<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002</id><updated>2012-01-28T14:30:12.491-08:00</updated><category term='enfermedad'/><category term='democracia'/><category term='Lima Norte'/><category term='Nacional'/><category term='olvido'/><category term='Estadio'/><category term='Paz'/><category term='Fujimori'/><category term='Keiko'/><category term='Crónicas'/><category term='Veguita'/><category term='Vega'/><category term='cinco'/><category term='Victoria'/><category term='burdel'/><category term='Luminoso'/><category term='m'/><category term='Perú'/><category term='abril'/><category term='plaza'/><category term='ultimo'/><category term='La Estación'/><category term='Bolivarcito'/><category term='VRAE'/><category term='Lima'/><category term='5'/><category term='alzheimer'/><category term='librero'/><category term='periodísticas'/><category term='Chile'/><category term='desaparecidos'/><category term='de'/><category term='cachacos'/><category term='Jorge'/><category term='Francia 98'/><category term='mamá'/><category term='triste'/><category term='martin'/><category term='san'/><category term='Sendero'/><title type='text'>La ciudad muerta</title><subtitle type='html'>[Porque Lima y sus personajes están en constante resurección]</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>51</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-6319251934191435484</id><published>2011-10-09T12:15:00.000-07:00</published><updated>2011-10-09T12:18:43.876-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estadio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chile'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nacional'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Perú'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Francia 98'/><title type='text'>50 mil chilenos nos dejan sin Mundial</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-wxxD0-4h1QE/TpHzZOQoGlI/AAAAAAAAAIg/98S52W2RIaE/s1600/321506_2630742091768_1351853232_33079337_1199283942_n.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 224px; DISPLAY: block; HEIGHT: 176px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5661573821231536722" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-wxxD0-4h1QE/TpHzZOQoGlI/AAAAAAAAAIg/98S52W2RIaE/s400/321506_2630742091768_1351853232_33079337_1199283942_n.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;[Cuando la ilusión de un pueblo se destruye en 90 minutos]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;El domingo 12 de octubre de 1997 el presidente Alberto Fujimori enciende su televisor y se cuelga de la señal de Panamericana TV. Escucha los comentarios de Micky Rospigliosi y Eddie Fleishman, quienes se encargarán de darle voz a esta jornada, que se supone, debe ser épica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace dos días Fujimori dispuso un avión de la Fuerza Aérea y despidió en el Grupo Aéreo N° 8 a cada uno de los seleccionados con abrazos, fuertes apretones de mano y el mensaje: “Traigan la clasificación a nuestro país”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perú definirá con Chile su pase al mundial de Francia 98 en el Estadio Nacional de Santiago. Una clasificación que no se da desde España 82, y esto genera, que más de medio país siga con entusiasmo la transmisión de lo que será este importante partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “Fujimori fue a despedir al equipo como si se tratara de un ejército que iba a la guerra. Eso es peligroso porque contribuye a que se pierda perspectiva de la dimensión real de un partido, y además exacerba artificiosamente un sentido nacionalista y belicista”, dirá días más tarde –en medio de la decepción y los ánimos mortuorios- el psicólogo Alejandro Ferreyros, en la edición número 1487 de la revista Caretas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahora falta poco para las 8 de la noche y es el domingo futbolero más feliz del que se tenga recuerdo, en los últimos 17 años:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las calles se respira un extraño ambiente festivo que contagió, con mucha cuota de oportunismo, al ya dictador Alberto Fujimori. Las casas y los negocios tienen los televisores prendidos a todo volumen. Las familias encienden las parrillas y los barrios tienen el ánimo divertido de las tardes de primavera. Hay mucha cerveza en el refrigerador y la música suena a todo volumen. El partido será transmitido por señal abierta y el canal 5 se asegura un rating histórico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El entusiasmo crece conforme pasan los minutos, cosa rara ya que el optimismo es un genoma poco frecuente en el ADN bicolor. 28 millones de peruanos despertaron aquel día con las tapas de los diarios ofreciendo una noche de gloria. Una gloria ajena desde los tiempos de Héctor Chumpitaz y César Cueto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dice que el Ejecutivo declarará el lunes 13 como feriado si Perú logra su clasificación; las calles de Miraflores y las últimas cuadras de la avenida Arequipa estan siendo cerradas para preparar las carabanas y los corsos que recorrerán el Parque Kennedy. Congresistas y ciudadanos aventureros viajan a Chile copando todos los vuelos. Quienes no consiguen boletos a Santiago hacen el tedioso recorrido Lima- Tacna, por vía aérea; pero cruzan la frontera en un bus directo a la capital mapocha con la turística ilusión de gritar ¡Perú Campeón!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La embajada de Perú en Chile tiene planificada una gran recepción en la que participarán embajadores, congresistas e invitados a la sede diplomática para celebrar con Pisco Sour, bocaditos y toneladas de platos criollos el triunfo de la blanquirroja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Plaza de Armas de Santiago decenas de compatriotas se juntan y hacen una barra que no supera las mil personas. Tienen banderas, camisetas y binchas de la bicolor. Los hinchas del país local miran con desconfianza, también se juegan su clasificación y buscan revancha: la selección peruana había derrotado por 2-1 a la chilena en Lima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;nnnnnnnnn&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La clasificación es palpable y muy real para ser cierto. El equipo de Juan Carlos Oblitas ocupa el cuarto lugar en la clasificatoria. Tres puntos por encima de Chile (quinto en la tabla). Con un empate Perú comprará los boletos a París, a dos fechas del cierre de las Eliminatorias Mundialistas. Tanta es la emoción y la seguridad de que la selección peruana logrará la hazaña en tierras mapochas que desde Francia llegan dos proformas de hoteles cinco estrellas con ofertas para albergar a la selección durante su estadía en la tierra de Balzac.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Lima, se habla de premios por la clasificación, del album Panini con fotos intercambiables de Waldir Sáenz y Zinadine Zidane; de Ronaldo y del “Coyote” Rivera; se propone regalar autos a los jugadores más destacados de la jornada y hasta entregar laureles deportivos y colocar sus nombres en la fachada del Estadio Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos jugadores tienen limitaciones de sobra y por ellos nadie dió algún centavo en su debut, en 1996, cuando Ecuador nos goleó por 4 a 1 en Quito. Ahora, pensar que algún equipo nos puede encajar cuatro goles parece una misión poco probable, suena a tarea imposible. Y más si se juega contra Chile, que hoy no contará con su principal figura: Iván “Bam Bam” Zamorano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡4 -1, nunca!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es algo impensado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A esta fecha Perú llega armado con un ataque profundo, veloz y de pase fino. Ese juego de toques sutiles que construyen paredes y destruyen defensas esta basado en el talento de Roberto “Chorrillano” Palacios que hace unos días nos regaló un golazo en el triunfo más memorable de aquella Eliminatoria (2-1 volteándole el partido a Uruguay en el Estadio Nacional); cuenta con Nolberto Solano, talentoso volante que ya muestra lo que será en el futuro: símbolo del Newcastle inglés; tiene el tranco largo de Jorge “Camello” Soto, que brilló con el Cristal sub campeón de la Copa Libertadores de América 1997; ofrece la elegancia de Juan Reynoso, central que rompe con el prototipo del defensa rudo y destructor de canillas que abunda en el continente; y tiene la sobriedad de Julio César Balerio, que hizo de la seguridad guardian penitente del arco peruano. No es un equipazo, pero está punto de clasificar a un mundial, nada menos que en Santiago de Chile y ante su clásico rival.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;nnnnnnnn&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La esperanza tiene la debilidad de ser alimentada por el mito y la gitanería. Durante la semana previa al partido chamanes peruanos y brujos chilenos han coincidido en un triunfo de la bicolor y su segura clasificación al mundial. Esto ha incrementado la confianza y vitaminizado el pensamiento mágico del peruano de a pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Al fin veré a mi selección en un mundial!, dirían los menores de 20 años, acosumbrados a las derrotas y a las constantes desazones del fútbol peruano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el sueño comienza a derrumbarse temprano. Los gritos de “¡Peruano maricón!” bajan desde las tribunas del Estadio Nacional de Chile con más animadversión histórica que antipatía deportiva. La rechifla al Himno Nacional de Perú ha logrado el efecto de amedrentar a la selección visitante. En las tribunas, repletas de gente, se han colocado parlantes para incrementar la bulla que impide se escuche, si quiera, alguna de las estrofas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las imagenes de televisión muestran a los jugadores peruanos con las caras absortas, cantando su Himno Nacional, perdidos entre tanto silbido. Sus ojos están en algún punto fijo del cielo y las rodillas las tienen inquietas, tanto, que parece no quisieran estar en este lugar. En ese instante, con tanta localía en su contra, Perú comenzó a perder su clasificación...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los 13 minutos llegó el primero de los tres goles que marcó Marcelo Salas. Luego, los dos disparos consecutivos que Flavio Maestri estrelló en el arco chileno terminaron por ahogar la opciones de gol y el optimismo. Aquella noche Perú cayó goleado por 4-0 y en Chile construyeron su triunfo a base de gritos, presión al rival y el saber jugar en casa... 50 mil hinchas chilenos dejaron a Perú sin mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Lima las calles eran un velorio. Debió ser la noche más triste del fútbol peruano en los últimos años. Algunos no durmieron por la sensación de impotencia, la sociedad en su conjunto no asimiló la derrota con facilidad. El Perú, tan ajeno a las alegrías deportivas se había permitido soñar y cayó feo. Quizo volar, pero en el intentó toco el pavimento desde muy alto, y dolió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En adelante, la televisión local hizo lo suyo. Repitió las imagenes de cada gol chileno con esa cuota de masoquismo que adoramos los peruanos. Y las matemáticas aparecieron para hacernos creer que todavía hay esperanzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si Bolivia le empata a Chile y Perú le gana a Paraguay...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue la prolongación de una agonía. Las matemáticas, tan injustas en el fútbol como tan dramáticas en la vida, no sirvieron. La última fecha de las Eliminatorias Perú enfrentó a Paraguay y lo derrotó por 1-0. Las más de 45 mil personas que llenaron el estadio de Lima estaban pendientes a la radio de lo que podía ocurrir en Santiago, con el partido Chile - Bolivia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la lógica también aparece en el balompié para desvaratar la ilusión de los equipos chicos, siempre basados en la ilógica del fútbol para alimentar sus escasas esperanzas. Chile goleó a Bolivia y Perú quedó afuera de Francia 98 por diferencia de goles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La derrota fue el caso típico de un duelo patológico, la negación de una visa hacia la felicidad o la renovación de un pasaporte conocido hacia el fracaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El peruano tienen una enorme dificultad para culminar un proyecto, sea de gol o de país, dijo –ahora sí- el psicólogo Alejandro Ferreyros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedaba claro, el “bonjour” peruano, con el que tanto se había soñado, se convirtió, en 90 minutos, en un “Au revoir Perú”, que dolió tanto, como si nos metieramos un autogol en el minuto final.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;De David Gavidia, el jueves, 06 de octubre de 2011, 17:26.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-6319251934191435484?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/6319251934191435484/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=6319251934191435484' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/6319251934191435484'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/6319251934191435484'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2011/10/50-mil-chilenos-nos-dejan-sin-mundial.html' title='50 mil chilenos nos dejan sin Mundial'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-wxxD0-4h1QE/TpHzZOQoGlI/AAAAAAAAAIg/98S52W2RIaE/s72-c/321506_2630742091768_1351853232_33079337_1199283942_n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-5842978236386333640</id><published>2011-08-29T11:57:00.000-07:00</published><updated>2011-10-10T15:44:27.216-07:00</updated><title type='text'>DG.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Mi nombre es David Gavidia. Mi signo es Escorpio. No creo en la cartomancia, pero según wikipedia mi personalidad es la de un sujeto terco, obsesivo y compulsivo. Sin embargo, desde que un grupo de astrónomos descubrió el nuevo signo astral, Ofiuco, he adquirido los valores, la locuacidad y amabilidad de los Virgo. Desde entonces, leo ambos horóscopos, con la terrorífica idea de haber revisado durante 27 años un destino que no me correspondía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No leo libros de autoayuda, pero también creo que uno mismo edifica su futuro. Ando en eso. Y tampoco creo en los videntes, pero reviso los horóscopos por la noche, con la fascinación de encontrar errores gramaticales y saber que sus pronósticos no fueron ciertos. El destino sigue siendo incierto. Y más si se vive en Lima, Perú; el lugar donde resido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Autorretratarse es una tarea complicada. Y peor si se es aspirante a periodista, donde lo primero que se aprende (y para mal) es la construcción de un ego intelectual indestructible a las críticas del Facebook o al troleo tuitero. Escribir sobre uno mismo y sin la ayuda de la internet es una tarea complicada. Más en estos tiempos en que la vida –para muchos- se define por la marca digital y la cantidad de seguidores que tienes en las redes sociales. Tengo 700 amigos en Facebook, 160 seguidores en Twitter. Soy un NN del mundo 2.0.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nací un 28 de octubre, cuando en Lima se festeja la Procesión del Señor de los Milagros. Me gusta la vanidad, y si Vallejo afirma que nació un día en el que Dios estuvo enfermo, creo que yo lo hice cuando andaba de paseo. La procesión es una fiesta popular, muy ligada a la jarana. Creo que de allí viene mi espíritu nocturno y mi ánimo rumbero: destapo una cerveza cada fin de semana. En mi país se dice que después del fulbito viene el fullvaso. Soy un adicto al deporte rey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gusta el fútbol. Y creo en la sentencia de que “es lo más importantes de lo menos importante”. Esto me trajo muchos problemas. A los 15 años un policía me agarró a palazos, me han caído piedras en la cabeza. Me corrí de la guardia canina y le robaba dinero a mi madre para ir a la Popular. Siempre me descubría, pero siempre me perdonaba. Prometía no volver a hacerlo, pero era un eterno reincidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De chico quise ser futbolista. Pero el tiempo se encargó de derrumbar ese sueño. Mido un metro sesenta y nueve, peso 69 kilos y mi aspiración era jugar en la “U” y en Europa. Con este físico poco atlético, solo hubiera aspirado a mi liga departamental. Fuera de ello, supongo que uno en la cancha deja mucho de su personalidad. Me cuesta mucho dar un buen pase o armar una buena pared, pero soy capaz de meter la cara por defender mi arco. De cuando en cuando hago golazos. Pero lo mío no es la habilidad, es mas bien el corazón para jugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escucho poca música, veo pocas películas y compro los libros que publican mis amigos. Leo también los diarios por obligación. Y antes de leer un buen clásico, prefiero ver un buen clásico. Mejor si es el Barza-Real Madrid. Leo los libros que encuentro en mi camino. No es que lea mucho, pero trato de hacerlo para educarme mejor. ¡Ah! Estudié periodismo y tengo una maestría en literatura peruana y latinoamericana. No tengo autores favoritos, ni le hago quecos absurdos a Paulo Cohelo. Admiro a Bradbury, pero quisiera escribir como Ribeyro. Admito que me gustan las canciones de Arjona, pero este año me pegué con Calle 13.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy un hombre de costumbres adquiridas. Me considero muy normal. Prefiero estar solo que mal acompañado y de niño me tiraba pedos y me comía los mocos. Hasta que me metieron en la cabeza que no era “políticamente correcto”. Por esos años y recien ahora me doy cuenta que lo correcto es habitualmente lo incorrecto, y que la vida está llena de prejuicios que solo sirven de limitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo hijos, pero he tenido dos perros: Bruce y Lee. Sí, admiraba al karateca. Mi viejo murió de un cáncer y mi mamá está enferma. Mantengo a mi familia pero creo que lo hago mal. Si bien, nunca falta dinero uno siempre quiere darles más. Me divierte la figura del escritor que sufre. Yo escribo poco, y cuando lo hago trato de estar en pijama y bien abrigado. Dentro de unos días cumpliré 28 y no tengo cosas propias. Es decir, no tengo carro, no tengo departamento. Pero me jacto de haber ahorrado un año para comprarme mi laptop. Tengo un Play Station 2. Mi nueva aspiración es un Play 3. Siempre prometo que me esforzaré al máximo, aunque con los años incumplo las promesas con mayor frecuencia. Mi vocación es aspiracional, y aunque soy defensa, siempre sueño con hacer el gol de mi vida. Sé que llegará, solo espero no que no me encuentre en posición adelantada.&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-5842978236386333640?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/5842978236386333640/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=5842978236386333640' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5842978236386333640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5842978236386333640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2011/08/dg.html' title='DG.'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-5953043522512641242</id><published>2011-08-06T11:02:00.000-07:00</published><updated>2011-08-06T11:09:36.404-07:00</updated><title type='text'>Pene, corte y confección</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;David Gavidia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Que una mujer le corte el pene a su marido es una noticia espantosa. Tan horrible como verle las tetas a Irina Grandez en la Copa América. Y peor si la información viene acompañada –en negrita y en Times New Roman- con un subtítulo tan cruel como revelador: que la despechada esposa arrojó, sin el mayor de los remordimientos, la porción del genital mutilado al triturador de la basura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reducido el pene a su mínima expresión. A un muñón desafortunado que no tuvo la mayor culpa, supongo-digo-yo, que el de levantarse cual corazón rebelde ante un amor distinto que el de su mujer, llega la información desde California: “Le corta pene a esposo y lo tira a basurero”. Informa el City News Service, rebota ABC, recoge Cadena3, enfatiza 20minutos.es, y La República lo pone como nota de portada en su página web. Luego vino el escarnio popular en el Twitter y Facebook. “¡¡Es el WTF del día!!”, dirían mis amigos tuiteros, con una mano en el teclado y la otra, protegiendo la cuestión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los reportes de prensa señalan que Catherine Kieu Becker, de 48 años, quedó detenida sin la mínima tristeza. Sin un poco de pena por el “miembro” que se fue. “Se lo merecía”, dijo de forma escueta. El ataque le costó ser encarcelada en el condado de Orange por –suena irónico - mutilación “penal” agravada; privación ilegal de la libertad, agresión con un arma mortífera, administrar una droga con intención de cometer un delito, envenenamiento y abuso de cónyuge.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A estas alturas la noticia ya produce un extraño efecto. Una punzada en el bajo vientre. La sensación de ausencia en el lugar de la presencia. O esa otra oscura sensación del soldado que todavía siente picazón en la pierna mutilada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noticia es tragicómica, heredada del cine negro, de la literatura de no ficción. Es atestado policial, proceso judicial inconcluso, sadismo sin atenuantes. Más doloroso que el autogol de Carrillo, y las derrotas de la “U”. La mutilación genital, nos duele a los hombres, como el luto por el amigo que ya no está, sin importar, claro, las dimensiones perdidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que para muchos hombres el pene es un ser digno e independiente. Macho que se respeta, dice y jura, que su polla tiene sentimientos, se enamora y actúa con autonomía. Es un ser irracional que se inflama sin mayor razón que la del corazón embriagado de alcohol. Alza su bandera de libertad y acción sin importar domingos y feriados. Días de guardar o pecados concebidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestro país los Mochicas adoraban al falo; en Puno, las ruinas de Inca Uyo le rinden culto con un templo a la fertilidad. En Asia, el Festival Kanamara es la veneración del pene en Japón y celebran al miembro viril el primer domingo de abril desde hace mil 500 años. El pene está boca de todos. Sin llegar a ser- obvio- comunión masiva de felatios asociados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La internet tiene un wikcionario del pene, en donde se ilustra tamaños, formas y coloquialismos: le llaman bichola en México; bimbín, en República Dominicana y hasta cogote de pavo, sin indicar procedencia. En Perú lo tratan con estima, al punto de llamarlo “mi broder”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La web Targetmaps diseño una cartografía de los tamaños del pene en el mundo, que ubicó a los peruanos por debajo de ecuatorianos, colombianos y venezolanos, pero por encima de argentinos y chilenos, lo que provocó, en un arranque de chauvinismo, que muchos compatriotas izaran su pabellón patrio y gritaran: ¡A-rri-ba-Pe-rú!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la red también se juntan –sin mayores prejuicios- aquellos "cuya palma de la mano cubre por completo el miembro viril durante la masturbación". Y aunque el administrador español Rodrigo Ares, de la Asociación de Penes Diminutos/Tiny Penis Association, venga realizando las gestiones para afiliarse a la AVE (Asociación de Vaginas Estrechas), solo ha logrado reunir 61 afiliados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al pene se le han dedicado poemas y en el teatro tiene hasta una serie de monólogos en las que se da cuenta de su martirio y sacrificio por su esforzada labor. Por eso, la información, de que Catherine Kieu, decidiera – en un arranque de celos- cortar de tajo con el cuerpo cavernoso, esponjoso, meato, arteria dorsal y vena dorsal resulta más que impactante. Una noticia que podría ser considerada para muchos como un acto sacrílego, digno de extirpación de idolatrías. Pero vamos, seamos francos, no es para tanto. El desdichado esposo se convirtió en el anónimo más buscado por la prensa amarilla. Y la agresión en la más comentada en las redes sociales. Todos, amén del pene suturado. Mientras tanto, Kieu, se convirtió, sin querer, en fiel seguidora del estilo Lorena Bobbitt, y en ardua aprendiz de un arte que- preocupantemente- tiene muchos adeptos en nuestro país: el de corte y confección.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El miércoles, 13 de julio de 2011 a las 23:34.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-5953043522512641242?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/5953043522512641242/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=5953043522512641242' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5953043522512641242'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5953043522512641242'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2011/08/pene-corte-y-confeccion.html' title='Pene, corte y confección'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-3347427719101046300</id><published>2011-04-29T12:54:00.000-07:00</published><updated>2011-04-30T11:27:46.178-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sendero'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='de'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='democracia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='5'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Luminoso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fujimori'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='VRAE'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='abril'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='martin'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cinco'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Keiko'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='plaza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desaparecidos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bolivarcito'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cachacos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='san'/><title type='text'>¡Nunca más! (Recordar en la Plaza San Martín)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-kTWhoqSCz18/TbsYj5YjqYI/AAAAAAAAAIU/9rheM_SgHD0/s1600/untitled.bmp"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 266px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5601097566543653250" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-kTWhoqSCz18/TbsYj5YjqYI/AAAAAAAAAIU/9rheM_SgHD0/s400/untitled.bmp" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;De &lt;strong&gt;David Gavidia&lt;/strong&gt;, &lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;em&gt;(publicado en mi Facebook) el Martes, 05 de abril de 2011 a las 22:15; pero recién colocado en el blog el 29 de abril. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;La Plaza San Martín debe ser la más bonitas de Lima. No sé si por su arquitectura neocolonial o por ese underground-Lima-Party que la rodea. Y aunque tiene portales con olor a meado, está el Bolivarcito para dignificarla. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;Pues bien, en esa plaza y por estas horas, unas mil personas hacen algo más bonito y más digno todavía: le gritan al Perú que hoy es 5 de abril, que 19 años han pasado desde el autogolpe de estado de Alberto Fujimori y que su hija Keiko nos quiere y nos puede gobernar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;¿Qué coño está pasando? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;Recorro la plaza y veo los rostros de los desaparecidos. 22 años, estudiante; 25 años, madre campesina. Leo el testimonio de las mujeres violadas, de las madres huérfanas de hijo, de los padres atormentados por el terror a los cachacos. Miro las velas, las flores, los grafitis y más fotos en blanco y negro que nos recuerdan lo más gris de nuestra historia contemporánea. Y pienso ¿Aun así queremos darle una nueva oportunidad al fujimorismo? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;No pretendo hacerla de analista político, ni mucho menos de politólogo de almuerzo, peor aún, de periodista que solo habla de encuestas en tiempos electorales; pero todavía me parece increíble que un 20% de la población desee regresar a esa dictadura que tanto daño nos causó. Que Fuerza 2011 sea el partido con mayor intención de voto para el Congreso y que Kenyi, el hijo borderline de Fujimori, tenga posibilidades de ser el próximo presidente del Parlamento al tener la más alta votación. ¿Es así o me equivoco? Espero caer en el error. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;Y aun así… debo aceptarlo, no es que me parezca extraño, pero me cuesta creerlo.&lt;br /&gt;Esa misma displicencia, y esa nutrida y creciente amnesia que cultivamos hace que exista personas que al mirar los carteles de “Fujimori Culpable” y “5 de abril fecha para no olvidar” todavía no saquen su cuenta y pregunten: ¿Mitin de quién es? “No, no es de Ollanta”. ¡Joder!.&lt;br /&gt;¿Tanto nos cuesta hacer un solo de memoria colectiva? Tanto nos despreciamos que muchos desean regalarle una nueva oportunidad a quien ignoró el dolor de las madres que exhiben las fotos de sus hijos muertos, de sus hijos torturados, de sus hijos aniquilados, de sus hijos incinerados, de sus hijos despedazados; de sus hijas violadas, de sus hijas asesinadas, de sus hijas secuestradas. ¿Tan débiles de recuerdo somos? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;No entiendo, y sigo sin entender qué nos pasa. Es cinco de abril, estamos a cinco días de las elecciones y muchos de los peruanos no recordamos que se trata de una fecha tan indigna. Tan indigno como solo pensar en las encuestas mientras en Islay nos matamos entre hermanos, tan indigno como que en el VRAE los niños sean adoctrinados por Sendero Luminoso, y tan indigno como ver las propagandas del Estado y escuchar que el Perú avanza, pero a mi me cuesta juntar un sol para tener cinco panes. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;¿Por qué votar por Fujimori? Yo no lo haré, es obvio, y para quienes piensan en manchar de sangre su voto creo que hoy se merecen dar una vuelta por la Plaza San Martín para que comprendan eso del dolor ajeno que es tan nuestro, y para que entiendan eso de las heridas de un país. Quizás así reflexiones sobre tu elección. Por estas horas, la San Martín no solo es la plaza más bonita de toda Lima, sino que es una bella expresión de democracia, el eco de un corazón que no se aguanta y grita, señores: ¡Nunca Más! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-3347427719101046300?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/3347427719101046300/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=3347427719101046300' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/3347427719101046300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/3347427719101046300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2011/04/nunca-mas-recordar-en-la-plaza-san.html' title='¡Nunca más! (Recordar en la Plaza San Martín)'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-kTWhoqSCz18/TbsYj5YjqYI/AAAAAAAAAIU/9rheM_SgHD0/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-8194032269791742367</id><published>2011-02-25T08:59:00.000-08:00</published><updated>2011-02-25T09:25:38.135-08:00</updated><title type='text'>Chau, chau…Sony</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-SvnkfG9O2-I/TWfguq6LeXI/AAAAAAAAAIM/izRcoBaKgXQ/s1600/sony.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-SvnkfG9O2-I/TWfguq6LeXI/AAAAAAAAAIM/izRcoBaKgXQ/s400/sony.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5577673755918563698" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; line-height: 16px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 11px; "&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;i&gt;(El texto lo escribo a un mes de su partida).&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;Murió Sony y dejó a su madre huérfana de hijo. Lo sabemos, el diccionario no tiene palabras para describir tanto dolor. No conoce de sentimientos, menos de desconsuelo. Y tampoco se da por enterado de que Sony Santino se fue al cielo. Que lo venció una leucemia linfática y dejó a su familia extrañando su presencia. Hola Sony. Chau Sony. El querido Sony.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;¿Qué es más doloroso que una vida trunca?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Sentir que doce años no fueron suficientes para darle tanto amor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;“¿Por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?...” suena como incesante y furioso martilleo en sus cabezas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Nunca encuentran respuestas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Murió Sony y la noticia apareció en las redes sociales. Enlutó el Facebook y vía Twitter - los que conocieron el caso- lloraron un poquito por él. Claro, su desaparición no figuró en los noticieros. ¿O acaso fue mención honrosa entre el bloque deportivo y &lt;st1:personname productid="la Amistasí" st="on"&gt;la Amistasí&lt;/st1:personname&gt; de América Noticias? Lo dudo. Su desaparición fue relegada a la página de defunción y su recuerdo se convirtió en frío y percudido obituario en blanco y negro que no representa ni un gramo de amor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Sony Santino Lachy murió en la edad que debió jugar a la pelota. Desaprobar el vacacional o tirarse panza de burro a la piscina más feliz del mundo. Pero ya no está entre nosotros. Se fue… y la noticia, claro que sorprende.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Todavía recordamos la nota publicada en el comercio.pe en la que su madre, doña Esperanza (miren qué bello nombre), pedía le regalen a este, su hijo, una camiseta de la “U” y lo ayuden a recolectar los 60 mil soles que se requería para lograr el trasplante de médula ósea y salvar a su “cremita de corazón”. Por supuesto que el pedido tuvo eco entre los jugadores y los dirigentes que conmovidos ayudaron en el caso. Y por supuesto que su historia movilizó a un pueblo que se puso la camiseta de “Salvemos a Sony”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Pronto aparecieron las colectas. ¡Lograr el milagro de Sol en Sol! Pronto se le vio a Sony sonriente. ¡Vamos, que sí se puede!. Pronto Sony apareció bañado de cariño popular. ¡Dale, dale!. Pronto se le vio a  Sony  saludando en las tribunas con su latita de "ponle corazón" en la mano. Pronto se le vio a Sony recibiendo el candor Monumental. Pasaron seis meses, y no se pudo. Lo sentimos Sony. Tu gente pidió perdón.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Y ¿dónde estuvieron los prósperos empresarios, emprendedores a plazo fijo, candidatos con ambición de curul o presidentes regionales, que prometieron ayuda?… ¿dónde su apoyo?... ¿dónde? Pues hicieron gala por su ausencia. Quedaron en “buenas intenciones” y ya sabemos que de "buenas intenciones" esta hecho el camino hacia el... bueno, mejor nos callamos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Ahora Sony Santino descansa en paz y su familia aun lo llora. Debe ser difícil acostarse sintiendo la ausencia del ser que más se quiere. Ahora ellos, en su casa de Palao, en San Martín de Porres, deben lidiar con ese hueco en la barriga, con ese punzón en el corazón. No hay palabras para describir ese martirio, pero sabemos que esa sensación de caer en un pozo sin fin acabará pronto. El tiempo, aunque muchas veces cruel, termina curando las heridas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;DG&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;(&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(102, 102, 102); font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; line-height: 12px; "&gt;Foto tomada del facebook: "Salvemos a Sony Santino Lachy Abriojo")&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-8194032269791742367?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/8194032269791742367/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=8194032269791742367' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/8194032269791742367'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/8194032269791742367'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2011/02/chau-chausony.html' title='Chau, chau…Sony'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-SvnkfG9O2-I/TWfguq6LeXI/AAAAAAAAAIM/izRcoBaKgXQ/s72-c/sony.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-1468588371971548098</id><published>2011-02-17T11:43:00.000-08:00</published><updated>2011-02-17T17:12:29.390-08:00</updated><title type='text'>Los ojos del Perú</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-Kem-K928MWg/TV16-RLWAQI/AAAAAAAAAIE/P5FZOWVeztg/s1600/chino-dominguez.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 266px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5574747123936002306" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-Kem-K928MWg/TV16-RLWAQI/AAAAAAAAAIE/P5FZOWVeztg/s400/chino-dominguez.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;&lt;em&gt;La noticia la leí a través del Twitter de RPP. “Murió el Chino Domínguez”. Y unos segundos de silencio invadieron este lugar. De pronto recordé que guardado, en mi USB, tenía lo que quizás fuese una de sus últimas entrevistas concedidas. En ella recordó a García Márquez y Lolo Fernández, habló del Sexto y de su cambio de rollo a la fotografía digital. Hoy que muchos lamentan su partida, reedito esta nota, con la vergüenza del que se sabe su texto quedará corto, ante la imagen de este hombre que vivió retratando el Perú. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Por:&lt;/strong&gt; David &lt;strong&gt;Gavidia&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Foto: &lt;/strong&gt;David &lt;strong&gt;Vexelman&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fotógrafo de la calle, reportero gráfico, los ojos de la historia. Carlos Chino Domínguez, ese reportero de mirada acuciosa y que supo captar los mil rostros del Perú cambió de rollo. Pasó del negativo al pixel de la era digital como quien descubre nuevas texturas en el color. Canjeó las fotos alegres de la bohemia limeña por imágenes caseras: su bisnieto jugando en el patio, las flores del parque, los amigos que llegan a ser retratados. Su vida ya no es la azarosa de antes, encontró en el hogar de su nieta la trinchera perfecta para el crepúsculo de sus días. Y de paso, su refugio en la foto digital. Cosa extraña para alguien acostumbrado al olor del papel mate y al químico del revelado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo sucedió el cambio? ¿Cómo la transición? La historia es sencilla: hace cuatro años caminó hacia Polvos Azules convencido en cruzar las fronteras del negativo. Tenía su vieja cámara colgada en el hombro. Gastaba suela y observaba las miserias de Lima. La congestión del zanjón, los ambulantes, el desfile de cabezas negras a paso de procesión. No sabe cuando, pero sintió el tirón. Un choro jijuna en medio de la gente. Un rufián de bajo vuelo le arrebató –y para siempre- su vieja Nikon. “¡Mierda!”, pensó Domínguez. Debió comprar una nueva, de píxel sin granulado, y olvidarse del negativo, el rollo y el papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los pocos que tiene derecho a tocar esta, su cámara digital, es Juan Diego, su bisnieto de cuatro años. A él Domínguez le quiere inocular el corazón fiero de los fotógrafos avezados y pendencieros de antaño. “Él se lleva todos mis engreimientos”, dice entonces el Chino, mostrando una extraña ternura. Ante el niño, los ojos le brillan, su voz cavernosa parece maquillada por un instante de dulzura. Se quiebra don Carlos. Raro en él, que supo convivir con lo lumpen de Surquillo y Barrios Altos, allí, donde las chavetas se trenzan entre la vida y la yugular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;QUIERE DEJAR SU LEGADO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Una de las últimas fotografías que el Chino capturó fue la de Juan Diego jugando con un cuy. Con él también aparece en dos fotografías colocadas en su hogar. En una de ellas se abrazan, en otra, están sentados uno frente al otro. Comparten una de las últimas exposiciones de Domínguez en el Centro Cultural de España. ¿Qué hace que este pendejerete de la imagen se inquiete ante la presencia del menor?: sus ganas de seguir la “fiesta” de la vida, dice. Ahora, y sin rubor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A sus 76 años fotografía a los amigos poetas en la Casa de San Borja. Él los acompaña con una copa de vino. Solo una. Pero los acompaña en sus extensas conversaciones que terminan en recitales felices y recuerdos apañados por el humo de la nostalgia. “¡Salud, por César Calvo!”, “¡Qué viva Hora Zero!”, gritan, celebran sus recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Domínguez ahora tiene la salud jodida. Ha llegado a la edad de los achaques y las siestas prolongadas. Por ello se alejó del licor y las malas costumbres. En 2006 un tumor cancerígeno en el riñón lo obligó a ser operado. Para su bien, salió bien librado de la cirugía, pero desde entonces debe visitar todos los lunes, miércoles y viernes un hospital de EsSalud y realizarse durante tres horas y media una diálisis que lo debilita y le produce un profundo cansancio. Además, su corazón es un motor que necesita ser restablecido de cuando en cuando: en un mes decidirán si lo operan debido a un mal que le agita la respiración y acelera sus latidos: “tengo dos arterias calcinadas”, dice sereno y, aunque no entendemos bien a lo que se refiere, igual preocupa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado en un sofá, nacen los recuerdos y olvida los malestares. Domínguez apagó el televisor y dejó a la mitad un partido del Mundial. Ese en que Brasil le metió 3 a los chilenos. Con el fútbol recordó sus inicios en el Gráfico de Argentina. A los 20 años aprendió a captar goles monumentales y magnificas celebraciones. Desde entonces no ha detenido su gran angular con los personajes que se han cruzado por delante de su visor: Fidel Castro y Haya de la Torre; Chabuca Granda y Julio Ramón Ribeyro. Pablo Macera y Alan García; también periodistas y mendigos, niños de la calle y perros chuscos, negros de fina estampa o tebecianos con esperanzas, desnudos artísticos y calatos vulgares… en fin, retratando al Perú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;GARCÍA MÁRQUEZ&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En la década del sesenta Domínguez trabaja para la agencia Prensa Latina de Cuba y fue comisionado para acompañar a un joven reportero a Panamá. Entrevistaron al presidente Arístides Royo. Culminada la cita ambos periodistas se dirigieron a un bar. Allí encontraron al bolerista Daniel Santos, este hombre de canto desgarrado, que endurece el bajo vientre y atolondra el corazón. El joven reportero lo entrevistó, luego vinieron los tragos y la buena noche. Terminaron cantando a voz en cuello: “ya yo me despedí de mi adorada/y le pedí por Dios que nunca llore/que recuerde por siempre mis amores que yo ya de ella nunca me olvidaré”. El Chino fue feliz en esa chingana panameña. Cantaba sus temas favoritos junto a su ídolo del bolero y junto a un joven periodista que dos décadas después se encargaría de romper los cánones literarios, hacer un boom, escribir Cien años de soledad y ganar un premio Nobel: Gabriel García Márquez, su compañero en los tiempos del cólera. “Con Gabo no me tomé foto”, se lamenta, regresando a este ingrato presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL DOLOR Y EL SEXTO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Su hija Mary Domínguez –fotógrafa y periodista que radica en Barcelona- comenta una de las comisiones más dura que le tocó cubrir al veterano Chino. Fue en Uchuraccay cuando debió fotografiar el asesinato de ocho de sus colegas, entre ellos, su amigo y alumno Jorge Sedano. Se vio obligado a registrar la escena con lágrimas de dolor y lo absurdo de las muertes. Se enfrentó al cruel dilema de la información y al cariño por el amigo perdido. Al ser consultado ahora por aquel distante momento, dice, que solo se limitó a disparar. Hay momentos –y lo sabe muy bien Domínguez- en el que cada periodista tiene que hacer de tripas corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el dolor también te lleva a la aventura. En una ocasión debió fungir de estafador para ser llevado por ocho días al penal El Sexto, la que por entonces era la cárcel más dura del país. La misión no era sencilla: hacerse amigo de los internos, llegar al cuarto piso que conocían como el gallinero y fotografiar el hacinamiento en el que se hallaban los presos. Al tercer día su abogada ingresó a la cárcel con la cámara escondida y Domínguez se enrumbó al lugar: disparó y registró el pavor de los internos: Gentes caminando con los torsos desnudos, espacios inhabitables, cientos de cabezas con chuzos que se confunden entre el muladar y los barrotes. Unas cuatrocientas personas convivían en un espacio para cien. La foto salió publicada en Caretas y años más tarde en el Libro Los peruanos, de su propia autoría. En el libro se grafican imágenes que logró gracias a su viejo refrán: “Perro que no camina no encuentra hueso”. Un detalle final: ¿Cómo salió Domínguez del Sexto? Se descubrió que era periodista y que jamás estafó. Al noveno día salió a las calles y disparó por el Cercado de Lima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;NOSTALGIAS EN SEPIA&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Carlos Chino Domínguez tiene más de un millón de negativos y actualmente viene digitalizándolos. En un año la Universidad Alas Peruanas compilará su obra y cumplirá un deseo del fotógrafo: que sus imágenes “se conviertan en los ojos del Perú actual”. Así lo describió Pablo Macera y así lo calificaron los distintos intelectuales que ven en Domínguez a un “sociólogo del lente”, un ex insomne periodista, de libres pensamientos y de vicios que no aniquilaron su ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así está Carlos Domínguez a sus 76 años. Hombre que recuerda con Cariño al Chino Velasco y sus arranques revolucionarios, que habla de Chabuca Granda como si se tratara de una prima hermana con la que no se cansó de cantar y bailar valses mientras se embriagaba excitado por la jarana; así está quien viajó por Bulgaria, Italia, España y se llenó de amigos, muchos lo quisieron y también muchos lo odiaron. Hombre de contradicciones extremas Domínguez: es hincha de Alianza Lima pero llevó a la eternidad al legendario Lolo Fernández con una fotografía que hoy la Trinchera Norte- la barra popular de Universitario de Deportes- idolatra colgándola en una gigantografía y que la usa como símbolo de una batalla ganada, de idolatría suprema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro momento, asegura el Chino, que nunca estuvo en planilla, y con orgullo, asegura que mandó “a la mierda” a cuanto director de diario intentó disminuir su labor. Recuerdos en sepia, los del Chino; miles, como sus negativos, que hoy, ante su partida quedan cortos ante su basta experiencia. Adiós. &lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-1468588371971548098?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/1468588371971548098/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=1468588371971548098' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/1468588371971548098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/1468588371971548098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2011/02/los-ojos-del-peru.html' title='Los ojos del Perú'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Kem-K928MWg/TV16-RLWAQI/AAAAAAAAAIE/P5FZOWVeztg/s72-c/chino-dominguez.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-6724017872308982219</id><published>2011-01-28T12:17:00.000-08:00</published><updated>2011-05-09T15:54:24.067-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Veguita'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jorge'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vega'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ultimo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='librero'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lima'/><title type='text'>Un librero trashumante</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TUmdWAv0a4I/AAAAAAAAAH4/tZRfzJCb2B0/s1600/gavidia-vega.JPG"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 265px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5569155415703579522" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TUmdWAv0a4I/AAAAAAAAAH4/tZRfzJCb2B0/s400/gavidia-vega.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Jorge Vega “Veguita”&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Un librero trashumante&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic; COLOR: rgb(0,102,0)"&gt;Rediseño. En julio del 2010 publiqué la crónica de Jorge Vega, “Veguita”. No me gustó. Decidí reescribirlo y agregarle nuevos pasajes, más historias. Quitarle la estampa del último gran librero de Lima, para mostrarlo ahora, más Vega que nunca. Este fue el resultado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Gavidia&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify; COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;La vida te ha golpeado, Vega. No jodas, tú lo sabes. Estas sentado frente a mi y tienes la columna dañada. Y por eso te vimos entrar al bar Croata jorobado, arrastrando los pies de viejo caminante. ¿Qué pasó?, te preguntamos, y lo justificas mal, evocando tus años mejores, cuando te lucías metiendo letra o corriendo tabla en La Herradura. “Cargaba piedras de 40 kilos antes de ingresar al mar. Era para calentar, eso con los años me dañó”, dices. Y trato de creerte. O bueno, sí, te creo. Tus amigos me han contado que eras un nadador estupendo y un afanador con clase. Un pingaloca-intelectual y un doctorado en el mundo de las putas y los libros. Eras un envidiable, Jorge Vega. No, en serio, lo eres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, como prueba, sacas de un sobre las fotos de un Vega musculoso, de un Vega de cabello largo y en traje de baño. De un Vega de otros tiempos. El Vega que tengo frente a mi viste un polo rojo y un gorro crema. Un pantalón de dril oscuro con algunas manchas blancas de no sé qué y unas zapatillas desgastadas. El Jorge Vega de las fotos coquetea con una rubia, y el que está en mi delante pide un anís Najar y un vaso con agua. El de la foto brinda con cerveza helada en un vaso de dos litros, y el de ahora, no toma chela, la salud no se lo permite. Es la luz y la sombra de un viejo soldado que evoca los tiempos mejores. ¿Es el ocaso del último librero de viejo de Lima? “Yo no voy a morir”, responde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los cuatro años leyó su primer libro. “Corazón”, de Edmundo de Amicis. ¿Lo leíste?, me pregunta. Y le digo que sí, dos veces. Pero le oculto que es de la literatura más aburrida que me tocó leer. En cambio tú me hablas del diario del niño, de las nostalgias, del campo y la ternura del personaje. “Maravilloso libro”, dices. Yo quiero responder que en realidad lo leí dos veces, pero que nunca pasé del 28 de octubre, que debe ser la página 32. En cambio tú, sigues hablando con soltura, pero sobre todo con la memoria intacta, sobre los pasajes del texto y las fechas que más te emocionan. Me siento incómodo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro se lo regaló una madrina pudiente. Nunca falta una en la familia. Y sí pues. Tenías cuatro años cuando lo tuviste entre tus manos. Fue un seis de diciembre de 1939, el día de tu cumpleaños. Esperabas un juguete del Llanero Solitario, pero a cambio recibiste una bolsa con libros. Desde entonces, iniciaste tu vida plena de voraces lecturas y de amores tan húmedos como las copas que frecuentas en las cantinas de esta Lima sin corona, todavía a tus 75 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Desde aquel día ninguna biblioteca es perdonada por mi”, dices, sin pavonería. Debes de ser de las personas que conozco que más ha leído en su vida. Y aun lo haces con una costumbre monasterial. Además de los libros que vendes y lees, cada madrugada antes de dormir, tomas El Quijote y repasas unas cuantas líneas, al azahar. “A Cervantes lo leí por primera vez a los 8 años”, dices, como el lector infatigable que eres. O mejor aun, como el “malabarista de la palabra”, como tan bien te definió Toño Angulo Daneri.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me preguntas cuantos libros leo. Y te respondo que en promedio uno al mes. Quizás dos. La falta de tiempo, la chamba, los amigos… en fin, justifico. Tú me respondes que –a mi edad- podías leer uno por día, tres… me parece una alucinación. Pero decido creerte. Y envidiarte.&lt;br /&gt;Memoria, autores, sobaco&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo cuando ingresabas a la redacción de La República y se armaba un pequeño jolgorio. En serio, y no es patería. Tenía tu hora cronometrada. Más o menos entre las 7.30 y las 8 de la noche. A joder en pleno cierre. Te acercabas -y no sé si será así siempre- pero con mi jefe de aquel momento, Carlos Paucar, se mandaban besos, se insultaban con sutileza. ¡Ay, llegó la Vega!, te decía. Y tú respondías con frases curiosas, siempre en doble sentido y con mucha inteligencia. Llegabas con los libros bajo el brazo, Mariátegui, Raymond Chandler, Bradbury, Wallace, Dos Pasos. A 10, 20, 30 soles. Y carajo, que mi sueldo precario nunca me alcanzaba. Fiabas, claro, pero después cobrabas (qué eso era lo malo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora cuentas que siempre has tenido buena memoria. Que nunca se te escapa un deudor. Tú memoria es privilegiada. A mi se me olvidan promesas y costumbres. Tú, con 50 años más que yo, eres capaz de recordar hasta los céntimos atrasados. ¡Eres un grande!&lt;br /&gt;Te pregunto sobre tú chapa, el Sobaco ilustrado y te cagas de risa, Vega. Ya se sabe que es porque caminas con los libros bajo la axila. Pero quería escucharlo de tu propia boca. Pero bueno, me cambias de tema. Me hablas de tus clientes ilustres: Pablo Macera, Fernando Ortiz de Zevallos, César Lévano, César Hildebrandt. De este último me cuentas que organizaste su despedida de soltero en un puterío de la vieja Lima. En fin, también me cuentas que ni bien llegó salió disparado. “Una morena se lo quería levantar al Chato-recuerdas- pero él se escapó… le decíamos ven, pues… ven… pero él se corrió”. No aguantó ese mundo de bandidas lumpen que a ti tanto te gustan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya que me hablas de mujeres. Ahora recuerdas tus primeras inquietudes del bajo vientre. Comenzaron a los 14 años. Con una charapa menor que tú. “Tenía 13. Jugábamos a las escondidas y bueno… para qué seguir contando”. Es un caballero. Allí se convirtió en un adicto al sexo sin amor, que es el deporte del flirteo con placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;- ¿Se enamoró usted, Vega? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- No. Era perder el tiempo. No había tiempo para el amor cuando todo era sexo… ¿qué tiempo para el amor hay?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, Toño Angulo describe el primer gran amor de Veguita: “Fue una puti-doncella que lo expulsó de su cama cuando descubrió que no era el ladrón prófugo y aventurero que había dicho, sino apenas un poeta de versos tristes y huidizos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los 16 años, Vega, ya eras periodista. Pero por lo que me dices, lo que más te gustaba eran los cierres, o mejor dicho, las salidas. Por la noche, visitabas El Trocadero, el Cinco y medio o Huatica. Alguna vez la policía cayó en operativo y te encontró menor de edad, pero vestido como viejo. ¿Te canearon? “No”, me cuentas. ¿Qué pasó? seguro y pendenciero le dije: “jefe, estoy en misión informativa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El periodismo de esa época lo recuerda con nostalgia. “No teníamos necesidades de plata. Nos permitíamos ser felices. Teníamos de todo: comida no nos faltaba, alegría no nos faltaba, mujeres no nos faltaba y plata de vez en cuando teníamos en el bolsillo. Vivíamos orgiásticamente de la noche. Cuando veíamos el amanecer comenzábamos a requintar porque se acababa la fiesta”, dices. Y me conmueves, conchesumare. Disculpa la lisura, pero no hay mejor forma para describir este momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora me hablas de tus tiempos en Última Hora. Hacías deportes: pero no sabías “ni mierda de deportes”. Y en El Peruano fuiste corrector de estilo. Pero tu mayor frustración fue el no corregir al Perú. Hiciste periodismo por nueve años y dejaste de serlo porque mejor te iba vendiendo libros, pero sobre todo. Y muchos no sumamos a tu forma de pensar: porque no soportabas el tener jefes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De tus recorridos nocturnos te queda un recuerdo. En Surquillo, en el bar Los Cholos. Tomabas cerveza y siete sujetos te atacaron con chaveta. Tú a botellazo limpio los enfrentaste. Y si bien, escapaste. A uno le rompiste una silla de 14 kilos en la cabeza. “Murió el fulano”, cuentas. Pero te enteraste años más tarde cuando un auxiliar de la PIP te lo contó. “El tipo era de alta peligrosidad y su muerte no importaba”, te dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;- ¿Y no se arrepiente, Veguita?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- No me arrepiento de nada de lo que he hecho ni nada de lo que no he hecho. En la vida no hay lugares para el arrepentimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora Vega tienes una vida diáfana. Despiertas a las nueve de la mañana. Te preparas un tacu-tacu o lomo saltado de desayuno. Recorres las calles en busca de libros y por la tardes visitas La Herradura. Vega, entonces, te pones nostálgico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un año no ingresas al mar por tu problema en la columna. Se te han juntado dos vértebras, han dicho los doctores. Y te sientes jodido. Por eso caminas jorobado. Pero te inyectas optimismo: “En una semana me zambullo”, dices, y observas tus retratos llenos de vida, llenos de sonrisas, llenos de un blanco y negro memorable. Musculoso Jorge Vega, afanador Jorge Vega, librero Jorge Vega...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es en este momento que te pides otra copa de anís Nájar y recuerdas tus paseos por Europa recorriendo el Museo Del Prado en Madrid o las interminables caminatas por la Vía Veneto, en Italia. Pero vuelves a lo mismo, Vega. “Allí me metí los polvos extranjeros más maravillosos de mi historia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;- ¿Tienes familia, Vega?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- Vivo con mis hermanos en Matute, todos solteros y con malas intenciones&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;- ¿No te sientes solo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- Todos estamos solos, ocultamos la soledad a través de la conversación y la amistad y el jolgorio para no pensar en el terrible problema de la propia muerte.&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;- ¿Hablas de muerte Vega? (Tú Vega, que siempre te oí hablar de vida) ¿Temes a tu muerte?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- No, porque es la cosa más natural del mundo. Además, mis moléculas engendrarán vida. Yo voy a seguir viviendo.&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;- Cambiemos de tema ¿Alguna vez escribiste?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- Todos escribimos cojudeces en algún momento de nuestra vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora comienzas un nuevo monólogo en el que te declaras ateo, fanático de Ray Bradbury y sus Crónicas marcianas con prólogo de Borges. Y encima tienes la concha de recordar los párrafos enteros. Y yo te respondo que La Tercera expedición es la mejor, y que Capitán Spender logró conmoverme hasta el hartazgo de querer admirarlo, así sea un personaje de ficción. Él nos demuestra cómo los humanos somos capaces de destruirnos. ¿Serás tú, Vega, una especie de capitán Spencer? ¿Exagero? Pero lo sé…eres de una rara especie en extinción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Sonríes).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora miras el reloj. Y me dices que debes ir a Caretas. Debes llegar antes de las 6 para que te den un ejemplar. Me doy cuenta que la noche aprieta y andas ansioso por irte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, Vega, disfruta la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y claro. Ahora me recitas a Ventura García Calderón: “El día tiene doce horas... pero la noche es eterna”. Sales del Croata. Inicias tu periplo. Adiós.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-6724017872308982219?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/6724017872308982219/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=6724017872308982219' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/6724017872308982219'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/6724017872308982219'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2011/01/jorge-vega-veguita-un-librero.html' title='Un librero trashumante'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TUmdWAv0a4I/AAAAAAAAAH4/tZRfzJCb2B0/s72-c/gavidia-vega.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-301768638714813438</id><published>2010-12-29T17:09:00.000-08:00</published><updated>2010-12-29T17:15:20.147-08:00</updated><title type='text'>Luces de Navidad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Solo recuerdo que di un salto. Pequeño pero eufórico. Por la televisión repetían las imágenes del &lt;span style="color:#000066;"&gt;gol. Fue un salto de niño de doce años, de un niño con heridas en las rodillas por tanto darle al balón. Estaba en mi cuarto junto a Luis, mi primo, que por ser cinco años mayor quizás prefirió guardar la calma y solo decir: “¡gol!”, un grito seco, frío, como el tono de un locutor con curso de oratoria. Fue un grito feo. El mío en cambio fue eufórico, un aullido que se escapó por la ventana e hizo que un vecino y amigo mío me gritara: “¡calla, gallina!”. No me importó, corrí hacia la sala en busca del abuelo, el “Papá Eulalio”, quien veía el partido en su televisor blanco y negro. Recuerdo su gesto al verme ingresar a la sala corriendo con los brazos abiertos gritándole: “gol, papá Eulalio, gol”. Fue una sonrisa tan sincera que nos llevó al abrazo. Fue un abrazo fraterno, de esos a los que llamo “abrazos de gol”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era las 9:15 pm de un miércoles 27 de diciembre de 1995 y junto a Papá Eulalio y a mi primo celebramos el último gol de aquel año: era el 1-0. El de la clasificación a la Copa Libertadores. Roberto Martínez –antes de bailar el Waka Waka y querer un choque y fuga con la Señora - había introducido el balón en arco de Alianza y nos regalaba, a los hinchas de la “U”, el subcampeonato del Descentralizado. En casa, mi mamá llegaba y encontraba el alboroto: yo en short y sin bañarme luego de haber jugado pelota toda la tarde, aplastando al abuelo quien me palmoteaba la espalda, y mi primo, grabando el partido en el VHS, la casa hecha un desorden pues la Navidad todavía no se iba del hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Quién ganó?, preguntó ella, quien también es hincha de la “U”.&lt;br /&gt;- Ganamos, le respondió el abuelo; hablando en plural. Y a mi mamá se le formó una sonrisa, leve, pero sonrisa al fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veía a mi primo, al abuelo y a mí felices después de mucho tiempo, sonreíamos con la sinceridad de un viejo y la alegría de dos niños. Ese 95 había sido triste y marcado por la muerte de mi tío, el papá de mi primo, el hijo de mi abuelo. Salíamos de un luto y al fin una sonrisa sincera para terminar un año complicado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tanto alboroto, dijo ella. Y nosotros seguimos celebrando. El árbitro, Alberto Tejada, había terminado el partido. Era casi las 9:30 pm y después de mucho tiempo la casa de Habich se llenaba de un poco de alegría, de un poco de luz, que no eran de la de los fuegos artificiales... ni muchos menos, de las luces de navidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-301768638714813438?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/301768638714813438/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=301768638714813438' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/301768638714813438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/301768638714813438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2010/12/luces-de-navidad.html' title='Luces de Navidad'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-2758728689815147869</id><published>2010-12-15T13:34:00.000-08:00</published><updated>2010-12-15T13:46:36.970-08:00</updated><title type='text'>Héroe del silencio</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TQk29LwEeXI/AAAAAAAAAHk/ghvSGcUaajo/s1600/untitled.bmp"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5551028440465176946" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TQk29LwEeXI/AAAAAAAAAHk/ghvSGcUaajo/s400/untitled.bmp" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Elmer Escobedo Rojas, ex soldado del Ejército. Hace veinte años un ataque senderista lo dejó minusválido. Es un héroe de la guerra interna y vive en el Hospital Militar de Lima rodeado de gasas, enfermeras y gritos de dolor. Es un testimonio de la posguerra en tiempos de frágil democracia. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David &lt;strong&gt;Gavidia&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Su cuarto es oscuro. Aunque la luz del televisor ilumina las pálidas paredes de loseta. En la pantalla, un hombre llora su desgracia. Miles deben sintonizar ese talk show. Pero esta vez Elmer Escobedo Rojas no le presta atención. Tiene una laptop y prefiere revisar su Facebook, chatear con los amigos y comenta algunas fotos como si se tratara de una triste pero entretenida rutina. Esta acostado en su cama del Hospital Militar. “Así paso mis horas”, dice resignado. Su vida de minusválido, es más dramática que cualquier reality show. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Elmer, 40 años y ex soldado del Ejército intenta distraer su memoria. Los recuerdos aparecen en su mente como fantasmas que salen de ningún lado. Han pasado veintiún años desde que Sendero Luminoso lo acribilló en Aguaytía a él, a las cuatro patrullas que lo acompañaban y a veinte de sus compañeros. Veintiún años en los que las balas, las bombas, los gritos y esos confusos cinco minutos de ataque hirieron su columna para dejarlo lisiado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;“Fue un lunes 19 de junio de 1989. Eran las 9.30 de la mañana. Tenía 19 años. Una patrulla con soldados de Aguaytía encabezaba el convoy. Era para asegurar que el camino estuviese limpio de terrucos. Llevábamos el rancho frío, el armamento para las tropas. Íbamos veinte compañeros más. El primer carro pasó sin problemas. Pero ni el segundo, ni el tercero tuvieron la misma suerte. El cuarto intentó huir pero no pudo. Sendero nos había rodeado y lanzaban bombas y balas”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Habían recorrido el país de Tumbes a Tacna sin contratiempos y ésta era la última misión que debían cumplir antes de regresar a Lima. Todo estaba planificado, al llegar a la capital volverían al Cuartel Militar Rafael Hoyos Rubio del Rímac y se reunirían con los amigos, contarían las experiencias y jugarían un partido de fulbito. Este momento nunca llegó, pues el viaje terminaba en tragedia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;“Yo presentía el ataque… no era temor, pero sabía que algo malo venía…cuando cayó la bala sólo quería que me maten”, recuerda Elmer al sentir que el proyectil FAL atravesó su cuerpo, perforó su omoplato izquierdo y -formando una “U”- bajó al intestino, cruzó el estómago, hirió la columna, dañó el pulmón y se alojó en el omoplato derecho, donde permanece hasta hoy, como un cruel recuerdo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Lo único que sintió fue un profundo ardor. Y en medio: gritos, insultos, bombas, estallidos. Como una película hecha en sepia recuerda que sus ojos captaron las piernas mutiladas de sus compañeros y hombres vestidos con pasamontañas que les mentaban la madre... “conchetumare, conchetumare”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Luego de unos minutos llegó una paz hiriente. Un silencio espantoso, apenas interrumpido por el sonido del viento y la maleza. Un helicóptero del Ejército intervino. Los senderistas huyeron dejando surcos de sangre... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Escobedo fue evacuado al Hospital de Tingo María y el diagnostico no fue alentador: la bala estropeó algunos nervios de la columna. No volvería a caminar. Pronto, Elmer se echó al abandono y perdió la fe en Dios. Renegó, blasfemó y se convirtió en un ser amargo. Siguió tratamientos psicológicos para que, al fin, aceptara con resignación su nueva vida en silla de ruedas. Una condición terrible para alguien acostumbrado al ejercicio constante y a largas caminatas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;El resto de la historia es una suma de infortunios: a su cuerpo le salieron escaras. Una, la del glúteo derecho, le fue mal curada y la herida penetró hasta el hueso. Por el descuido, le amputaron la pierna desde la cadera. Como si fuera poco, producto de males sucesivos y negligencias sin fin le dañaron la vejiga en una confusa operación. Ahora evacua a través de una sonda conectada cerca a su ombligo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Elmer permanece internado hace dos años en el Hospital Militar y su cuarto, ubicado en el pabellón de quemados, se ha convertido en ese refugio al que llegan los pasos de las enfermeras y los quejidos de otros internos. “A veces me dan permiso para ir a casa”, confiesa, con el temor de infligir una norma. En este lugar prima el régimen militar y solo con la orden de un superior puede visitar a su esposa, que vive en Breña, en una vieja casona conocida como el Ex cuartel de inválidos, ubicada en la cuadra cuatro del jirón Restauración y que se encuentra a diez minutos de Palacio de Gobierno, a quince del Congreso y que resulta un refugio para los héroes caídos del Ejército. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;La casona fue construida en 1927. Se trata de una quinta venida a menos y que el Instituto Nacional de Defensa Civil declaró inhabitable en 1997 debido a sus techos debilitados y a sus tuberías carcomidas; al adobe corroído por la humedad y a los hongos que nacen en las esquinas; a los cables expuestos y a los baños comunes que parecen desplomarse. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;La casa de Elmer tiene sesenta metros cuadrados y en ella se suman sala-comedor-cuarto-habitación-lavadero-tendedero. Allí “Terkito”, como se le conoce al ex soldado en la Internet, se encuentra con los amigos: Uno de mano mutilada que se recursea como pintor de brocha gorda y otro con daño neuronal que camina apoyado en una silla de ruedas que le sirve de andador. Con ellos habla de los tiempos mejores, como cuando él araba el campo en Chachapoyas, su tierra natal. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Hace unos días Elmer visitó a su familia, la mejor terapia para luchar contra el estrés del encierro hospitalario. Se juntó con otros ex soldados heridos en el Cenepa o la guerra interna. Ellos llevan como estandarte: “heridos pero no vencidos” y cada cierto tiempo se reúnen con representantes del Ejército pues la institución les ha presentado un proyecto para demoler esta vieja casona de Breña y, se supone, convertirla en un condominio para soldados con discapacidad. Cada departamento será ofrecido a 15 mil soles a las familias que logren calificar y esto ha causado disputas entre los vecinos que luchan por imponer su voluntad: los que quieren ahorrar para salir de la precariedad y los que piden la gratuidad de la futura construcción o de lo contrario, prefieren seguir viviendo en esas condiciones. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;“Vivir aquí es imposible”, dicen sus habitantes. Elmer ha recorrido incontables veces los pasillos de éste lugar y siempre más de lo mismo: el suelo es tan frágil que parece romperse como una galleta al ser aplastada. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Visitamos la casa de Elmer e ingresamos a su habitación vacía. Esta era una caja de recuerdos, un baúl de tiempos mejores. Una fotografía suya cuando era militar en actividad. Otra de su matrimonio con Jessica, luego de nueve años de relación. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Su boda fue un 4 de diciembre del 2009 y celebraron su amor con una fiesta interminable en donde abundó la ilusión por un mañana mejor. Estuvieron los familiares, amigos y ex compañeros del Ejército. Corrieron las felicitaciones y fue una noche prolija de felicidad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Pero ese momento es parte del pasado y ahora “Terkito” está en su cama de hospital, rodeado de gasas y de vinagre para curar las heridas, visitado por médicos y enfermeras que llegan a preguntar si “¿todo está bien?”. En este cuarto del Hospital Militar Elmer Escobedo guarda un álbum con una imagen en la que ex ministro de defensa, Rafael Rey, lo abraza como un viejo amigo. Se encuentran en una actividad del Ejército y ambos sonríen. Uno que pide ayuda y el otro que dice cumplirá. Eran tiempos en los que Rey todavía no avalaba el Decreto Legislativo 1097 y no se postulaba como vicepresidente por la lista de Keiko Fujimori: como sea, su apoyo fue tan escaso como su poca moral. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;- De estar sano, ¿qué es lo que más extrañas?, le preguntamos, luego de varios minutos en silencio. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;- Ir al campo, a las chacras…extraño a mi mamá que murió”, responde, con un nudo en la garganta. No dice nada de su vitalidad perdida y sólo menciona que pronto será operado de la vejiga. Intuye que las cosas no cambiarán mucho y su futuro será más de lo mismo: una suma de precariedades, difíciles de sobrellevar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-2758728689815147869?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/2758728689815147869/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=2758728689815147869' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/2758728689815147869'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/2758728689815147869'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2010/12/heroe-del-silencio.html' title='Héroe del silencio'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TQk29LwEeXI/AAAAAAAAAHk/ghvSGcUaajo/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-7642517249596594477</id><published>2010-08-02T18:47:00.000-07:00</published><updated>2010-08-02T19:11:27.277-07:00</updated><title type='text'>Doctor Magnesio</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TFd6CA-djTI/AAAAAAAAAHU/oxgCWW_xlIA/s1600/perez-albela_02280909.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 357px; DISPLAY: block; HEIGHT: 331px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5500999644896660786" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TFd6CA-djTI/AAAAAAAAAHU/oxgCWW_xlIA/s400/perez-albela_02280909.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Pérez- Albela es el doctor que receta, promociona y si por él fuera vendiese en cada esquina ese polvito, que dice mágico, llamado Magnesol. Este es el perfil del chamán de la medicina, quien esta vez no supo contener la paz interior que profesa. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David &lt;strong&gt;Gavidia&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;El doctor José Luis Pérez-Albela no usa medias pero sí lleva una corbata azul. Además de dos anillos de acero que, dice, sirven para neutralizar las radiaciones. Se trata de uno de los médicos más carismáticos y quizás polémicos de la televisión peruana por promocionar el consumo del magnesio. Es capaz de irradiar un buen aura si habla de salud pero, esta vez, una pregunta incómoda lo crispó. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;- Doctor, quienes lo cuestionan afirman que el Magnesol solo beneficia a tres tipos de personas: a los estreñidos, a los insomnes y a usted con su bolsillo…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;La sonrisa de hace unos instantes se transforma. Se pone serio. La frente se le arruga. “Hay colegas que critican porque no saben de nutrición pues. Qué van a opinar. El curso no existe en la universidad. Mira los libros que aquí tengo (señala su vehículo) tengo doce libros que hablan de este polvito que cura muchos males. Un neumólogo del hospital Almenara, así ponlo, un neumólogo del hospital Almenara me dijo: “Ahora sí creo en el Magnesol, hermano…estamos tratando el asma con magnesio. Saben de sus beneficios. El decano del colegio Médico lo utiliza”, dice entonces, un poco excitado, casi irritado en las afueras del edificio RPP, donde acaba de grabar su programa “Vivamos felices”, que se transmite a través de las ondas de radio Felicidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;- Doctor, se pica…&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;“Me sacan pica algunos colegas. ¿No vas a poner eso en la nota?, horrible si pones eso”, dice, sacándose el sudor de la cabeza calva y buscando una serie de publicaciones que guarda en la gaveta de su vehículo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Mira este libro, es de la doctora Carolyn Dean, y se llama El magnesio milagroso. Dice que es un suplemento requerido y habla de sus bondades y su valor terapéutico… no lo dice Pérez-Albela sino la-mejor-médica-del-mundo”, insiste, con gestos pintorescos. Mueve las manos, gesticula su rostro, acelera su voz. Pocas veces se le ha visto de esa forma. Suele andar feliz, de buen humor, irradiando optimismo. Las preguntas lo han incomodado aunque diga lo contrario. Él afirma que renegar te baja las defensas, ahora parece que hubiera sufrido un descenso. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es mediodía y el sol de Lima aun quema. Irrita la paciencia. El médico –con 24 años ininterrumpidos en la televisión- parece víctima de ello. Se ha despertado a las cuatro de la mañana y su esposa anda de viaje. Cuida a sus cuatro hijos y corre de una cabina de radio a otra de televisión para luego visitar el Instituto Bien de Salud en San Isidro. En unos instantes deberá partir a Zárate donde se encontrará con un grupo de personas. Previo, ha corrido 5 kilómetros a las cinco de la mañana y tomado la fórmula que tanto promociona: Magnesol, un complemento nutricional a base de magnesio y zinc. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;- ¿Es ético recetar, vender y distribuir su propio producto, doctor? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es que yo no vendo el Magnesol, yo lo regalo. Esta mal lo que dices. Hace 33 años hice una fórmula, un laboratorio la elabora, es Cifarma, que es de Química Suiza. Cada día es lo que más consumo. Además, es lo más económico en el mundo. En el cono oeste lo venden a setenta céntimos el sobrecito en las bodegas. Han hecho doce congresos mundiales de magnesio, por qué nadie dice nada de eso. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Justamente el Magnesol es el sol en la vida de José Luis Pérez-Albela Beraún. Lo creó hace treinta y tres años con la finalidad de seguir sus estudios en la Universidad Federico Villarreal. Cursaba el tercer año de medicina, carrera que dejó en dos ocasiones por considerarla un poco fría pero que finalmente volvió para terminarla pues encontró en la medicina alternativa, su beta de felicidad. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;-¿El Magnesol nutre su organismo y también es un trabajo rentable para usted? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Yo no trabajo, esa es una mala palabra. Trabajo viene del latín “tripalium” que significa tres palos y es suplicio, tortura. Yo laboro, hago servicio. Yo sirvo a las personas. Lo hago desde chico cuando vendía empanadas, hasta libros de pensamiento, los libros más pequeños del mundo a diez soles. Los dejaba en oficinas. Siempre buscaba culturizar y sanar. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La incomodidad aun se nota en el ambiente. Atrás quedaron las bromas y las chanzas. Le seguimos preguntando esta vez sobre ese pequeño imperio de la salud que logró construir con esfuerzo y corazón. “¿Cómo le va a “su revista” Bien de salud?”, un bimensual de 3 mil ejemplares que se vende en diferentes quioscos de Lima a diez soles. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Esa no es mi revista… pues. ¡Uno no es dueño de nada carajo! Aprende esas cosas, dice y sonríe, ya más tranquilo, relajado o quizás con sorna. Él no cree en el apego y lo comentó en un programa de televisión. El video está colgado en Youtube y tiene más de dos mil visitas. Allí dice lo siguiente: “Lo que angustia es el apego. Cuando la gente se deja utilizar se convierte en objeto y nadie es objeto de nadie ni nadie es dueño de nadie. Ese apego hace sufrir a la gente”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;- Doctor, ¿Sigue picón…?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;- No estoy picón…ando en mil cosas. Tengo mucha actividad.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Tome Magnesol… &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En el bolsillo de su camisa tiene un sobre para un litro del “complemento nutricional”. Lo saca, lo flamea. Lo muestra feliz. Parece un fanatizado, pero él asegura que no lo está... “Antes me decían loco magnesio… ahora mira”, dice en referencia a que, hoy por hoy, el tiempo –afirma- le dio la razón.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;- Pero, ¿tomarlo en grandes cantidades no puede ser veneno para el cuerpo?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;- “No”, dice, aunque sí recalca que los pacientes con insuficiencia renal deben consultar antes de beberlo. Sin embargo, aclara, que si se toma en exceso sí puede causar una diarrea. Todo en exceso es dañino. Un sobre contiene 2 gramos, que dice, es la medida justa. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En ese sentido, consultamos con diferentes especialistas y tanto, el nutriólogo Gerardo Borouncle como el presidente de la Federación Médica del Perú, Julio Vargas La Fuente, coincidieron que de ser tomado en grandes cantidades el magnesio (más de 5 gramos) puede causar alguna diarrea. En ese caso, el cuerpo lo terminará evacuando de un modo un tanto tormentoso. En realidad, ambos médicos dijeron que al ser el magnesio un componente necesario de nuestro organismo puede ser beneficioso. Pero también pusieron en claro que no es “el milagro” que se promete y que en muchos casos se magnifican sus bondades.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El doctor Pérez-Albela se defiende con una extensa bibliografía que explica los beneficios del magnesio: “sirve en el tratamiento de la ansiedad y ataques de pánico, asma, enfermedades intestinales, osteoporosis, hipertensión… previene la infertilidad, depresión, males del corazón”. Hasta la impotencia, ese mal que ataca silenciosamente a miles de peruanos pero que él-asegura- también lo soluciona. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Cinco kilómetros diarios&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Con 58 años de edad cronológica pero “33 de edad espiritual”, corre a diario cinco kilómetros a las cinco de la mañana. O trota, o nada en la piscina, o escala algún cerro. “Al despertarme hago diferentes cosas para no aburrirme”, cuenta. No fuma ni bebe.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se despierta a las 4 de la mañana y se duerme “cuando me da sueño”. Mientras dice esto, caminando, diferentes personas lo saludan, le alzan la mano, le piden consejos… le tienen cariño.&lt;br /&gt;Cuando Pérez-Albela comenzó a trabajar vendía cafarenas, bujías de carros, y hasta frutas en el Mercado mayorista. También se prestó el carro de un tío y taxeó. No se le quita, es un hombre chamba. Ahora busca ingresar a otro ámbito, pero sin dejar de ser ese simpático personaje de la televisión. Recuerda con cariño cuando hundía la panza frente a las cámaras del talk show de Mónica Zevallos, por ejemplo. Pero hoy quiere que destaquen su faceta como catedrático universitario en la Villarreal y en la San Marcos o su imagen como conferenciante y deportista. Pérez-Albela fue campeón nacional en 100 metros planos entre 1970 - 1975.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El menú del doctor, a quien no le molesta que le digan el Ghandi peruano, es 60% cereales y menestras, 25% verduras y otro 15% de frutas secas. También cree en el ayuno moderado “los inofensivos y muy beneficiosos de un día y de tres”, que le dan reposo al estómago, intestinos, hígado, páncreas y le devuelven la alegría al cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Aceptamos que es saludable dormir una tercera parte de nuestra vida, para que los músculos, glándulas y el sistema nervioso se recuperen de las actividades diarias. Pero ¿qué hay de la digestión?”, se pregunta en uno de sus artículos publicados en su página web.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Uno de sus primeros acercamientos con la medicina oriental y andina fue cuando tenía cinco años. Sufría de estrabismo divergente. Tenía los ojos desviados. Visitó la gruta de la Melchorita chinchana y luego le pasaran el cuy para curarle su mal. Una vez que el roedor pasó por su cuerpo, operaron los ojos del animal y el milagro se dio. Como arte de magia -cuenta- los ojos del médico se corrigieron. Su explicación: “La enfermedad está en el cuerpo astral (el animal), no en el cuerpo físico”, dice. Allí pudo comenzar ese idilio con la naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Consejos de vida en la cabeza&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Lo hemos acompañado a su programa televisivo y radial. Pide en cabina que le pregunten sobre “La gestación en la mujer”. Domina el tema de la salud. Responde hasta por problemas en los huesos. Es una máquina de ofrecer soluciones: cómo enfrentar un esguince de tobillo, cómo tratar los males al riñón, cómo tratar una depresión severa. Y también habla sobre la indignación que le causa cuando los médicos le cortan la leche a las lactantes con una ampolla. Aconseja que los bebes sigan chupando el pezón materno si ocurre eso… “Y en treinta días volverá a salir la leche”, dice.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una madre, que se halla trabajando en la cabina de Radio Felicidad, oye el consejo del Doctor y le pregunta: ¿Y si en vez de mi bebé lo hace también mi marido? “¡Que lo haga!”, responde muy divertido Pérez Albela. Ese hombre que, como él mismo se describe, es un niño grande y juguetón, que habla mucho y que busca que las personas hagan empresa y salgan adelante gracias a la fe y la sinceridad. “Sin-ce-ri-dad”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Luego sale disparado de la cabina: ha grabado tres programas en casi una hora. Debe ir corriendo a otro punto de Lima. Él es así, se mueve de un lado a otro y parece que jamás se cansa. Tiene mucha paciencia. ¿Virtud heredada de sus prácticas constantes de las artes marciales, de su filiación a la Cruz Roja, su vocación por el masaje o su amor por la agricultura?.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aun tiene los anillos de acero en los dedos índices para protegerse de la radiación y debe seguir su marcha en ese carro azul, lleno de libros y de cajas de Magnesol-muestra gratis. Ahora pregunta el porqué de la nota y la onda en la que será escrita. “Si no me gusta que les dé cinco días de estreñimiento”, dice a carcajadas… Que su pronóstico no se cumpla. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-7642517249596594477?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/7642517249596594477/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=7642517249596594477' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/7642517249596594477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/7642517249596594477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2010/08/doctor-magnesio.html' title='Doctor Magnesio'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TFd6CA-djTI/AAAAAAAAAHU/oxgCWW_xlIA/s72-c/perez-albela_02280909.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-22045668879817307</id><published>2010-07-20T14:51:00.000-07:00</published><updated>2010-07-20T15:29:29.841-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='m'/><title type='text'>¡Vamos Campeón!</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TEYcORwrLdI/AAAAAAAAAHM/6Xl1MpQL9HA/s1600/38214_445182370700_96317175700_6694042_1031396_n.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 201px; DISPLAY: block; HEIGHT: 394px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5496111426863574482" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TEYcORwrLdI/AAAAAAAAAHM/6Xl1MpQL9HA/s400/38214_445182370700_96317175700_6694042_1031396_n.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Sony Lachy Abriojo tiene doce años y Leucemia linfática aguda. Requiere un trasplante de médula y los gastos de operación, hospitalización y medicinas suman 60 mil soles. Obvio que la madre, ama de casa y el padre taxista, no tienen dinero por lo que requieren ayuda. Hace unos días Sony pidió un deseo: la camiseta de la “U” y conocer a los jugadores del club. Él necesita nuestro aliento.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Por: &lt;/strong&gt;David Gavidia.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Foto: &lt;/strong&gt;Tomada del Facebook de &lt;a href="http://www.facebook.com/photo.php?pid=6694042&amp;amp;op=1&amp;amp;view=all&amp;amp;subj=453869720796&amp;amp;aid=-1&amp;amp;auser=0&amp;amp;oid=453869720796&amp;amp;id=96317175700"&gt;Universitario de Deportes. &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Duerme Sony. Reposa un poco luego de la quimioterapia. Te han practicado sesenta en un año y dos meses, desde que te detectaron la enfermedad: una leucemia linfática aguda que consume tu vida de doce años y que no te permite ir por los caminos tropezando con la difícil tarea del crecer con normalidad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;A tu edad uno se ve peloteando por el parque. A tu edad, uno se enamora quien sabe por primera vez. A tu edad, se juega a las chapadas, se intercambia figuritas, se habla del mundial y se desprecia las cuentas de la casa, se adora el Play Station, y no se entiende eso del sacrificio de los padres. Pero no. A ti te tocó jugar al Llanero solitario y sufrir la embestida del destino: esperar a que la solidaridad de la gente sume sesenta mil soles para poner en marcha el trasplante de médula que necesitas para devolverte la felicidad que se te fue arrebatada. Suena dramático, sí… pero acaso, quién entiende del dolor ajeno. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Tu madre, a través del teléfono, cuenta que ayer le dijiste: “Estoy cansado, me quedo sin fuerzas”, y ella desconcertada te respondió: “No digas eso… tienes que poner de tu parte”. Y no sé si te convenció, pues andas con una depresión que no sólo te contamina de tristeza, sino también contagia a tu entorno de la más profunda pena. A tu madre, la doña del hogar que se enjuaga las lágrimas en la cocina y a tu padre, el taxista que intenta ser coloquial, pese a todo y “contra todo”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Hace dos semana te decepcionó el equipo de tus amores: La “U” perdió el clásico ante Alianza en el Monumental y de seguro requintaste porque a nadie le gusta perder. Aun así, hincha de corazón, pediste un regalo: la camiseta crema firmada por la plantilla de jugadores. Un socio anónimo del club te la hizo llegar y ahora esperas a que los jugadores te la llenen de firmas. O quizás, que te lleven a conocer ese templo crema que se ubica en Ate, darles la mano al “Negro” Galván y a Rainer Torres, o decirle a Raúl Fernández cuánto admiras cada vez que se despega del grass y de un manotazo ahoga un grito de gol del bando enemigo. En fin, decirles cuantos los admiras cuando ponen el pecho y cuanto reniegas, si es que no la sudan.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;La madre de Sony se llama Flora Esperanza Abriojo Soria y hace unos días declaró para elcomercio.pe. Allí explicó que la operación que requiere su hijo no es cubierta por el Seguro Integral de Salud (SIS) y que optarán por la clínica Ricardo Palma, “donde la intervención no baja de los 60 mil soles, entre exámenes previos e intervención”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Mañana, Sony debe someterse a otra quimioterapia de cinco horas en el Instituto de Enfermedades Neoplásicas. Jodida intervención que lo deprime y lo debilita. Su madre dice que él ya no quiere recibir su tratamiento. Cada pinchazo de aguja le duele tanto. Las quimios le han “quemado las venas y le alteran el estado de ánimo”, las náuseas son síntomas secundarios que se hacen odiar tanto que prefiere no comer o no tomar si quiera, un poco de agua. “Él ya está harto, pero es un luchador”, confiesa doña Flora.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;El próximo 13 de setiembre, Sony Santino Lachy Abriojo, cumplirá trece años. Este 2010 debió ingresar a primero de secundaria pero su enfermedad lo obligó a abandonar el colegio. Ahora descansa en su casa de San Martín de Porres y hace unos días se tomó una foto con la camiseta de la “U”: hincha guerrero, sabe, que todo crema sabe voltear los partidos. Este es uno de ellos: ¡Vamos, campeón!, que como entona la Trinchera: “la garra nunca muere”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;-------------&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;PARA COLABORACIÓN&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;a href="http://elcomercio.pe/noticia/596385/nino-leucemia-linfatica-pide-ayuda-economica-salvar-su-vida"&gt;Elcomercio.pe&lt;/a&gt; informa que la familia vive en la Manzana L Lote 18 de la Urbanización Cooperativa PIP, en San Martín de Porres. Quienes quieran apoyar pueden hacerlo en la cuenta en soles del banco Interbank 132-3032685463, que está nombre de Flora Esperanza Abriojo Soria. O también pueden llamar al: 484-9525 y 997632062. (Doña Flora). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-22045668879817307?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/22045668879817307/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=22045668879817307' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/22045668879817307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/22045668879817307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2010/07/vamos-campeon.html' title='¡Vamos Campeón!'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TEYcORwrLdI/AAAAAAAAAHM/6Xl1MpQL9HA/s72-c/38214_445182370700_96317175700_6694042_1031396_n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-5781299345737093029</id><published>2010-06-23T20:16:00.000-07:00</published><updated>2010-06-23T20:26:11.501-07:00</updated><title type='text'>Graciela de Losada: la vida después de Felipe Tudela</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TCLO7KKP1eI/AAAAAAAAAHE/knEahGGE_Go/s1600/GetAttachment.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5486174811825624546" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TCLO7KKP1eI/AAAAAAAAAHE/knEahGGE_Go/s400/GetAttachment.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;El pasado dos de junio Graciela Lozada cumplió 80 años y en medio de su depresión sus hijos le quisieron organizar un cóctel a lo que ella respondió: “solo quiero a Felipe”. Esta es la historia de la señora a quien llamaron “arribista” y “tía aprovechada”.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escribe:&lt;/strong&gt; David &lt;strong&gt;Gavidia&lt;/strong&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Foto: &lt;/strong&gt;Archivo familiar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Graciela de Lozada riega su jardín. Se preocupa porque ese pequeño espacio en las afueras de su casa en Magdalena no pierda ese verde alegre de los tiempos mejores. Es su rutina matutina, así como dar un paseo lento debido a un problema en la rodilla, siempre con un gesto adusto, ese de mujer a quien se le hizo añicos la moral.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;El 11 de mayo cumplió un año sin ver a su esposo Felipe Tudela y Barreda, con quien el 8 de noviembre de 2007 contrajo nupcias en medio del escándalo público y acusaciones de grueso calibre por parte del hijo del patriarca de los Tudela, Francisco, el ex ministro fujimorista.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Durante ese año de ausencia, la señora Graciela Lozada subió quince kilos de peso “por la ansiedad”, confiesa una de sus hijas y, debido al golpe tan fuerte que le significó le sacaran “violentamente” de su vida a don Felipe, la pareja con la que compartió 30 años de su vida, “debe seguir tratamiento psicológico y siquiátrico”. El primero es para recuperar un poco la autoestima dañada y el segundo, para mantener el equilibrio emocional a través de los fármacos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;“Para ella es muy doloroso ese tema. Es como si le hubieran metido una dinamita en su vida”, dice Gracia Aljovín, una de las hijas de doña Graciela en la casa familiar de la calle Bernardo Monteagudo.&lt;br /&gt;“Cada día la vemos peor. Le han demolido el autoestima debido a la campaña mediática que le hicieron: la han dejado como una ladrona, como una persona que se aprovechó de don Felipe para casarlo. Y la gente no se da cuenta que quien ha sido la verdadera víctima es ella, quien lo perdió todo”, describe Gracia, sobre la situación actual de su madre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;En tanto, Graciela de Lozada, se encarga de despejar su mente con visitas familiares y con actividades domésticas. Duerme mucho y durante las mañanas, tres veces por semana, sirve como voluntaria en la Casa de los ancianos desamparados en la avenida Brasil. El lugar es un asilo para adultos mayores de escasos recursos. Ella les brinda su apoyo, los visita. Uno de sus hijos se encarga de llevarla los lunes, miércoles y viernes. Llena un espacio vacío.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;¿Se encuentra bien de salud?, le preguntamos en la puerta de su casa a doña Graciela de Lozada Marrou de Tudela. Viste pantalón beige y polo manga cero del mismo color. Se coloca un audífono y pide le preguntemos nuevamente a lo que ella responde: “Yo no hablo (de Felipe) porque es una cosa muy dolorosa para mi”, se disculpa, con una sonrisa opacada por la tristeza. Ya por teléfono nos lo habían adelantado. “La señora se encuentra cansada y está deprimida por ésta situación”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;La depresión aguda por la que atraviesa, afirma su hija Augusta Aljovín, es “aguda” y está clínicamente diagnosticada. Sin embargo, no se le nota en la apariencia. “Es que ella se guarda sus sentimientos, nos los exterioriza. Es muy recatada con esas cosas”, comenta. A la señora no se les ve débil ni baja de peso, tiene el cabello bien cuidado, y anda con los malestares propios de la edad. Es casi octogenaria. Afirman que anda con buen apetito, que debe hacer dieta para adelgazar. Que para triste.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;Recién se le vio llorar&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Como una triste anécdota, cuentan sus hijas, que nunca en sus vidas vieron llorar a su madre: “ni cuando murió el abuelo, ni cuando murió un sobrino de cáncer. Era una mujer muy fuerte. Recién, en este 2010, la he visto llorar de pena y por don Felipe”, dice Augusta Aljovín. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Para mejorarle el alicaído ánimo a la mujer que fue víctima de una campaña mediática en los medios, según afirman sus hijos, le propusieron hacerle un cóctel para el 2 de junio, día en el que cumplirá 80 años. La respuesta de la futura homenajeada fue: “Solo quiero a Felipe”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;“Felipe era el centro de su vida- dice Gracia-. Mi mamá se despertaba a las ocho o nueve de la mañana y lo primero que hacía era llamarlo. Toda su vida estaba organizada alrededor de Felipe, vivía para Felipe, era eje de su universo”, dice, describiendo lo violento que le resulta a doña Graciela, la ausencia de su compañero por casi 30 años. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Quizás por ello la Dama ignoró las declaraciones de Felipe Tudela y Barreda, quien en televisión la descalificó con adjetivos impropios -la acusó de secuestro, de que se quedaron con su dinero, pasaporte, que no la amaba, que era una interesada y que quiso lucrar con su relación- sin embargo, se indignó cuando en una conocida revista se reprodujo unas declaraciones de “Pancho” Tudela, en las que afirmaba que su padre usaba pañales. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;“Qué horror, qué escándalo es ese para Felipe, qué se cree Pancho para humillarlo de esa forma declarando su intimidad, Fíjate cómo lo maltrata”, dijo Lozada Marrou, indignada y agregó: “No me importa lo que dijo en la televisión, solo me importa el estado en el que se encuentra ahora”.&lt;br /&gt;La depresión aguda, cuenta un allegado a la familia Aljovín, empeoró el día que uno de sus integrantes le contó la supuesta situación en la que se encuentra el patriarca Tudela: tendría una embolia y estaría aislado: “la situación de la Señora empeoró. No le dolió lo que declaró el señor Felipe, pero sí la entristeció enterarse que él no podía ir al baño solo, que no se pueda levantarse ni para comer”, declaró la fuente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;¿En quiebra? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Mucho se habló sobre la actual situación económica de doña Graciela. Incluso, de un supuesto aprovechamiento para quedarse con la fortuna de don Felipe. En su descargo, la familia aseguró que su situación colinda con la quiebra por los gastos en abogados (solo en Estados Unidos habrían invertido unos 200 mil dólares y en Bolivia enfrentaron acusaciones de secuestro y allanamiento, por ejemplo). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;“hay gente que nos ha prestado dinero para la defensa de Felipe y estamos vendiendo lo último que tenemos porque tampoco vamos a dejar a toda esta gente sin pagar. No podemos endeudarnos más… no tenemos para los abogados”, dice Augusta. Y sentencia con una frase que parece arrolladora: “”A mi madre le han pasado un rodillo por encima, económicamente, judicialmente y como imagen…en todo, todo”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Actualmente llevan un proceso judicial de amparo para que se reviertan las multas que asciende a ocho millones y medio de dólares y que comenzó a enfrentar doña Graciela ni bien pisó suelo limeño en agosto 2009, cuando retornó, en silencio, desde Miami. La familia quiere apelar, pero aseguran “el Tribunal constitucional nos lo ha denegado”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Como parte de pago le fueron embargados, a la señora, acciones de bolsa y lo poco que no se le quitó tuvo que venderlo para vivir un año sin ingresos. Hoy su situación económica, afirman, es más que complicada. “Debe pedir préstamos”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Problemas como esos son los que trata de olvidar doña Graciela cuando riega su jardín o en sus paseos por Magdalena. La depresión no acaba con ella y sus hijas la apoyan para que no sea así. Sin embargo, andan preocupados por el futuro que le tocará enfrentar a doña Graciela y su vida después de Felipe Tudela. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-5781299345737093029?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/5781299345737093029/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=5781299345737093029' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5781299345737093029'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5781299345737093029'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2010/06/graciela-de-losada-la-vida-despues-de.html' title='Graciela de Losada: la vida después de Felipe Tudela'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TCLO7KKP1eI/AAAAAAAAAHE/knEahGGE_Go/s72-c/GetAttachment.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-5346564616742853616</id><published>2010-05-30T11:45:00.000-07:00</published><updated>2010-05-30T12:08:13.334-07:00</updated><title type='text'>Por la Victoria, soy hincha de la (U)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TAK1ubxIcqI/AAAAAAAAAGs/ms2_IEfg_vg/s1600/LastScan.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 310px; DISPLAY: block; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5477139906168386210" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TAK1ubxIcqI/AAAAAAAAAGs/ms2_IEfg_vg/s400/LastScan.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Historia de cómo una madre puede influenciar tanto en el fanaticado hinchaje de su único hijo y cómo, hoy, esos recuerdos se convierten en una lucha entre el quedarse o el extinguirse.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;David Gavidia&lt;strong&gt;*&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Mi madre tiene la memoria extinta. Alzheimer, le dijeron. Un tumor en el cerebro, también le diagnosticaron, con tan solo 54 años. Afortunadamente los resultados clínicos fueron errados pero aun así se trata de una triste enfermedad: depresión severa. Nadie sabe cómo se cura esa huevada y mientras, sus recuerdos se diluyen, en las inmensas lagunas de su cerebro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Por eso hoy que veo a mi madre acostada en su cama, durmiendo, quiero imaginar que desde algún rincón de su memoria quedan rezagos de aquellos momentos de felicidad que compartimos. Como esos obsequios que siempre me supo entregar, sencillos, claro, pero que siempre venían teñidos de crema… siempre fueron los mejores. Mi madre se llama Victoria y gracias a ella, soy hincha de la (U). &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Victoria me regaló mi primera camiseta crema. Era bamba y mal estampada. Una copia de esas que vendían en la avenida Abancay. Decía Calvo y tenía la quinta vocal bordada sobre el pecho ¡Qué linda camiseta! Era la Anchor, creo que la más bonita y la más nostálgica de la cual tengo recuerdo: la estampa del bicampeón 93.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;La camiseta tenía impresa en la espalda el número 7, la de Ronald Baroni, ese delantero de bincha en la cabeza y venda en la mano que junto a “Balán” Gonzales nos hizo delirar con sus goles de fábula: zapatazos o chalacas; remates de lejos o balones encontrados, rebotes, paredes, tacos, o cabezazos, como el que marcamos aquella tarde del 10 de octubre de 1993.&lt;br /&gt;Aquel día fue la primera vez que pisé tribuna. Y fue un clásico en matUte. Tenía ocho años. Por aquellos tiempos solo hablaba de la (U) y mi madre soportaba mis comentarios durante toda la noche. El talento de Zubzuck, las jugadas de Nunes y Martínez, la garra del Puma y lo insultos que caían sobre Reynoso desde el bando enemigo, cuando se dio lo del jale. Siempre hablábamos cuando ella llegaba de su trabajo, cansada. Yo era su único hijo y soñaba ser como los ídolos cremas que adornaban la pared de nuestro compartido cuarto. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Le comentaba que quería ser campeón como ellos, defender la Gloriosa, como ellos. Le dije que soñando me vi haciendo un gol ante Alianza en el clásico definitorio, que me vi celebrando y llorando de alegría, que es la mejor forma de llorar. Creo que fue ese un momento crucial. Una noche, ella cansada, casi durmiendo llegó a la casa del trabajo y feliz sacó dos boletos de su bolso: eran las entradas para el partido más importante del campeonato. U- alianza, en matUte, tribuna oriente, el domingo próximo a las 3.30. El ganador de aquella tarde se iba derecho a la lucha por el título nacional. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Los días posteriores se me hicieron eternos y el sábado previo dormí con la camiseta de la (U) puesta. Amanecí temprano y coloqué las pilas en la radio que llevaría al estadio. Partimos a las 11 de la mañana y llegamos a la cola cuarenta minutos después. Recuerdo las personas que cruzaban con la crema en el pecho en barrio enemigo, sin temor a ser golpeados. “Aquí estamos los cremas de corazón”, decían y coreaban el “llora, llora cagón”, himno inmortal, allá en matUte, dónde también jugamos de local.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Era bello sentir que formaba parte, al fin, de esa marea de cabezas que solo pensaban en gritar y celebrar por la (U). “Estamos en matUte y qué chucha va a pasar”, cantaban, cantábamos desde las pistas hacia los techos de los edificios donde los “cagones” lanzaban piedras o cualquier otro tipo de proyectil. Era la primera vez que oía ese adjetivo para los hinchas de alianza Lima: “cagones” (que por siempre escucharás). Recuerdo que sonreí por el calificativo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Mi mamá se contagió de esa emoción y ya hasta cantaba. Cuando salió el equipo y las tribunas se llenaron de papeles picados y la fiesta se instaló ella ya hasta coreaba los nombres de los jugadores. Cuánta felicidad desparramada.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;El partido lo recuerdo brusco y con poco futbol. Me parecía increíble el mirar a la Trinchera y junto a ella mi mamá. Más increíble me pareció cuando Nunes recibió un pase largo de Martínez y el “viejo” golpeó la pelota tras vuelta en U. Esta chocó en el palo, pero Baroni apareció, fantasmal, y conectó de cabeza la pelota que en slow se introdujo en el arco frente a tribuna sur, pidiéndole permiso al arquero, que se estiró, que gritó, que se esforzó, pero su frustración fue nuestra alegría. ¡Golazo!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Los jugadores salieron victoriosos con los brazos en alto y la gloria acumulada en la boca. La mitad del estadio celebró, la otra era callada y triste. Después de eso tú, mamá Vicky (ya en casa), hablaste de la fanaticada, de la gente y su contagioso entusiasmo. Aquel tanto significó el acercarnos al ansiado bicampeonato y la alegría de medio Perú ¿Recuerdas? Espero que sí.&lt;br /&gt;Una vez afuera del estadio cayeron las piedras desde los edificios de matUte. No soportaban vernos salir de su casa victoriosos. Se armó el pleito con la policía y llovieron las botellas que reventaban en las cabezas o en la pista. Fue entonces que no te importó que nos corrieran a balazos, mamá. Ni que tomáramos el primer bus que nos sacara del estadio ni menos oír por la radio que en las afueras de matUte un gran despliegue policial se encargaba de contener la furia de aquellas gentes, ¿recuerdas?... Tampoco te interesó arriesgar tu billetera, ni los gritos, solo querías protegerme, “cuidado con las piedras”, me gritabas… y yo, en medio de la brutalidad, con mi cabeza gacha entre tus brazos, solo atinaba a decir: “¡ganamos mamá!”… y por dentro pensar: “gracias por hacerme feliz”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Esa anécdota la repetías siempre. No había fiesta ni reunión familiar que no contaras la misma historia. Era un orgullo salir victoriosos de esa forma. Éramos cómplices de alegría. Luego vinieron tus preocupaciones, pues me escapaba solo a la cancha y te sacaba dinero para las entradas, nos peleamos y reconciliamos mil veces. Luego vino lo de tu memoria que se enfrasca en turbios momentos de tristeza. Luego vino que dejaste de hablar y la pena que nos haces sentir tus profundos e inexplicables silencios. Hace poco me viste con una camiseta de la (U)- con mi nombre estampado- y te dije una mentira: “fue la que me regalaste”. Sonreíste un poco, quise pensar que recordaste aquella vez, en la que me diste esa alegría y convertiste a este tú único hijo, en el fanatizado hincha que es ahora. Sé que no me creíste, mamá, pero aquella sonrisa reprimida me hizo sentir que me entendiste, que recordaste y que fuimos cómplices, como aquella vez… otra vez.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Lima, 13 de abril de 2010.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-----&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* El texto es una colaboración para la revista &lt;strong&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/#!/group.php?gid=265725653193&amp;amp;ref=ts"&gt;CREMAS&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;, editado por integrantes de la Trinchera Norte, la barra popular de &lt;strong&gt;Universitario de Deportes &lt;/strong&gt;y cuyo objetivo es demostrar que en la &lt;strong&gt;barra &lt;/strong&gt;no todos son delincuentes, como los medios y la PNP intentan hacer creer. El testimonio fue publicado en la tercera edición de la revista, que vio la luz durante mayo, mes de la madre. Por ello el tributo y la publicación en este blog. Para aquellos que no encuentran la revista en kioskos o para los que no asisten a la Popular, domingo a domingo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-5346564616742853616?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/5346564616742853616/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=5346564616742853616' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5346564616742853616'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5346564616742853616'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2010/05/por-la-victoria-soy-hincha-de-la-u.html' title='Por la Victoria, soy hincha de la (U)'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/TAK1ubxIcqI/AAAAAAAAAGs/ms2_IEfg_vg/s72-c/LastScan.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-284739910574393777</id><published>2010-05-25T19:08:00.000-07:00</published><updated>2010-05-25T19:17:24.161-07:00</updated><title type='text'>Un camarada para Villa el Salvador</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/S_yEqoatGXI/AAAAAAAAAGk/BYibZFyY03o/s1600/anibal-apari.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; DISPLAY: block; HEIGHT: 168px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5475397114914478450" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/S_yEqoatGXI/AAAAAAAAAGk/BYibZFyY03o/s320/anibal-apari.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;A propósito de la salida de Lori Berenson, aquí les dejo una entrevista que realicé al esposo de la norteamericana en la que anuncia su candidatura al distrito que dio cuna a María Elena Moyano.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Escribe :&lt;/strong&gt; David Gavidia. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;(La imagen es de internet)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Aníbal Apari Sánchez podría pasar desapercibido en la escena política sino fuera por dos motivos: se casó en 2003 con Lori Berenson, la ciudadana norteamericana condenada por terrorismo; y por su pasado como militante del MRTA, por lo que purgó condena en los penales más rigurosos del país, durante doce años y medio. El otrora camarada se perfila ahora como candidato a la alcaldía de Villa el Salvador y afirma sentirse “tranquilo con su conciencia”, en suma: dice que ya pagó y no reniega de su pasado. Por el contrario, hoy piensa igual que antes, ¿la diferencia?: “no volvería a la lucha armada pues no es una forma de hacer política que convoque a la población”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;El partido de Aníbal se llama Gana Villa y ya reunió las dos mil firmas para presentar su lista ante el Jurado Nacional de Elecciones. Ahora habla sobre la “democracia” &lt;em&gt;¿Menciona esa palabra, acaso, con resignación por la derrota del terror en los noventa?&lt;/em&gt; “No, pues nos movemos bajo ese marco. No hay resignación, simplemente somos una organización abierta a los cambios. Este mundo ya no es el mismo de los setentas u ochentas”, dice quien fuera capturado un primero de junio de 1991 en una escuela de adoctrinamiento del MRTA junto a Alberto Gálvez Olaechea y Rosa Luz Padilla, dos pesos pesados del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Pasó trece años tras las rejas en una edad crucial: entre los 27 y los 40. Cualquiera pensaría que se trata de una vida desperdiciada entre Castro Castro o Yanamayo (Puno), y que fácil reniega de su pasado ¿Es ese su caso? “Si lo hiciera no podría mirarme en el espejo. Sería un desperdicio de vida hacerlo. Yo fui coherente con lo que pensaba en ese momento y por eso actué de esa forma”, dice y agrega: “Yo asumí mi militancia en el MRTA conscientemente. Nadie me convenció ni nada de eso. Estar con ellos implicaba asumir las consecuencias, tantos los activos y los pasivos”, cuenta sin remordimiento: “Yo no me fui a la cárcel por ladrón o violador. Sino por ser coherente con mis ideas”, explica el abogado de 47 años. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Y las ideas de Apari en aquellos tiempos eran las mismas que ahora, aunque suene irónico. “Yo sigo pensando igual, sigo pensando que la justicia no existe en este país y que es necesario cambiarlo”. ¿Cómo? “trabajando con energía”, dice, aunque no menciona más que los principales ejes ante un eventual gobierno suyo: “gestión eficiente de recursos públicos, servicios y buena infraestructura.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;br /&gt;EL AYER NO LE PESA&lt;br /&gt;Su pasado –afirma- no es una carga pesada con la que deba lidiar y sabe que sus adversarios políticos podrían señalarlo. “Qué lo hagan. Cuando pertenecí al MRTA yo era un hombre solo. Era un muchacho de 22 años que estaba en la universidad y si algo me pasaba lloraría mi viejo probablemente. Ahora hay un gran cambio”, subraya, seguramente pensando en su hijo Salvador, quien tiene menos de un año y está junto a su madre, Lori Berenson, en el penal de máxima seguridad de Chorrillos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Sobre su relación con Berenson no quiere profundizar ni hablar. Algunos medios especulan sobre una posible separación ¿es eso o una forma de alejarse de dicha imagen que pueda dañar su candidatura? Silencio. “No hablo sobre mi hijo, ni temas personales”. Sin embargo, el fin de semana pasado la visitó en el penal. Apari también es su abogado y cuando se le pregunta sobre la pronta salida de la norteamericana, el mutis es absoluto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;La anécdota cuenta que Apari conoció a la Berenson en el penal de Puno en 1997. Fue amor a primera vista entre los tormentos de la prisión a 2. 800 metros del mar. En 2003, él libre y ella trasladada en el penal de Huacariz de Cajamarca contrajeron nupcias. Por estar con libertad condicional, Apari, no viajó desde la capital y no asistió a su propia boda. Su padre, Teófilo, fue en su representación. De inmediato la noticia saltó a la prensa y Aníbal gozó de cierta popularidad. En alguna ocasión –cuenta- un policía lo reconoció y lo felicitó. Le gritó: “¡Buena…buena!” levantándole el pulgar; otra señora lo abrazó. Es ese el cariño que dice sentir ahora que sueña con la alcaldía del distrito en donde vive. La cárcel, las muertes y el secuestro es un pasado oscuro para cualquiera pero él lo acepta “sin complejos”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;“El vivir esa experiencia para mi es una fortaleza porque la puedo narrar. No tengo temor en contarla, puedo decirles a mis adversarios políticos por qué me fui preso y mucho más. Así, ninguno de ellos puede juzgarme”, dice con la expectativa puesta en las urnas, en el voto y en la democracia de la que ayer renegaba. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-284739910574393777?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/284739910574393777/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=284739910574393777' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/284739910574393777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/284739910574393777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2010/05/un-camarada-para-villa-el-salvador.html' title='Un camarada para Villa el Salvador'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/S_yEqoatGXI/AAAAAAAAAGk/BYibZFyY03o/s72-c/anibal-apari.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-8856108090026857688</id><published>2010-02-22T19:22:00.000-08:00</published><updated>2010-02-22T21:00:15.619-08:00</updated><title type='text'>Jodido hospital</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/S4NNZc_Ge9I/AAAAAAAAAGc/WrO1QtjU7Jk/s1600-h/dos,+hospital.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5441277874466618322" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/S4NNZc_Ge9I/AAAAAAAAAGc/WrO1QtjU7Jk/s320/dos,+hospital.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;Al que le caiga el guante, que se lo chante. Aunque generalizo a lo largo del texto, sé que también hay médicos esforzados y humanos, excelentes profesionales en los hospitales públicos. Pero como abunden de los otros, les dejo éste escrito... para aquellos que se sienten aludidos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Escribe: David &lt;strong&gt;Gavidia&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Foto: tomada de &lt;a href="http://www.ciudadaniainformada.com/"&gt;http://www.ciudadaniainformada.com/&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Mi papá está internado en un hospital y mi mamá frecuenta uno. Yo de niño estuve internado también. Mi panza me tumbó por varios meses debido a la falta de una vitamina que ya no recuerdo. Un dolor brutal me arrastró hacia el viejo catre de un tópico infantil (cama 202). Solo tengo en la mente, un plástico transparente que colocaron en mi brazo izquierdo, una inyección y un sueño profundo. Tan profundo como el dolor de mi madre al verme sufrir allí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Desde entonces nace ese odio mío a los hospitales. Pues son, la residencia de los jodidos. Los lúgubres edificios que separan a los vivos de los muertos, el purgatorio terrenal que no diferencia entre buenos y malos, sino que es la pasarela de enfermos que dudan entre quedarse aquí o irse al más allá. La galería de imágenes de un final conocido: El doctor expide el guión. San Pedro hace el casting. Dios, es el director de cámaras y escoge el momento preciso. Hacen un Drama-forniqueichon. Un suspenso de vida… una pornografía del trato humano. Todos juntos crean un gran dolor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Detesto esos viejos hospitales, en especial el Cayetano Heredia. Allí murió mi tío y un amigo mío, mi mamá se trataba allí y por unos días también me internaron. En fin, a todos… o por viejos o por mundanos, pero deberían cerrarlos. Por qué no se construyen nuevos y modernos, al menos otros que no huelan a muerto o que tengan aroma a Lavanda, que es la fragancia del telo recién trapeado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Así como detesto los hospitales, odio las colas para las citas, las boticas y en especial a los doctores a los que se les escapan los caracoles. Médicos jodidos que no la chutan, que se les cruzan los chicotes, que tienen el mandil crema de tanto uso y la camisa de puños desilachados. Son otros jodidos también. O te agravan el mal o te llevan a la morgue. Algunos, así como tienen contrato o convenio con ciertos laboratorios deben tener lo mismo con las agencias funerarias. Dudo sean muchos los que curan, creo que son más los que te entierran.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Los doctores no te curan, te joden. O te cortan la pierna. Los doctores no te mejoran la calidad de vida, te la empeoran. Y pobres, qué sabrán ellos de calidad de vida si muchos tienen sueldos que dan pena, como los enfermos que dan pena, como las camillas que dan pena, como las cucarachas que caminan entre las sábanas y dan pena, como la comida que da pena, como el edificio que da pena, como todo ese ambiente que enferma y te apena. Como tu papá o como tu mamá que se muere y da pena… como todas esas escenas de dolor que joden y repito, dan pena.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Mi papá está internado en un hospital de EsSalud y está que se muere. Él pagó su vida entera un pinche seguro social pues tiene un cartón de docente, otro de sociólogo y otro de filósofo. ¡Lo merece pues!. Pero el trato que le dan es tan miserable que se anda muriendo de un cáncer y la cita se la dieron para tres meses después. “Al Estado le cuesta 500 soles día el mantener a un enfermo internado en un hospital”, me dice resignado, como si todo lo contribuido por más de 50 años no le fuera a alcanzar para una quimio… “Que se vayan a la puta que los parió”, le digo… Estado cabrón y su poca eficacia en el sistema de salud. “¡Alan presidente, pues… tu hijo se atiende en clínica privada!”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Cuando recorro los pasillos del Cayetano Heredia, hospital al que frecuento casi todas las semanas no puedo dejar de sorprenderme con lo jodido que está. No es que me sorprenda tanto en realidad…sino que es la primera vez que lo vivo. Durante mis tiempos en La República escribí muchos artículos, de diversos hospitales, en los que denunciaba lo mal de la infraestructura y lo pésimo del trato al asegurado o al simple usuario que debe amanecer con el canto del gallo o con la primera combi para tener una cita de 10 minutos y obtener una pastilla que calme el dolor pero que no detenga del todo la enfermedad.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;En sus pasillos se reúnen paralíticos y cuadripléjicos, anémicos y dementes, niños con problemas de conducta, señores con cataratas en los ojos, gentes con depresiones severas, acuchillados, personas con gastroenteritis, infecciones agudas, accidentados, moribundos, niños con enfermedades respiratorias, casi tísicos, gentes con TBC, VIH, chicas con el apéndice reventado, que se enroscan del dolor, cardiopatías, paros fulminantes, accidentados, gritos, llantos, desesperación, esperanza, un doctor que blasfema y tapa un cuerpo inerte, aun tibio pero tocado por la muerte, una doña que llora y se agarra a cabezazos contra la pared por la pérdida del único hijo, un adulto robusto que va por su examen de la próstata y suda frío, tan frío como el día en que dudo de su virilidad en el momento que jamás se le paró…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Un hospital es la cueva de las esperanzas, lugares oscuros que albergan un poco de nuestra fe…mucha de nuestras tristezas…la gente se muere, otros se curan, muchos desisten en volver para dejarse morir, como mi viejo. Por eso ya no hay dolor.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Qué culpa tiene uno de ser pobre. El ser miserable de bolsillo y no poder acceder a un adecuado servicio de salud. No lo digo por mi, por suerte, pues la persona que más quiero ahora anda por clínicas pitucas que te dan un trato humano: te llaman por tu nombre, su edificio huele a hierba natural, a incienso chino, se preocupan por tus avances y tus dietas, están alejados de la ciudad y en un bello espacio natural. Hasta por teléfono te siguen el tratamiento en el hogar. ¿En cambio los cagados, los jodidos del hospital? ¿Quién los cura, quién los atiende?... doctores que sobreviven curando sin saber que se mueren de sus propios males sociales: no tienen ni para el menú… se andan en combis o protestando una AETA mejor… a veces admiro a la Federación médica, otras, como habitualmente sucede, la detesto.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Ahora quién vela por mi amiga N que viaja desde Puente Piedra con su hija M, de dos años, para intentar obtener una cita con el pediatra. Ser pobre y con hija pobre es su millonaria desdicha. “¿Quién la cura, quién la atiende?, le pregunto en la cola y detrás de unas 30 personas que ruegan por una cita. “No lo sé”, me dice….&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;-“Estás jodida”, pienso. Un silencio toma el lugar y solo es roto por un inclemente aullido de sufrimiento. Alguien más dejó este purgatorio del dolor… para siempre. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-8856108090026857688?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/8856108090026857688/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=8856108090026857688' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/8856108090026857688'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/8856108090026857688'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2010/02/jodido-hospital.html' title='Jodido hospital'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/S4NNZc_Ge9I/AAAAAAAAAGc/WrO1QtjU7Jk/s72-c/dos,+hospital.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-9209151611323583574</id><published>2010-02-12T13:03:00.000-08:00</published><updated>2010-02-12T13:33:37.080-08:00</updated><title type='text'>Carnaval en mi corazón ayacuchano</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/S3XIzuybY5I/AAAAAAAAAGU/a0VW-dgYXPs/s1600-h/Miguel+Gutierrez+Podest%C3%A1.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 214px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5437472916178166674" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/S3XIzuybY5I/AAAAAAAAAGU/a0VW-dgYXPs/s320/Miguel+Gutierrez+Podest%C3%A1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Texto: David Gavidia.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Foto: Miguel G. Podestá, del site todoayacucho.pe&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;“¿A qué hora acaba esto?” La pregunta fue a una doña de zapatos pequeños y polleras inmensas que baila por la noche en la avenida 9 de diciembre, a 30 metros de la plaza de armas de Ayacucho. “Esto nunca acaba… no tiene hora”, responde. Su baile parece el movimiento de un cuerpo descompensado. Sus pies ordenan a la izquierda, pero sus faldas la llevaban a la derecha. Se trata de un movimiento curioso cuyo desbalance a todos les parece un gracioso compás, similar al oscilante péndulo de un viejo reloj. “Tic, tac; tic, tac”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué bailan?, pienso. Es tiempo de carnaval en la tierra de la libertad latinoamericana y la gente llena las calles mojadas por la lluvia de febrero. “¿Por qué bailan?”, no hay respuestas. Felicidad, tristeza, ¿Costumbre? Claro, el carnaval es el motivo, pero ¿Acaso el suficiente para salir con talco y pica pica mostrando los dientes apolillados por la coca chacchada, empinando el codo, bebiendo alcohol de 96° y, zapatear al ritmo de guitarras, tarolas, trompetas y bombos? No lo sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Por qué bailan?”. Ahora la pregunta se la hacemos a un amigo viajero y romántico ayacuchano, Miguel Gutiérrez Podestá. “No sé”, responde. Hay cientos de personas reunidas en la plaza de armas, que ha sido acondicionada con graderías frente a la Catedral y junto a la Municipalidad de Ayacucho, por donde las comparsas desfilarán su canto y su danza. “¿Por qué bailan?” La respuesta, para alguien que viene desde lejos puede ser sencilla: En Ayacucho danzan, porque allí, como acá, adoran la escultura del movimiento, que también es la belleza del alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui feliz allí donde hubo dolor y hablar de Huamanga era abrir heridas que aun no cierran. ¿Museos de la memoria rechazados?, gobiernos corruptos de alianzas nefastas que aun intentan hacernos caer en la amnesia de la ignorancia. Ayacucho es la ciudad del chuzo que divide un pasado de terror y un presente de esperanza. ¿Patrias divididas?, ya no. ¿Nostalgias olvidadas?, jamás. ¿Reconciliación?, esperemos que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cielo ayacuchano se ilumina con un rayo. ¡Truenos!, fui feliz allí donde el gobierno intenta seamos ingratos de recuerdo. ¿Cargo de conciencia?, no. ¿Aprendizaje continuo?, sí. Se puede ser aventurero en tierras ajenas. Allá, donde reinaron los Wari, me queda la sensación de querer volver y reconocernos. No es floro, es autenticidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volver. ¿Por qué? Pues me quedaron chicos los dos días de placer visual y la frase “¿Qué bonito, no?”, se me repite a cada instante en el oído, como eco silencioso de pasos que se pierden en las pampas de Quinua. Allí donde nos libramos del yugo español. O en la catarata de Paqcha Chirapa, donde llegamos para comprobar que la naturaleza te regala espacios de sabiduría en sus entrañas, donde jamás piensas que llegarás pero un día te toca conocer para retratar en tus pupilas esas imágenes grotescas de peñascos inmensos y valles verdes, con ovejas olor a humedad y lodo formado de lluvia placentera, como dolores de llantos ajenos que se ocultan en medio de arbustos para irlos descubriendo con cada paso y caminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te digo, qué bonito es Ayacucho. Tuve suerte de sumarme a una aventura ajena y escribir esto que me suena a verso, nada de floro, sinceridad absoluta. Ser invitado de una historia que no debía ser la mía pero la tomé como propia para que me queden cinco fotos de sonrisas perfectas a las que me rindo, no sé porque, ni hasta cuándo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada hombre tiene su ciudad. Y difícilmente pienso que la serranía ayacuchana sea la mía. Pero su religiosidad con miércoles de ceniza, su andar pausado y calles de adoquines destrozados y pistas de piedra mal cuidada se parecen al ritmo de vida que quiero llevar. Alegre por las mañanas, tierna por las noches. Apretada de día, mortal de nocturnidad. Bipolaridad de una ciudad moderna enclaustrada en un régimen de antigüedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui feliz en Ayacucho. ¿No es cierto?, la pregunta es trasladada a “X”. ¿Quizás a ustedes también? Anduve con soroche las primeras horas y el aire aceleraba mi corazón. ¿El aire?, sí, un aire escaso y frío. Fui feliz en un lugar en donde al gobierno le jode recordar su existencia. Qué vaya el MIMDES con sus limosnas caritativas de alimentos no perecibles, que vaya el programa Juntos y desmienta que las madres se embarazan por recibir cien soles por crío, que niegue que un niño por la plaza vende su cuerpo y que en el VRAE, donde reinan los bosques de tinieblas y enamoran los bellos parajes, los narcoterroristas malditos asustan y espantan. Cómo es de irónica la vida, uno es feliz en el lugar donde otros solo conocen llanto. Uno estuvo contento en un lugar que sufrió de desolación pero que goza de un cielo celeste, que conoce de justicias efímeras y de un sol dorado que anda por los cielos como el padre Inti que nosotros apreciamos. Ayacucho es una tierra a la que le ha tocado danzar con la más fea, pero donde, como reza el verso, “bailan, porque su pena espantan”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La danza es una manifestación del alma: bailan los tristes y contentos, baila el quechua hablante y el limeño. ¿Quién no baila en Ayacucho?, el compás de las comparsas te marca el paso y el camino. Baila el rico y baila el pobre, baila el cholo y baila el negro, bailo yo y baila el choro. “¿Dónde está la billetera y los pasajes, el DNI y las tarjetas?”. Baila el alma en su estado más puro e intelectual. Bailas para liberar los demonios y dar los santos oleos a las almas adoloridas. Todos bailan en Ayacucho que por hoy es sinónimo de fiesta pues las casas de tejas a doble caída son adornadas con globos y serpentinas y sus 33 iglesias de estilo barroco - renacentista permanecen abiertas para pecadores sin pecados, cuna de párrocos héroes e hipócritas. La ciudad me sabe a cuy chactado y pachamanca, a chicharrón, a puca picante y a felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felicidad que busco se filtre por el tiempo, que en estos momentos es la dilatación de la esperanza. Quiero que dure más, que las montañas que observas te acompañen siempre, como el cielo de estrellas tintineantes. Pediré que la noche de Ayacucho se extienda y perennice aquella caminata por las calles sin pistas y las trochas de la ciudad. Allí donde circulan riachuelos de lluvias, por donde se camina abrazado a lo que quiero mirar, solo mirar: luz, calles, soledad en las veredas, oír pasos en cuadras peladas, sí, lo sé, suena a utopía, pero existe, eso es verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Ayacucho observas la diversidad de culturas, la religiosidad de un pueblo, también lo pagano. Te sumerges un poco y rescatas que hay bondad en sus gentes, pero se mantiene esa maldita tara de hablar del terror. Cambiemos, sembremos la costumbre de revalorar sus ríos y lagunas, sus cordilleras y artesanos, sus casas de adobe y quincha, sus tejas con retratos de padrinazgos en fiestas patronales.&lt;br /&gt;En Ayacucho el sol quema pero no arde. Y quiero recordar esa frase de “Ayacucho, ciudad que enamora”, para eliminar la mierda que ya es pasado y, hablar de una ciudad de contrastes y bella para el turismo. Presta para mochileros cautos de miradas perplejas, de esas que se dilatan con el tiempo, de aquellas que pintas y son espejos del cielo. Ayacucho es la ciudad de tradiciones ancladas, con pizcas de chicha y folclor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui feliz en Ayacucho. En su hospedaje con mate de coca y desayuno con pan serrano, con su café tostado y mantequilla de vaca. Fui feliz en el mirador cuando desde lo alto observé la ciudad de noche, negra e inmensa. Fui feliz en ese policromo verde de texturas finas a 2 mil 800 metros de altura. Sonreí en Muyurina, ese campo recreacional donde juegan al fútbol los hinchas del Inti Gas y, por la noche ayacuchana, en el barrio de San Blas, acompañados de chela y papa con huevo para abrazar el hambre y el corazón. Para qué negarlo. Uno se enamora en esos instantes. Aunque las comparsas no crean en el amor (discrepo señora: yo sí). Uno se enamora porque oye el acorde de las guitarras y las gentes que cantan sus penas en yaravíes, porque bailan sus huaynos y se respira el quechua, idioma de sangre. Sangre que se observa en los pies con cada zapateo festivo de baile en carnaval, allí donde las mujeres guapean y conquistan, allí, donde los hombres nos dejamos conquistar. Cómo negarlo, ocultamos sentimientos, somos hipócritas de verbo y corazón, pero allá, he sido sincero de alma. Ayacucho es matriarcado y eternidad. Es cordilleras y sur. Allí se comprende que la vida sí es un carnaval, donde se refugia el inclemente en un cielo de nubes que flotan como copos de nieve. Allí, donde se le pregunta a la doña: “¿A qué hora acaba esto?” y “nunca” te repiten al instante. Solo en ese momento comprendes que es cierto, la vida a veces es un carnaval que sabe a Ayacucho con sus balcones coloniales, con su cerveza en las cantinas, con su andar de la mano por las pampas de la libertad, donde no cabe duda, se firmó la independencia, que a muchos le sabe a mentira, pero que por esos días a mi me supo a verdad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-9209151611323583574?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/9209151611323583574/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=9209151611323583574' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/9209151611323583574'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/9209151611323583574'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2010/02/carnaval-en-mi-corazon-ayacuchano.html' title='Carnaval en mi corazón ayacuchano'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/S3XIzuybY5I/AAAAAAAAAGU/a0VW-dgYXPs/s72-c/Miguel+Gutierrez+Podest%C3%A1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-4935676508073509160</id><published>2010-02-12T12:44:00.000-08:00</published><updated>2010-02-13T11:38:30.333-08:00</updated><title type='text'>2010 [La última confesión]</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Quiero confesar que mis complejos me ganaron el año que pasó. Que no seguí una ruta fija, que mis caminos se bifurcaron y no supe, jamás, dónde llegar. Si pensé que el 2008 fue una etapa de conflictos propios y ello opacó mi poca luz, en el 2009 se terminó de extinguir ese algo que me daba fuerza y entré en confusión.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Primero fue en el aspecto sentimental. Confundido, raro, un año incipiente e impaciente, con muchas dudas en las que mis tormentos se dejaban apaciguar con pequeñas sonrisas que confundíamos con felicidad. El otro amor. El amor después del amor. ¿Cómo es eso?, era extraño y sin respuestas. Horas de preguntas y dudas, llamadas intensas sin motivación que podían durar horas en las madrugadas, conversaciones vía chat y hasta mensajes dramáticos de “feis” que hoy parecen lejanas a la realidad. Fotos, más fotos y fotos: en Lima, en conciertos, en bares, lejos de la ciudad, también… Idas y vueltas, apariciones y desapariciones. Rondas de trago y revelaciones absurdas. Arrepentimientos, tristezas, mentiras, largas caminatas por el centro de Lima…cuantos engaños acompañados de cigarrillos nocturnos, yo no fumo, no sé por qué lo hacía. Había un poco de alegría cuando oía a Sabina o a Serrat, o al Grupo 5, ufff… el Grupo 5… si la confusión es una ciencia, en 2009 debí ser el mejor discípulo de Confucio, ese “chino-japonés de los más antiguos que inventó la confusión”, Giosue Cozzarelli, señorita Panamá, dixit.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Envidié a mis amigos y compañeros. Por todo lo que lograron y yo no podía y no quería. Llegué a un punto de idiotez que envidié los goles de mi gente en las pichangas domingueras… No había fundamento en mis sentimientos, solo nacían de un lugar oscuro, como si fuera la liberación de un animal inseguro que nunca me atreví sacarlo a pasear sin correa. Siempre era más fuerte que yo.&lt;br /&gt;Mis envidias no eran hacia una persona en especial, sino, a un conjunto de personas, a las que hoy por hoy me volví a acercar con cariño y sin rencor hacia ellos… ni hacia mí, que es el peor de todos los rencores.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Me odié tanto, me acomplejé tanto, me debilité tanto, perdí la pose del vulgar para convertirme en un vulgar, perdí logros y acopié frustraciones. No pedí consejos, cerré la boca y callé lo que me dolía… y hoy lo confieso con aliento a Johnny Walker y con una sensación rara de impotencia en las piernas, que se quieren mover, o correr, o salir disparados al mar y olvidarse de que hay problemas, siempre, por solucionar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Tengo ganas pues, de salir disparado de la cama hacia ese mar turquesa, de espuma blanca y lizas voladoras, como en las mañanas mancoreñas, te digo: abrázame con tus olas que te envuelven como un remolino, con esa corriente que se mete entre tus dedos y cruza acariciando tu boca y tu nariz para dejarte un poco sin respirar y con los labios salados; es cuando miras al cielo y observas el firmamento celeste, celeste e inmenso, sin límites con el mar, como la vida…sin límites, sin límites, solo tú, la liza voladora y la pequeña ola de remolinos espumosos, que es la vida, que es la paz… &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Perdón, divagué. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Admiré mucho, me distancié mucho también, de la gente que quiero, por ejemplo, me alejé de otras personas que me hicieron daño, odié a mis patas de trago, por borrachos, odié a otros por marihuaneros y coqueros. Me alejé de todo tipo de vicios extraños, como el pincharme los dedos y verlos sangrar. Me pegué mucho más a la lectura y en la escritura experimenté estilos, nunca salió nada que me convenciera. Cada texto era una oda a la mediocridad, por eso dejé de escribir.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En lo laboral. Renuncié hasta en cinco ocasiones al trabajo, todas de forma mental, hasta que en realidad lo hice. Harto de lo rutinario y aburrido. Pasé de Sociedad a Deportes en La República y en esta última etapa, exploté… ya sin el apego de mis amigos de sección, sin el filing que siento por lo humano y lo social, traicioné confianzas, es cierto. Gente que apostó por mi le metí una puñalada. Debo afirmar que cuando acepté mi pase a Deportes lo hice motivado más por el dinero, más por hacer algo nuevo, más porque sabía me sería más fácil salirme del diario desde esa tribuna que desde Sociedad. Dije tres meses y cumplí. Al tercer mes renuncié, sin remordimiento. Me fui sin pena y sin gloria, despidiéndome de algunos, sabiendo que le decía adiós a una etapa que incluía, no solo un apego laboral, sino también sentimental. Good Bye, mi friends. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo de mi mamá llegó luego, y ya no quiero redundar más en el asunto (ver el pasado post). Llegó como para darnos lecciones. En ese segundo semestre del 2009 aprendí lo que es sudar la gota gorda, había que parar la olla de la casa, ver por los servicios, estar atento a lo que ocurría en el mercado, una suma de cosas que te hacen más fuerte y aprender a la mala. Nunca supe mantener un hogar, tuve que comenzar de golpe y sin dudar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En tanto, frilanceba, no conseguía algo fijo, como hasta ahora. Pero luego, llegué a una ONG, donde sentí que estafé a la gente. Me sentía un inútil sin saber qué coñazo hacer, no sabía por dónde empezar ni cuándo terminar, siento que solo entregué mediocridad, fui una gran decepción. Nadie me lo dijo, pero seguro lo pensaron. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Debió ser mi peor papel como trabajador y lo acepto. Reemplacé a una amiga que salió de licencia pre y postnatal. A ella, mi agradecimiento eterno, aquel sueldo, me salvó el pescuezo. En medio del trabajo de prensa institucional (que confirmé no es lo mío) editaba la portada de Terra Perú los fines de semana y seguía, como podía, mi maestría de Literatura en la Universidad, con tropiezos incesantes. Pero allí, dándole…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y así acabó el año. Jugando al borde del reglamento, esperanzado en que algo bueno siempre sucederá. Armando Campos, director del diario El Men, alguna vez me dijo: “cuando estés debajo de la ola alégrate, porque ya te tocará estar arriba”. Y este 2010 pedí revancha.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;… &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Comencé el año sin trabajo y jugando al faquir: renunciando a todo “frilo” que me alimentara de dinero por la convicción que tengo de conseguir un nuevo trabajo al que le debo dar prioridad. Pienso, debe ser en algún lugar que sienta me dé la oportunidad de crecer como profesional, de aprender y sobre todo de ganar un dinero que me permita estar tranquilo para mantener la casa y este bolsillo juerguero. En esas andamos…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me fui a Máncora, al hotel que tiene un tío mío a pasar 15 días. Las vacaciones me hicieron bien. Fui con mi mamá. Regresé más negro y relajado, con la convicción de encontrar cosas buenas y nuevas. Por el contrario, Lima te contamina: hallé que el teléfono, el cable y el internet no estaban pagados, que la tía del segundo piso me piteaba por la deuda con el agua, que mis tarjetas de crédito, y las que no son mías, debían ser canceladas, las financieras ya jodían con su rollo de mandarme a las centrales de riesgo del país... Toda una vaina gris.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pese a ello no se me fue el optimismo. Pese que a que el dinero se me acaba y la impaciencia me gana. No importa, lo juro, no importa. Positivismo total… Para este 2010, que para mi recién empieza, prometo florecer. No solo me compraré un carro sino que conseguiré un trabajo en el que me sienta feliz. A ello se sumará que escribiré más… iniciaré el proyecto de una novela, creo que ya es hora. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No sé qué narrar. Entrenando se aprende. Quizás hable de todas las malas experiencias, seguro heriré personas, pero busco sincerarme con todos e iniciar de nuevo con honestidad. Aceptando los errores, es una forma de reconstruir. Confesando lo que te duele es una forma de sentirse mejor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Intentaré viajar más y si se puede irme al extranjero de visita o comisión. Ahorraré dinero y cuidaré mi salud, me quitaré la pose de vulgar y me convertiré en solo un vulgar, jaja… eso es broma. Construiré una pose más estilizada, quizás un dandi al estilo Valdelomar o un Chocano egocentrista. La pose del posero, qué más da.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Quiero sonreír y mucho. Mi felicidad anda apañada, estamos intentando limpiar mi estrella para que todo salga bien. No tengo más metas precisas, las iré construyendo con el trámite de los días. Este 2010 debe ser bueno, escribiré más, lo prometo, me meteré en menos problemas y juro que dejaré las confusiones sentimentales a un lado. Iré más seguro, seré menos autocondecendiente, me comunicaré mejor y no dejaré las cosas a medias, me aventaré más, lo que seguro me traerá muchos rebotes… me afligiré menos, en cuanto a ese problemilla orgánico que tengo en mi corazón, lo trataré…tengo mucha vida por delante. La alegría es sana, el cielo, como el mar, no tienen límite, como la construcción de mi paz.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy almorcé con G., una chica guapa de cejas pobladas y ojos de encanto, mientras comiamos, un Dragón Chino pasó por el frontis del restaurant. Se iba a la calle Capón: “Mañana es el año nuevo chino… feliz año”, le dije, y ella sonrió: “Feliz año”, respondió y yo pensé: “Era cierto… esto recién comienza, aun me queda mucho por avanzar... El 2010 es mío”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;PD: Esta fue la segunda y quizás la última confesión de parte que hago en el blog. Gracias por comprender, por leer y por su paciencia. Gracias por sus críticas y comentarios... sé que muchos se han quedado sorprendidoss por lo que cuento. Todo fue parte de una mala etapa. Ahora, volvamos a la crónica y a los buenos tiempos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-4935676508073509160?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/4935676508073509160/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=4935676508073509160' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/4935676508073509160'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/4935676508073509160'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2010/02/2010-la-ultima-confesion.html' title='2010 [La última confesión]'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-2473156840584145051</id><published>2010-02-08T13:50:00.000-08:00</published><updated>2010-02-08T14:19:43.754-08:00</updated><title type='text'>Carta a Dios [Si el receptor existe]</title><content type='html'>&lt;span style="color:#000066;"&gt;Te escribo después de mucho tiempo o quizás es la primera vez que lo hago. Cuando la ciencia se acaba, no nos queda más que la fe. Y si en realidad existes, Dios, sabes a lo que me refiero. Mi mamá está enferma y ya no sé qué más hacer. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Po eso te escribo, pues me dicen que te gusta hacer milagros, que cuando la ciencia o la tecnología desaparecen basta un poco de agua bendita para curar las heridas, y las heridas de mi madre son funestas, si la depresión se mantiene, la puede matar de pena atacando su corazón, que es lo más bello que ella tiene.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Su depresión es severa y los doctores no saben qué hacer. “Se nos escapan los caracoles”, han dicho entre ellos. Yo los oí. Ella ha pasado de un policlínico a un consultorio particular, de una conocida clínica y a un hospital. Los doctores hablan de un largo tratamiento, que tengamos paciencia y le demos mucho amor, que todo lo malo pasará ¿pero cuándo?, me pregunto a cada instante. Nos dijeron un año o seis meses, ya han pasado siete y cada día la veo peor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;En mi familia no perdemos las esperanzas pese a que ella dejó de hablar, pese a que no coordina bien sus acciones y parezca un alma en pena, con mucha pena. ¿Qué es la depresión? ,¿La pena que sentí cuando mi chica, a los 15 años me cortó?, ¿La tristeza que tuve cuando murió mi perro de 16 años, o la etapa en la que tuve que andar metido en pastillas y marihuana para olvidar que las decepciones más dolorosas son las que se provoca uno mismo..?. nada de eso, esas son payasadas de adolescente idiota qué no sabe qué hacer con su vida: depresión es esa enfermedad crónica que no sabes cuándo acabará, si con la muerte o con la cura o el remedio. Depresión es ese mal que ataca el sistema nervioso, lo debilita, lo destroza y en el caso de mi mamá, te lo recalco Dios por si no lo sabes, pierdes la memoria, lloras todo el día, dejas de dormir, se te va el hambre y el sueño y con ello los sueños y las ilusiones, pierdes autoestima y esperanza, colapsa tu cerebro, ingresas en shock y tu único motor es el dejarte morir sin motivación. Así esta mi madre, Dios, y tú lo debes saber bien. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Las pastillas no le hacen, ningún tipo de medicamento tiene el efecto esperado. Te hechas al olvido y hace mucho que no te escucho reír, solo llorar, llorar, llorar… hace mucho que no oigo tu voz, hace mucho que no me dices “Davicito”, hace mucho que no eres la misma, sino esa marioneta en la que te has convertido, dependiente y sin esperanzas, una muñeca de trapo a la que hay que lavar y cuidar y alimentar, porque sola ya no quieres o ya no puedes….&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Por eso te escribo Dios, por eso te reclamo Dios, porque carajo te metes con los justos. Te recuerdo que hace un año mi mamá se reía a carcajadas con mis historias, me alentaba a seguir con mi vida y mi trabajo, te recuerdo que hace un año era capaz de movilizarse sola, llamarme al celular e invitarme un pollo a la brasa, que hace un año me visitabas en el periódico y comprendías mis dolencias del corazón, por qué si eres tan buena te pasa esto…es justo que a los buenos les hagas la cagada, Dios… ¿es justo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Ayer fui a la misa del Padre Urraca en la iglesia La Merced, del Centro de Lima. Me paré junto a una columna y fijé mi mirada en la cruz que se alza por encima de toda una pared. Creo que fue la segunda vez que se me escapa una lágrima en todo este tiempo de la enfermedad de mi madre, Dios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;La primera fue en una noche de setiembre, cuando de impotencia mordí las almohadas del sofá para que nadie escuche mis gritos y no dudé en maldecirte y blasfemarte. Lloré diez minutos y me juré no volver a hacerlo por culpa de su enfermedad. “Juro, que sin ser médico yo te curo”, le increpé a Dios, al Padre Urraca y a todos los santos como en esta carta lo hago: “CURA A MI MADRE, CARAJO”, te dije, y no volvimos a hablar. Llore cinco minutos más, Luego salí a encontrarme con mis amigos, y maquillar mi rostro con una sonrisa fingida, una felicidad apañada por ti.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Fui a la misa por una promesa. La cumplí. Mi mamá aun cree en ti, como en el Divino Niño, “el Doctorcito”. Junto a ellos recé un Padre Nuestro incompleto y un Ave María extraño, no recordaba bien lo que era hacerlo y fue cuando noté que hubo gente a mi alrededor que me miraba, quizás por el rostro desencajado y la mirada perdida, no lo sé, pero me miraba. Y yo que seguía insultando y maldiciendo en frente tuyo. Juzgando a la vida. Por cabrona. Por mala. Por perversa. Te la agarras con los débiles y cagas a los buenos. Los malos, ya LO veo, anda en un pie de felicidad, caminando cobrando sus cheques y haciéndose el rico. Dicen que todo es karma, la bondad volverá a nosotros que trabajamos por el bien, tu estas maldecido. No lo digo por ti, Dios, tú sabes a quién me refiero.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Recé y oré por mi madre, solo por ella. No te pedí por mi salud o por mi trabajo ni por mi padre, que anda arrastrando su poca vida producto de un cáncer terminal. Él ya vivió sus 74 años y nos hemos reconciliado hace poco, después de muchos años en los que maquillé nuestro distanciamiento con su muerte ficticia. Mi madre, con 54, mujer guapa y separada, con un solo hijo de 26 es para que goce lo mucho que le queda de existencia. Solo recé por ella y tú lo sabes Dios, tú lo sabes. No nos hagamos los tercios, que si en realidad me escuchas, conoces muy bien la &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;historia.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Apelo a ti entonces, a la fe que trato de construir para creer en ti, para ser parte de ti. No te pido más que por ella. Que la vuelvas a su estado de gracia, en la que me llamaba “Davicito”, en la que como hace seis meses me invitaba pescado frito en Habich. Antes que tu estado de demencia te consuma y te vuelva temblorosa y llorona, antes de que tu depresión se convierta en nuestra más grande pena, antes de que toda tu alegría se convierta en decepción.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Veo una foto de hace un año Dios, y veo a mi mamá con muchos kilos más y sin ojeras, con la tez rosada y no pálida, con los labios que aun pronunciaban sus deseos. Hoy que eres marioneta en vida te pido le devuelvas su dignidad de persona, que le devuelvas lo mucho que le has quitado. Prometí no llorar porque sé todo acabará pronto y en tu cumpleaños bailaremos alguna cumbia de moda. Mientras tanto tú quédate en el Norte, que la brisa del mar acompañe tu sueño, que las gentes alegren tu existencia, yo me vengo a Lima a enfrentarme a la mierda que puede ser la ciudad, a cambiar nuestro mundo a alistarte las sábanas de tu cama y plancharte la ropa que tengas ajada. Dios, si en verdad existes has el milagro, la ciencia ya no sabe qué carajo hacer, te propongo un trato: te regalo 25 años de mi vida, 50 años de mi vida por la salud de mi madre. Cúrala. Si ella no está, yo tampoco quiero estar. Si ella está, yo estoy. Ayer soñé que estaba sana, y quiero sea así. Analiza mi propuesta.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Adiós.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;PD: No tengo muchos amigos cristianos, creo. Yo tampoco me considero tal. Pero creo en la fuerza natural y en la suma del amor y el bienestar que crean la felicidad. Prometo rezar de cuando en cuando y comprometo que esta noche, algunos de mis amigos que leyeron esta carta abierta, se acordaran de ti y también (a su modo) orarán por la salud de mi mamá…así te sentirás más presionado y tendrás que cumplir con el ansiado milagro.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-2473156840584145051?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/2473156840584145051/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=2473156840584145051' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/2473156840584145051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/2473156840584145051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2010/02/carta-dios-si-el-receptor-existe.html' title='Carta a Dios [Si el receptor existe]'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-3287819569795208513</id><published>2009-11-18T22:41:00.000-08:00</published><updated>2009-11-22T10:23:59.754-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='burdel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lima Norte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Estación'/><title type='text'>Un burdel llamado La Estación</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SwTrJwPK4ZI/AAAAAAAAAFg/CDi5irm18Ac/s1600/foto+vidal.bmp"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 215px" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5405704005551317394" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SwTrJwPK4ZI/AAAAAAAAAFg/CDi5irm18Ac/s320/foto+vidal.bmp" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,0)"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,0)"&gt;¿Qué busca y qué hace un hombre cuando se va de putas? Sus protagonistas se lo responden. Recorre el prostíbulo más concurrido de Lima Norte, ese nuevo corazón de la ciudad.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;David &lt;strong&gt;Gavidia&lt;/strong&gt;. (A mis amigos los “parroquianos”)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Foto: &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/josevidal/"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;José &lt;strong&gt;Vidal*.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;Huele a caldo de gallina y a Purina. También a un poco de aserrín. Las chicas no se mueven de la barra. Son mercancía a disposición. La cerveza transita de una mesa a otra. Vasos helados, líquido extraño, espumoso licor que es secado con ansiedad. Un vaso lleno, ¡Salud!, ¡Una botella al piso! (aplausos-gritos-saaaaaaaaaaaauu)…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;Hay hombres de braguetas desabrochadas y manos ansiosas. Luces rojas que tapan las imperfecciones de la piel. De tu piel, de su piel…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;Música que llena los espacios, nuestros espacios, aquellos espacios. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt; &lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;Baños que huelen a berrinche y a humo de cigarro, baños que también son mercados de la transacción, pequeñas cloacas del barato amor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;¿A cuánto el polvo?, 40, cariño, ¿Servicio completo?, trato de pareja, mi vida, ¿Con chupadita?, vaginal y poses, querido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;Son las nueve de la noche del sábado 31 de octubre y en la puerta de La Estación -el burdel de Lima Norte- un señor lleva puesto una máscara de calavera y en la mano un garrote de verdad. Su acompañante tiene una peluca con un cuchillo de juguete atravesado sobre la sien. “Tres soles la entrada”, dice al ingreso, cuya puerta está adornada por luces rojas y lilas, azules y amarillas, por globos naranjas y serpentinas negras, por calaveras de cartón.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;&lt;br /&gt;Entras…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;La Estación no figura en los website de prostitución de Lima. Hace unas semanas fue clausurado por el municipio de San Martín de Porres al carecer de las normas mínimas de seguridad, sanidad y salubridad (¡¿alguien dijo VIH?!). Hoy, sin embargo, han preparado una fiesta que incluye: sexo en vivo, promoción 2 X1 a la zona VIP, baile del tubo, &lt;em&gt;table dance&lt;/em&gt;, seis lucas la chela y otras sorpresas que anuncia el animador. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt; &lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;Una fila de hombres hizo su cola para sentarse a beber y flirtearse alguna trabajadora sexual (eufemismo que usamos –y usaremos aquí- para referirnos a las señoritas prostitutas). Todos tienen las mismas caras: ojos inquietos, algunos llevan puestos una gorrita que les tapan los rostros, otros visten camisas y ternos, algunos, buzos o shorts. Son parroquianos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;&lt;strong&gt;LA ESTACIÓN ENTONCES LUCE SUS PUERTAS ABIERTAS. &lt;/strong&gt;Google maps - el plano virtual más visitado del universo - lo ubica en el Ovalo Naranjal, kilómetro 7.5 de la Panamericana Norte. Pero la Internet no conoce de zapatillas ni de experiencias. Por ello, el local donde la mujeres inventan cariño, se halla entre la oscuridad de un callejón pegado al Gran Complejo de Los Olivos, donde hierve cada fin de semana Marisol y los Caribeños de Guadalupe. Tres cuadras hacia abajo, la avenida Túpac Amaru se levanta como una lengua negra y bífida que te lleva hacia los cerros poblados del distrito de Independencia. Frente al burdel, la fábrica de comida para animales Purina, de allí el olor a caca de gallina que invade el lugar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;En el interior, unas veinte chicas, mujeres, adolescentes, cumplen sus propias reglas: “al cliente, solo veinte minutos” y “Está prohibido enamorarse”. Nada más. Ellas no se ofrecen, ni te inquietan con toqueteos malditos. Tampoco te piden les regales un trago, ni te miran por casualidad. Conversan entre ellas: de sus hijos, creo; de los enamorados, también. De problemas de lactancia, que los tienen; del temor a la TBC, sí, a la TBC.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;Ellas de pie, y pegadas a la barra, solo ven a la masa de hombres sentados, riéndose a carcajadas y esperando que alguno se le acerque. Cuando alguien las acecha, su semblante cambia. Ahora sonríen a medias. Ahora mueven las yemas de los dedos, en gesto coqueto. Ahora hablan bajito, como si su voz se convirtiera en susurro, casi imperceptible para el oído ajeno. Ahora llegan al acuerdo. Ahora ella coge su bolso. Ahora él la sigue orgulloso. Ahora se los traga una puerta… Ahora, inician el acto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;&lt;strong&gt;DE LOS CUARENTA SOLES QUE PAGA EL “CLIENTE” POR EL SERVICIO, VEINTE ES PARA LA EMPRESA Y VEINTE PARA LA TRABAJADORA. &lt;/strong&gt;“Es un acuerdo al que hemos llegado”, dice Canela, una pequeña de 19 años proveniente de Tarapoto, mientras cancela en la caja, ubicada en el ala izquierda de la discoteca, donde se levanta un pabellón de tres pisos con cochera y unas cincuenta habitaciones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;Canela llegó a la Estación gracias a una prima quien le dijo: “hazlo por dinero”. Y allí se quedó. Trabaja de jueves a domingo. Los lunes descansa y los martes y miércoles lo hace en otro night club del Centro de Lima. Explica que, a comparación, aquí se siente más cómoda. “Gano más”, dice, escueta. Su conversación gira en torno al dinero. En algún momento habló de educación (¿Computación y Turismo, dijo?). No lo recuerdo bien, hubo distracción: anunciaban el inicio del show de sexo en vivo en la zona VIP. El animador se mueve por la barra anunciando la promoción: “A ver, a ver, a ver… descubre las maravillas que te ofrece la noche… solo por diez minutos a quince soles la jarra de cerveza; a solo quince soles… ven a la zona VIP. Aprovecha la promociooón”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;Es la medianoche del Halloween. Fin de mes y la gente anda con plata. Una fila de personajes paga su ingreso a la selecta zona VIP. Donde se supone están las mujeres más guapas y el polvo más caro (entre ochenta y cien soles). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;El sexo en vivo es una imitación casi paródica de la película &lt;em&gt;Streaptease&lt;/em&gt;, donde Demi Moore luce sus pechos en 7 milímetros. Hay una chica que baila, muestra el culo, enseña las tetas, seduce a los espectadores ("¡Prohibido tocar, prohibido tocar!”). Luego, de a pocos y en ritmo de &lt;em&gt;Crazy&lt;/em&gt; de Aerosmith se saca el sostén, las bragas y se cuelga de un tubo. Camina por el escenario y escoge a un joven ardiente, cualquiera al azar, lo sienta en una silla y se monta, sin más ni más.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;Luego suceden dos cosas: la primera, y que es muy usual, que al sujeto no se le pare. Las luces, el shock por la sorpresa de haber sido escogido, la probable intimidación de estar sentado delante de una guapa y descomunal mujer frente a 50 salvajes que observan y gritan como el sexo no le responde y se le encoge del roche al no lograr su cometido. (“Puta es la primera vez que me pasa `on”, se defiende). Mientras recibe las rechiflas públicas, aunque estas duren poco, la mujer ya salió en busca de un nuevo ganador.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;Lo segundo, y que también resulta habitual es que el aparato le funcione y el otro salga feliz con un toque de buen sexo gratis, que en resumen es: sentado en una silla, la chica cabalgando, cuatro, cinco, seis movimientos bruscos de cadera y la eyaculación veloz, solo así se puede llegar a sentir placer alguno. Si el parroquiano se demora en venir, es desechado. Aunque recibe las palmas, del siempre bien respetado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;&lt;strong&gt;EN SALA PRINCIPAL, CANELA, SE ACOMODA EL SACO ROJO Y SE PARA EN SU ESQUINA HABITUAL. &lt;/strong&gt;Ha terminado su quinto polvo de la noche. La suma le resulta interesante si tenemos en cuenta que ella, por su trato de pareja, por su desnudo completo, por su disposición al sexo anal y al tiempo extra, recibe propinas, regalos, un “estímulo económico” del acompañante de turno. Trabaja hasta las 6 am, y durante una jornada normal puede tener entre 15 y 25 clientes, a quienes se ha prometido nunca besar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;- Yo no doy besos a los clientes, si les chupo la pinga a todos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;Canela inicia su acto sexual, primero, quitándose la ropa. Pidiéndote hagas lo mismo. Luego saca un preservativo del bolso y con la boca lo coloca en el pene del parroquiano, deslizándolo por todo lo largo con las yemas de los dedos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;- Los besos solo para mi novio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;Al tocar el tema de su pareja, Canela, se pone nostálgica. Le duele hablar de ello. Parece enamorada y, cada acto sexual con un sujeto “x”, es una puñalada en el ego, más que en el corazón. Solo dice que él vive en Vitarte y tienen ocho meses juntos. Lo engaña diciéndole que por las mañanas trabaja en Metro – un conocido centro de abastos peruano- y por las noches como anfitriona en un casino de Jesús María.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;Canela entonces se acomoda el cabello. Lo tiene húmedo y recién peinado (&lt;em&gt;no huele a sexo&lt;/em&gt;). La pregunta sobre su enamorado la ha dejado callada (&lt;em&gt;¿se sentirá triste?&lt;/em&gt;), sus ojos denotan cansancio (&lt;em&gt;¿disfrutarás con los clientes?&lt;/em&gt;), tiene las manos mojadas (&lt;em&gt;¿tendrás tu público fijo?&lt;/em&gt;), la ropa se le ve limpia &lt;em&gt;(¿o tendrás asco de echarte a la cama con uno diferente, siempre?)&lt;/em&gt; bosteza, quizás de aburrimiento (&lt;em&gt;¿te habrás enamorado de alguno?&lt;/em&gt;).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;- ¿Y vamos a tirar o no?, pregunta Canela. Sería el quinto o sexto, quizás el séptimo de la noche. Prefiero callar y observar alrededor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;La noche resulta dura. Es un murciélago rabioso que goza en la oscuridad. Y aguantarla siempre es complicado. A las cuatro de la mañana cuando el cuerpo comienza a sentir la fatiga, algunas de las chicas ya quieren descansar. Unas duermen sobre las mesas y otras buscan clientes, desesperadas, otras bailan con sus “fijos”: esos parroquianos que las visitan cada fin de semana, con un regalo bajo el brazo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;&lt;strong&gt;DURANTE EL SEXO, CANELA SE DESVISTE EN SU TOTALIDAD. &lt;/strong&gt;A diferencia de Hellen o Gabriela, otras de las trabajadores del lugar, que no se sacan el sostén. “Nunca muestro las tetas”, cuenta Maribel, quien esta parada junto a Canela. Ambas no solo son amigas sino que nacieron en Tarapoto. La complicidad, la vida dura, las noches largas las han hecho cómplices de la nocturnidad y confidentes de día. El ser paisanas las hace sentirse acompañadas en esta dura ciudad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;“No me gusta que me toquen los pechos. Tengo una hija y no quiero que me infecten”, detalla Maribel, con un tono de desprecio en su voz. En alguna ocasión, cuenta que un cliente osó besarle los senos cuando aun ella daba de lactar. El amante se fue con un sabor pastoso, producto de la lactosa, en sus labios. Mientras ella sintió repugnancia y pena por su pequeña. Dice que desde entonces, él, siempre vuelve por ella, pero nunca más le permitió siquiera, rosar sus redondas tetas… quizás alguna vez: cuando éste le pagó 40 soles más porque solo se quitara el brassier.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;El dinero es así. Y tenerlo frente a estas mujeres genera una sensación de poder en los hombres. La cuestión monetaria (disculpen la huachafada) entrega al “varón” ese inusual dominio de escena que muchos no tienen en la vida real, en el talk show de la existencia. Sin letra y sin floro pero con algo de dinero van en busca de placer, nunca de amor. ¿Morbo, aburrimiento, insatisfacción sexual, incapacidad para conquistar a una chica?, son algunas de las preguntas que diferentes mujeres se preguntan a través de los foros en la Internet. “N” son las respuestas. Nunca, complacientes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;En La Estación se ignoran estas divagaciones. Para las trabajadoras del sexo, los hombres son unos parroquianos más, penes andantes que beben y gimen antes de eyacular. Pechos desnudos, cuerpos de diferentes colores y tamaños. Espaldas que convulsionan en el reflejo de un espejo, un par de nalgas que se contonean al ritmo de una penetración de la cual, ellas solo fingen gozar. Hombres con pocos Soles, adolescentes que ahorran todo un mes para el debut, ancianos impotentes y solitarios que solo pagan por compañía, empresarios en quiebra que buscan olvidar las finanzas. En este fideicomiso del falso amor, todo vale. En el burdel, la democracia no existe: la dictadura es el dinero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;La mujeres trabajadoras de este lugar, quizás, podrían responder la pregunta del millón ¿Porqué los hombres se van de putas? ¿Por qué son capaces de llenar locales como La Estación durante cada día de la semana?... para ellas la respuesta sería: pues aquí hacen lo que no pueden en su casa, se liberan. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;Pero, no saben, que en este burdel, como en cualquier otro, el hombre busca valores elevados, que no es más que la solidaridad con el cuerpo. Se mezcla el Eros y el Tánatos, el erotismo y el placer sin confluctuar sentimientos. Después del sexo, chau, cada uno por su lado, ninguno sale herido, al menos del corazón. El contrato es claro. Nada es cierto. Todo es ficción. No hay amor de verdad en este peligroso juego. Solo un poco de búsqueda de autoestima, algo de cariño, sacarte la arrechura que llevas dentro, expulsar el “taco”, perdón por la vulgaridad, y escupir lo más lejos que puedas, esa carga que también se llama soledad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;Canela coge su bolso y culmina la charla. Un sujeto la saluda en la mejilla con un “hola, mi amor”, ella sabe la rutina, su pequeña figura cruza la puerta. Será el número diez. La noche aun es larga y ella sigue atrapada en la nocturnidad a la espera de un cliente que le pague y acabe rápido con ese martirio que es abrir las piernas a un desconocido, que llegó a cerrar la noche a este lugar, ebrio y arrecho, como si fuera éste su paradero final, o mejor aun: su última Estación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,0)"&gt;&lt;strong&gt;ADGC&lt;/strong&gt;. Lima, 17 de noviembre de 2009.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;----------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;&lt;strong&gt;PD:&lt;/strong&gt; La Estación no es el único burdel de este lugar. En la misma calle se levanta La Anaconda, otro prostíbulo similar pero de una edificación más grande. A parte de ello, existen hoteles al paso y burdeles caletas. Se trata de la nueva zona rosa de SMP, que por su puesto, no figura en las guías turísticas de la capital. Son burdeles de pueblo, que aterrizan los precios del siempre bien comentado Scarlett, el nigth club más ficho de esta parte de la ciudad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;----------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,102)"&gt;&lt;strong&gt;* José Vidal Jordán&lt;/strong&gt; es reportero gráfico del diario La República y alimenta su espacio personal: &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/josevidal/"&gt;&lt;strong&gt;http://www.flickr.com/photos/josevidal/&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;A él, nuestro agradecimiento por su tan bondadosa colaboración.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-3287819569795208513?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/3287819569795208513/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=3287819569795208513' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/3287819569795208513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/3287819569795208513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2009/11/un-burdel-llamado-la-estacion.html' title='Un burdel llamado La Estación'/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SwTrJwPK4ZI/AAAAAAAAAFg/CDi5irm18Ac/s72-c/foto+vidal.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-3259089215573291954</id><published>2009-08-28T21:04:00.000-07:00</published><updated>2009-09-07T15:04:56.032-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodísticas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='alzheimer'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paz'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='triste'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Victoria'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='olvido'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mamá'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='enfermedad'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;45 días: madre, viaje, confusión.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;Con las disculpas del caso. Este blog nació con la idea de entregar crónicas periodísticas. De un tiempo a esta parte se convierte en un diario vivencial. Uno más de tantos que abundan en la web. No sé qué pasa, quizás solo las ganas de querer escribir de cuando en cuando con el corazón un toque magullado. ¿Y publicarlo con qué fin? No lo sé realmente. Ni yo me lo explico.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;---------------------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Pre-diagnostico: Alzheimer. Los ojos de mi tía Elena decayeron, acompañaba a mi madre quien recibió el impacto de la noticia, muda, como si no le importara realmente que en adelante su vida se convirtiera en un hoy sin ayer, o en el simple reflejo de un presente tan fugaz que resultara imposible de recordar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;El neurólogo que analizaba su bajón anímico, desorientación y la recurrente pérdida de memoria dio su veredicto. Cruel, brutal. La señora Paz Victoria tiene la enfermedad del olvido e iniciaría pronto un formateo incesante que culminaría con su muerte cerebral. No lo dijo así, pero yo lo quise entender como tal. “Es eso, o un tumor en la cabeza”, remarcó muy enfático y seguro de su resultado. No en vano el doctorcito acumulaba tantos años entre clínicas y hospitales. Debía tener la seguridad y frialdad de quien sabe la vida es un abrir y cerrar de ojos. “Noticias como esta las doy toda la vida”, habrá pensado.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;De golpe la mala nueva remeció el hogar. Mi madre, la fuerte, la independiente, la que soluciona su vida solita y se jaranea entre la discordia de la administración de una empresa quedaría viciada del pasado. No había marcha atrás. ¿Qué pasaría en adelante? Era la pregunta que todos nos hacíamos, a moco tendido, por su puesto. ¿Vale pensar en un futuro cuando se tiene un recuerdo dañado? Claro que sí, “hay que mejorar su calidad de vida, entonces”, pensé. Madurar es un golpe que a veces duele tanto como la misma muerte, y mucho menos que la felicidad, eso es obvio. Había que tomar acciones y no dejarla partir.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Los días posteriores a la noticia fueron duros. Confusión, desidia, los problemas menores crecieron como el patán de Golliat. “David es un gigante”, recita Sabina. A veces hay que creer en la poesía.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Me había quedado sin trabajo. Renuncié del diario La República días previos al pre diagnostico con la boca llena de vanidad: “me voy porque quiero cosas mejores, siento que puedo dar más y aquí no me dejan”, dije, pensando más en mi liquidación y planificando viajes de placer que a las finales nunca realicé.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;De pronto cayeron las deudas. Cerca de 30 mil soles impagables para un bolsillo vacío. Los medicamentos de nombres extraños. Neopresol, Neuril, ampoyas, relajantes. Una pila de pastillas recostadas junto a la cama de mamá esperando ser devoradas. “Siento que la perdemos”, no se demoró en pensar mi tía Elena. “No hay tiempo para andar con tristezas”, respondí con frialdad y detestando a Dios que no comprende de golpes en la vida, pues como recita Vallejo: “tú no tienes Marías que se van”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;La peor enfermedad, creímos, se había apoderado de ella, esa en la que mi madre es capaz de responderle a la doctora delante mío: “él no es mi hijo, es mi hermano”. Desde entonces, solo tengo un deseo para el próximo 28 de octubre, día de mi cumpleaños, que tú te acuerdes que ese día también te convertiste en madre y que me llamo Alonso David.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;----------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Las noticias malas suelen tener un punto final, al igual que las rachas negativas. Luego de una serie de pruebas: tomografías, exámenes psicológicos y más medicamentos. El doctor rectificó su resultado: “usted señora es una mujer muy fuerte y no tiene ningún tipo de daño neuronal ni cerebral. Se recuperará. Tiene una depresión muy aguda que debe ser tratada, eso ocasiona su desorientación y olvido. Pero mejorará”. Ese sábado mis tías le regalaron una torta y le dijeron: “es como si hubieras vuelto a nacer”. Tomaron lonche juntas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;A doña Vicky le han dado seis meses, quizás un año de tratamiento, eso alivió nuestras angustias. Desde ese día ella anda con un mejor semblante aunque no sale de ese bloqueo mental en el que sigue metida. A veces se acuerda de su profesora de primaria, “la borrachita”, o que el Panchito, hijo de otra tía mía, anda medio enfermo. Hasta de mi tobillo golpeado se preocupa. Y ahora, también entiendo que esta enfermedad es como salir de un pozo profundo y oscuro que para superarlo solo se requiere de mucho cariño y paciencia. Además de enterarme que se trata de un mal que está de moda.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Desde ese día quiero mucho más a mi mamá (pero no se lo digo, aun). Todo lo hago por ella. Compartimos cosas que antes no y aprendemos un poco de cada quien. Es como retribuir lo mucho que ella dio por mi. Que si se le antoja un pastel, voy y se lo compro, así sea la medianoche; que si quiere desayuno, se lo preparo; una serie de engreimientos que así no más nunca hice. La vida te enseña a madurar, eso es muy cierto. Y esta no es color rosa, ni ocre, sino tiene diferentes totalidades de grises.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;No conocía sobre la depresión. Pensé que mis tristezas son penas extremas cuando en realidad son leves rasguños de una existencia que recién voy aprendiendo a mirar con diferentes ojos. ¿Depresión yo?, nada que ver…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Ahora las cosas van cambiando. Acepté un trabajo de consultoría que mi amiga Nancy Condoré me propuso y gané un dinero que me salvó el pescuezo por unos días. ¿Cómo es, no?. Cuando alguien actúa con cariño y buena fe (el de ella hacia mi) las cosas son como que mejores. Desde ese entonces, las puertas se me comenzaron a abrir nuevamente: las deudas se fueron pagando hasta en un 80%, otro amigo, Fernando Cárdenas, me recomendó para escribir una crónica en Etiqueta Negra y –aunque el tema que estaba trabajando se cayó y ahora estoy a la espera de un nuevo encargo- un texto mío, sino hay inconvenientes de última hora, aparecerá en la edición de setiembre. Ojala no se vuelva a caer (jajaja… que bonito es sonreír) y, para terminar la semana, otro amigo, Luis Arriola o Don Arriola, me llamó para un frilo en Terra Perú los fines de semana; con ese dinero podré parar la olla de la casa y mi mamá no me verá tan desocupado, aunque la chamba sea desde el hogar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Ella, mientras escribo esto, anda en un bautizo. Sale a una fiesta después de mucho tiempo y espero regrese feliz y cansada. Debe ejercitar más su mente y la alegría es el mejor aliciente. Todo pasa después de que hablé, al fin, con Dios; Benedetti dice que nunca conversa con el Hombre pues para muy ocupado, y yo le creo. Pero, esta vez, me ligó. Ahora le pido que las cosas sigan mejorando, que salgamos todos de este pozo triste y oscuro, que las lágrimas derramadas cada vez sean menos, que las sonrisas regaladas sean más y que tu andar pausado se transforme en vitalidad. Mamá, solo quiero mitigar esta pena que nos regalaste, sin querer, pues tu depresión se convirtió en nuestra más grande melancolía. Que pare el ardor del corazón y que el tuyo se alimente de más felicidades. Las cosas van mejorando. Hay que tener esperanzas. Y pensar que todo esto pasó en solo 45 días. La vida y el calendario son a veces injustos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/span&gt;ADGC . &lt;/p&gt;&lt;p&gt;PD: De poder, seguir la lectura del post con esta canción del buen Pedrito.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=kTBrQf9nPIQ"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=kTBrQf9nPIQ&lt;/a&gt;&lt;param name="movie" value=""&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-3259089215573291954?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/3259089215573291954/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=3259089215573291954' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/3259089215573291954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/3259089215573291954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2009/08/45-dias-madre-viaje-confusion.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-2342623056257438560</id><published>2009-07-31T10:31:00.000-07:00</published><updated>2009-07-31T11:05:40.759-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SnMxs1-ap6I/AAAAAAAAAFY/ayalaJZhO7s/s1600-h/corresponsal+de+guerra+517.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364686227601270690" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SnMxs1-ap6I/AAAAAAAAAFY/ayalaJZhO7s/s320/corresponsal+de+guerra+517.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;El oficio del querer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;em&gt;El 30 de junio renuncié al diario La República con la esperanza de buscar cosas nuevas, experiencias extremas, lo definí como: "las ganas de rehacer... reinventarme": viajar (al Cusco y hacer el Camino Inca fue la primera idea). Luego postulé a un curso de la Fundación Nuevo Periodismo de García Márquez y quedé seleccionado para asistir a uno de sus talleres por un mes en Cartagena de Indias, Colombia. Por motivos familiares no pude asistir. Luego, postulé al Taller de Martín Caparrós, en la misma Fundación, y otra vez quedé seleccionado, pero en lista de espera. ¡Dos de dos!. Pero el mismo motivo no permite viajar (no debería). "Las cosas pasan por algo", me decían. Más con resignación tuve aceptarlo y quedarme en Lima. Para postular a dichos talleres escribí este breve manifiesto sobre mi corta experiencia profesional. Aquí les presento un resumen de lo que pienso y creo, es el periodismo: el oficio de las frustraciones, el oficio del querer. El escrito que me permitió ser, pero no ser. Quedo de ustedes...&lt;strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;p align="justify"&gt;David &lt;strong&gt;Gavidia.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;“¿Escribir en 800 palabras mi experiencia profesional?” La sola idea de arrancar con el término exacto o el verbo justo resulta tan complejo como el decidir, ir o no al dentista, sin un dolor de muelas. Complicada la situación. Tuve vacíos mentales y lagunas artificiales que me hicieron recordar eso del terror al vacío que los Paracas supieron disimular con tanta algarabía en el color. No me siento todavía un experto, así que dejo hablar al corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De golpe vienen mil ideas. Experiencias por montones. Si resumiría en una palabra el objetivo de mi trabajo se sintetizaría en lealtad (más que verdad, lo siento Gabo). Se lo dije al periodista Gustavo Gorriti durante mi entrevista de trabajo para ingresar al diario La República: “si de algo me debo preciar es que me considero sincero y leal a mis ideas. Si te digo, esto huele mal es porque me apesta. Disculpa si sueno duro o vulgar. Pero soy sincero”. Silencio. Un día después me presentaron como el nuevo redactor de la sección Sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces comprendí eso que suena a verso: “el periodismo te enseña a observar (más que mirar)”. “El periodismo te regala experiencias, te brinda oportunidades, te ofrece mundos distintos”. Entonces comprendí el mensaje. Y aparecen nativos que defienden sus tierras y son muertos a balazos por policías inexpertos, indígenas que bloquean pistas y mueren acribillados, policías que cundan en pánico y son secuestrados y degollados. Bagua. Triste y solitaria ciudad de paisajes verdes y nubes como algodones debe ser retratada como parte de la cobertura diaria. Se convierte en un lugar noticiable, bello, pero azotado por la muerte y la confusión, por las huelgas y reclamos. Un gobierno que desespera. Un periodismo que informa sin saber cómo. La mirada paciente del cronista es el que prende la luz en este tipo de comisiones, diría Julio Villanueva Chang.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento que el oficio del cronista no solo es para retratar personajes o agudizar esa moda por el “yo”, sino limpiar las legañas y mostrarte historias que están allí: sus personajes y costumbres, sus luchas y miedos, sus fobias y complejos, sus problemas y esperanzas, ese sueño de grandeza estancado que en el Perú también llamamos “Choledad”. Pulir estas ideas, perfeccionar el ojo que vuelve invisible lo visible, aprender a escoger qué cosa observar, agudizar esa curiosidad infantil que requiere este oficio. Esa es mi motivación para ser parte del taller de Martín Caparrós.&lt;br /&gt;También, quiero conocer Colombia. Ya lo leí: “El único riesgo es que te quieras quedar”. Abrirme mundo, conocer nuevas gentes, sociabilizar e intercambiar ideas como experiencias. Probar de ese periodismo sudamericano con olor a café que me dicen es el mejor de todos. Nutrirme de sus ideas, abstraer un poco del talento del argentino Caparrós, traerlas al Perú, ser parte de esa pequeña legión de afortunados que asiste a la Fundación. Porqué no, darle la mano a Gabo, porqué no, querer volver, porque no, pisar sus famosas redacciones. Porque no, escribir sobre las flores y sus mujeres. La fiesta y el regocijo de los pueblos es una forma de aprender de ellos. El colombiano en particular, que tanto me interesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi carrera he tenido la oportunidad de ver cosas bellas como terribles, ayudar en casos sociales como retratar goles en los minutos finales. Cubrí el terremoto de Pisco en 2007, con el 80% de casas destruidas y más de 300 muertos, fue una experiencia triste pero a su vez enriquecedora. Uno aprende del dolor humano, de la desgracia ajena. He cubierto ciudades desaparecidas por huaicos, he llegado hasta el Twinza (frontera con Ecuador) para entrevistar poblaciones nativas que combatieron en la guerra. He conocido el estrés y el compromiso con los temas sociales: niños que superan el cáncer, mujeres que luchan contra el Sida, las ganas de vivir. El periodismo es el juego de la vida y la construcción de las palabras. Es lo que siento, lo que vivo cuando lo hago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo en el periodismo duro y puro. He tenido decepciones, golpes, impedimento de dormir, no conciliar el sueño pensando en la portada de mañana y esperando que mi nota sea la mejor.&lt;br /&gt;He participado de conferencias y me han presentado como experto sintiéndome inexperto. He cometido errores ortográficos, confundido datos, recibido cartas rectificatorias, notariales, desmentidos públicos pero también felicitaciones de niños y gentes que requieren ayuda (que es lo que más valoro). En resumen, he hecho una carrera que siento va en ascenso, que la busca profesionalizar. Quiero perfeccionarme, ser más cada día, sudar periodismo, aspirar a ser cronista, ser parte de esa cofradía de artistas de la palabra. Por eso recurro a este taller, ilusionado con ser parte de… ¿se puede escribir mi experiencia en 800 palabras? Difícil, aun me queda el terror al vacío. Lo siento Gabo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;strong&gt;                                 ADGC. Lima, 25 de junio 2009 (en el cumpleaños de mi mamá)&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-2342623056257438560?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/2342623056257438560/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=2342623056257438560' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/2342623056257438560'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/2342623056257438560'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2009/07/el-oficio-del-querer-el-30-de-junio.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SnMxs1-ap6I/AAAAAAAAAFY/ayalaJZhO7s/s72-c/corresponsal+de+guerra+517.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-6589334767230876775</id><published>2009-07-19T13:53:00.000-07:00</published><updated>2009-08-02T10:58:08.163-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SmOJv30fc5I/AAAAAAAAAFQ/_2ZdSPicXJw/s1600-h/IMG_6864.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5360279437031994258" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SmOJv30fc5I/AAAAAAAAAFQ/_2ZdSPicXJw/s320/IMG_6864.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¡Toribianito maricón!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;(La reivindicación)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;Hace cuatro años escribí una historia –con mucho de retórica por cierto- en la que despotricaba contra mi ex colegio, el Externado Santo Toribino, del Rímac. Llevó el mismo nombre que tiene este post, pero aquel tenía la carga espiritual de quien se halla cansado de tanto recuerdo de colegio. Hoy, que se cumplen diez años de haber salido del plantel, escribo una nota rectificatoria, no en alabanza de aquellos años, sino con la serenidad que te regala siempre la distancia del tiempo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;p align="justify"&gt;David &lt;strong&gt;Gavidia. &lt;/strong&gt;(¡Habla promoción!)&lt;br /&gt;A la 99, otra vez.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;“Parecen mozos del Hotel Bolívar. Pero enanos. Cantan Noche de paz y se mueven como si les picara el poto ,“canta, ríe y bebe…” ¡Vaya que dan pena!”, &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;mi mamá Victoria leyó el primer párrafo de aquella historia publicada en el portal Xcrivas.com y frunció el ceño. Su rostro se encogió como puño previo a un combo asesino. Cuando leyó las palabras “tetas”, “paja” y “pedofilia”, se paró del asiento, dio clic en minimizar y dijo: “cómo puedes escribir esas cosas tan feas”. Fue el único de mis escritos que ella dejó por la mitad, ofendida por ser tan hijo vil, tan jijuna de verbo, tan metafórico y vulgar para con mis “amigos”, se fue a la cocina diciendo: “qué dirán ahora los de tu promoción”. Inquietado por sus palabras mi primo Héctor leyó el mismo escrito y dijo: “¡qué cague de risa!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella publicación recibió comentarios de todos los calibres. Xcrivas recibía la visita de cerca de 1500 lectores por día (cifra elevada para un portal cultural). &lt;em&gt;“Estimado David, yo fui toribiano y no sé qué objetivo periodístico buscas con ésta publicación. Creo que confundes los ángulos de tus comentarios”&lt;/em&gt;, escribió el profesor de redacción interpretativa de la Bausate y Meza, José García Sosaya. &lt;em&gt;“David, no bajes al Rímac. Te sacaremos la puta madre!”&lt;/em&gt;, publicó un anónimo hijo de debajo del puente. Y así sucesivamente, incluso hubo aquellos que me felicitaron por contar las cosas &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;em&gt;“tal y como son, tío”.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Bueno, el hecho es que luego de leer sus &lt;em&gt;coments &lt;/em&gt;la duda me invadió (imagino que todos han tenido la sensación esa de que algo anda mal, pese a que sabes o crees, hiciste algo bien) “¿realmente la cagué con el post?”, me pregunté. El llamado de un amigo de mi barrio para ir a jugar pelota hizo que me olvidara de tal cavilación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hoy, cuatro años más tarde la pregunta, “¿la cagué?”, volvió a coger vigencia, revivió, extraña, desde un lado oscuro arremetió para no desaparecer y quedarse inquietante como peligroso delantero en arco rival: solo el partido entre la “U” y Cristal logró hacerme olvidar del hecho (se dan cuenta que solo el fútbol logra extraerme de este mundo pendenciero de paquetazos y bombas). Fue entonces que me propuse resolver y reivindicar al colegio a través de este comentario, nada sobón por cierto, tampoco se lo merece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;******************************************************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emigré del colegio hace diez años y hoy comenzó el campeonato de ex alumnos. Pese a que no jugué el primer partido y acusé a la maldita argolla de no colocarme en el equipo pese a haber estado en los entrenamientos y haberla roto en la defensa, me quedé con la sensación de tranquilidad pues ganamos por 3-2 a la 2007. Previo al partido me dieron mi camiseta roja con una cruz blanca en el pecho que se estira a lo largo del tórax, mi short blanco y medias rojas. En la espalda decía el apellido que me heredó mi padre, el número 19 –mi último número de orden en la lista de la promo 99- y debajo de ello la frase que me trajo la nostalgia: “10 años”…. Mierda!!!!!!!! Como ha pasado el tiempo!!!!!, pensé, vociferé, casi grité.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge Jayo Huaringa es un compañero de promoción a quien no veía justamente hace 10 años, ayer nos encontramos y nos hicimos la pregunta clásica de aquellos que se dejan tragar por el hoyo negro del tiempo: “Oe, ¿qué fue de tu vida?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Soy gerente de una agencia de turismo, saqué mi título, estudié una maestría en Marketing y tengo mi hijita de tres años. Ahorita voy a visitar a mi mamá, luego a mi enamorada y por la noche soy bombero de la estación de San Borja… ¿Y tú?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pregunta la he respondido mil veces y enumerar mis “logros,” ¡logros! ¿logros? me es sencillo. Así que no escamoteé la respuesta: “renuncié hace dos semanas a La República. Trabajé allí casi cuatro años y me harté, me llegó simplemente. Ah!, estudié periodismo pes… saqué mi título y esas weadas y ahora toy en una maestría de Literatura…sí en San Marcos…allí pes… jodiendo… no hembrita no tengo… pa qué… terminamos con mi flaca hace siete meses…sí, cinco años…. Un huevo de tiempo pes…claro… no…. Chibolos naa… uso poncho… pero por las weasss…. Ya ni tiro… jajaja….sí… cágate de risa….y eso pes… ahora ando así de vago…. Relanzando una web, Xcrivas, jugando pelota, voy al estadio… eso no más… ¿mi mamá?, bien gracias… bueno, en la jato … allí con estrés…. Cagao, sí… esta con descanso médico… oe que bueno que ya tengas tu cachorrita…Almendra… sí, bonito el nombre, ni cagando se lo pusiste tú… se parece a ti?... al menos nació sanita…ah, no… ya te he dicho… nada yo con los chibolos… por allí luego … pero no… nada pes…. Ya déjalo allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El partido terminó con el resultado a nuestro favor y con Jayo fuimos de inmediato caminando hacia la avenida Tacna, la gente se quedó a chupar por el triunfo y el reencuentro. “Oh Gavidia, déjate cuatro lucas pa´ la chela aunque sea, no seas cabro”, me dijo un repitente ex alumno a quien le dicen Juguete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de la despedida vi a todos los compañeros, pocos amigos, reunidos en círculo en la pista atlética que esta junto a la cancha de minifútbol del colegio, haciendo las mismas bromas de aquellos años: al jetón, al cachetón, a motor, así, todos en círculo, todos se ponían al centro como cuando se tenía 15 o 16.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿10 años?”, pensé ahora sí en serio. “¿10 años?”, cuando tenía 15, a los 25 yo pensaba:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) Ya estar casado&lt;br /&gt;2) Tener mi jato propia&lt;br /&gt;3) Haber viajado por el mundo&lt;br /&gt;4) Ganar un chupo de plata&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se tiene esa edad, no sé porque se cree, equivocadamente, que la base dos resulta la etapa de liberación a la gloria, independencia, algunos lo logran, otros como yo, no. Entonces los complejos afloran. Nada es como se planifica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡10 años! Y nada de eso he logrado: sigo viviendo en la casa de mi madre, por suerte no me he casado, he viajado sí, pero nunca fuera del país, y plata no gano ya ni para el pan. No me arrepiento. La edad me creció, la madurez, en algo, me entró, todavía maquillo mis sentimientos, oculto mis complejos, y boto esos aires de superioridad ante la gente que no me conoce para enmascarar ciertas dolencia del corazón “quítate la coraza”, me decía Fiorella Montero-guapa, sincera, bella de alma, hermosa de corazón, la perfecta a veces, la ideal en otras, la ex hoy, la chinchosa siempre. La…. Bueno, todos mis adjetivos ella bien los sabe. El caso es que no le hice caso y entonces las fobias continúan. Siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es que sienta que he logrado poco, por el contrario, creo que algunas cosas he conseguido. Muchas otras, no. Ya no quisiera estar en el Perú, por ejemplo. ¿Junior, somos Madrid?, (tú también fuiste toribiano cabrazo!!!!).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***************************************************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno y volviendo al tema ¿qué de diferente encontré entre los compañeros que vi, se quedaron, se fueron, entre los ex amigos de colegio? Muchos siguen con la misma cojudez de antaño, siguen, intentan seguir siendo ese personaje burlesco de la escuela, que hoy no se ve más que pantomimas de un tiempo que para ellos fue mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reitero lo dicho en &lt;/span&gt;&lt;a href="http://http//server2.xcrivas.com/node/98"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;“Toribianito Maricón”.&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt; Por mi, no regresaría a los tiempos del colegio. Ayer (ya es pasada la medianoche, por eso uso el tiempo pasado) las remembranzas hicieron que muchos dijeran: “cómo quisiera volver a esa época”. Yo les di la espalda. Y recordé “¿la cagué con ese post?”. No, la respuesta fue de inmediata y me sonó fuerte en el oído aquella mítica de Leusemia: “Al colegio no voy más (¡ni huevón!)”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me entra la nostalgia de los amigos de la promo. No los extraño, pero cuando me cruzo con algunos siento que los estimo: sobre todo a esa flota de broders que acompañó mi estancia rimense hace algunos años. Con la gente que me llama “loco” sin saber en realidad que me paltea abrir la boca en mancha y si hago locuras no son planificadas (obvio), solo nacen, solo se dan…qué loco no…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás por ello ahora me resulta extraño ver con alegría a tantos compañeros juntos. Abrazarme, aunque sea por compromiso con aquellos que en el colegio ni saludaba. Mostrarles los dientes como si en realidad me importara lo que les hubiera pasado. Es extraño como el tiempo crea esa complicidad, esa afinidad rara que solo es capaz de fabricar las distancias y el tiempo. Por lo que recordar las viejas hazañas resulta tan glorioso como ameno, hasta yo me reí al escuchar apellidos tan extraños (pues no recordaba a muchos) y sin embargo, una sensación plena de alegría me enervaba. Eso es locura. Y por eso, ahora, ya de noche, con 25 años que comienzan a pesar de alguna forma, me doy cuenta que el colegio no solo es el aula, me equivoco pues… es una etapa, el colegio no es un nombre… es un mundo, allí nunca fui, ni seré, pero fue lo que quiso ser, ¿no se entiende?, perdón…esa es la intención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca fui de los chongueros, mi mamá me crío con esa onda que hasta ahora mantengo de “paz y amor”, no me meto con nadie para que nadie se meta conmigo. Tampoco fui de los respondones, ni rebeldes, menos de los chancones. Ocupé varias veces el último lugar de mi salón, no tanto por bruto, sino por andar siempre metido en ese extraño mundo de ideas flotantes, sueños de grandeza que le llaman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haber, en el último año quise retirarme del colegio pues me harté de que haya gente que se alucinara matona, me llegaron los rateros de Pizarro y me le corría a la posibilidad de que me tocara en el mismo aula con muchos de los “indeseables” de la promoción, como que me tocó. Raro, luego se hicieron mis amigos. Primera lección de vida: no es bueno juzgar. (Con esta sentencia rompo la afirmación del post &lt;/span&gt;&lt;a href="http://http//server2.xcrivas.com/node/98"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Toribianito maricón &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;en el que afirmo: &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;“¿Qué me dejó el Santo Toribio? Muy fácil, nunca me enseñó a vivir. Jamás me quiso de verdad, no fue capaz de enseñarme el camino a seguir…”).&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Es bonito recordar, más cuando se tiene esa distancia de tiempo y espacio de la que les comentaba. Y quién diría, despotricaba contra Pizarro -la avenida venosa y profunda como río que cruza la zona más picante del rico Rimac- y fue justamente allí que me enamoré por ¿primera vez?. Fue caminando por sus calles. Fue de una chica de chompa celeste a la que perseguí por tres años. Se llama Carla Vizconde Díaz y fue el amor más bonito que pude tener por &lt;strong&gt;aquella época&lt;/strong&gt; (sí, remarco la negrita, solo por &lt;strong&gt;aquella época&lt;/strong&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese mil novecientos noventa y nueve le pedí a mi mamá que me cambiara de colegio y cuando ya todo estaba firmado para que me vaya al colegio Trilce de Salaverry, la tristeza por dejar de usar mi chompa azul y mi buzo nuevo (miren en las tonterías en las que me fijaba) le dije no, me quedo. Allí dije: “quién sabe, quizás este año este con Carla”. Y se dio. Debió ser lo más bonito de aquel año y lo mejor que me pasó en mi etapa escolar. Sus cachetes hinchados, su nariz respingada, sus ojos rasgados y sus labios en eterno puchero, bemba colorá que juré besaría siempre y por siempre. Le prometí matrimonio, nos prometimos hijos y amor eterno. La felicidad y quizás la fidelidad nos duró solo tres meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No quiero decirte quieres ser mi enamorada, ya acabo el colegio y sé que esto terminará, no quiero irme con ese dolor, quiero que estes conmigo siempre, tú no me gustas, yo estoy enamorado de ti”, algo así te dije en una tarde-noche de setiembre, en la puerta de mi casa en Habich, llamada Los Claveles, pues también era un salón de recepciones. Al día siguiente me distes el “sí” y un día más tarde nos dimos nuestro primer beso en un callejón de la avenida esta. Fui feliz se los juró, pero con el fin del colegio eso también se acabó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días (o meses) conversé con Carla, diez años más tarde también, y recordamos desde el primer y el último beso. Cualquiera diría que se trató de una conversación en plan de volver, de afanar, de buscar el momentillo exacto para buscarnos el sentimiento y decir: “¿lo intentamos?”, pero no… la distancia también te vuelve más frío, le conté que en todo este tiempo que pasó también conocí lo que es tener un gran amor de verdad, ya más maduro y más serio y tú me contaste de tu novio, amor de combi (se conocieron en la ruta que va para Independencia), nos reímos de la forma más extraña en la que nace este bicho extraño que aparece en nuestras vidas para joder la paz en nuestros corazones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te conté de mi vida y que había aprendido a querer con la razón (hoy la practico con la rigurosidad de un cobrador de la Sunat), te pregunté por tu boda y reíste… “ya veremos cuando”, me respondiste. Ya ninguno mencionó el tema impropio, ese en el que alguna vez nos juramos vida eterna junta (tu enamorado se puede poner celoso, recuerdas que una vez te llamé y contestó él… ¡ta mare que huachafo!. Me dijo: “ahorita te la paso, ¡ah! soy su enamorado” y yo pensé, “este es peor que perro que mea la esquina para marcar su territorio”, te lo dije y nos cagamos de risa juntos “pero igual lo quiero”, agregaste luego), seguimos riendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después ya nos vimos como dos viejos amigos que se quisieron tanto que hoy se quieren lejos para mantener intacto el recuerdo. A veces uno se enamora de las nostalgias, esa etapa, diez años más tarde, ya la pasamos. Ahora cada quien sueña con la felicidad mutua, cada uno por su lado. Ella fue parte de estos diez años y con ello se rompe otra afirmación inexacta del tan mentado Toribianito… &lt;em&gt;&lt;strong&gt;“(el colegio) no me enseñó que la infancia es el camino perfecto para llegar a la madurez eterna”&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, sí me lo enseñó. Allí fue cuando comenzó la práctica de ese interminable trajín: el querer con la razón, el desprendimiento para amar, que también significa el dejar partir a quien se quiere, así te magulles la molleja, se humedezcan las pupilas, se te joda el alma (por eso, y quizás solo por eso, hoy domingo, me jodió tanto el escuchar a Mauricio Fernandini, en Veinte Lucas, preguntarle a una cacera de Breña: “¿a cuánto el corazón?”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El colegio también me enseñó a mantenerme intacto en esta jungla callejera llena de ratas y ratones, a querer un poco más a la gente y aunque suene reiterativo, querer a las personas tal y como son: pese a que haya mucho cojudo que no cambie, que se jure aun ese personaje mafioso de antaño, que se mantengan muchas taras mentales, heridas abiertas que todavía las vez, y las recuerdas cuando estas lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*************************************************************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado 10 años. Aun no puedo sudar la camiseta de la promoción y este año como nunca me he juntado con esa cofradía extraña que es la del colegio. Muchos ya están gordos marca registrada de padres y esposos que ya se propagan en la lista, otros han bajado de peso, los maleados (muchos) se han tranquilizado, los lornas (muchos) se han pendejeado, los callados (muchos) ya hablan hasta huevada, los raros (muchos) ya salieron del closet, los que eran misios (muchos) ya hasta ahora tienen carro, así, la lista se amplifica y vuelve alta, interminable, cada personalidad es un iceberg distante e inmenso. Y solo han pasado “10 años”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El próximo sábado volveremos a las canchas y no sé si jugaré. Por el momento ya no tengo floro para responder al ¿oe, que fue de tu vida?, quizás ahora pueda decir que se acaba de morir mi perrito, el mismo que conocieron en tiempos del colegio, que mis amigos se han ido quitando y he perdido a las personas que más me han querido, que en contraposición aparecieron nuevas gentes que ahora y por un tiempo indefinido también me han prometido cariño bonito… no sé, hay floros extraños que salen del momento, como ese de Fernando Ampuero: “Si detienen el mundo, yo me bajo primero”. Por lo pronto, ya no detesto al coro ni a la gente, por lo pronto, solo escribo hasta que me duelan los dedos, por lo pronto, ya aparecen la fotos de la 99 en el Facebook o tal vez en el Hi5, esta vez conmigo incluido y esta vez, cosa extraña, apareceré en ella, con mis recuerdos intactos que gracias a la distancia, he aprendido a valorar... y solo han pasado “10 años”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A.D.G.C, Lima, 19 de julio de 2009.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-6589334767230876775?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/6589334767230876775/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=6589334767230876775' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/6589334767230876775'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/6589334767230876775'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2009/07/toribianito-maricon-la-reivindicacion.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SmOJv30fc5I/AAAAAAAAAFQ/_2ZdSPicXJw/s72-c/IMG_6864.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-5992786462191456161</id><published>2009-05-21T23:49:00.000-07:00</published><updated>2009-05-21T23:55:16.016-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Buenas noches, amigo Lee&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;En tu memoria y mi corazón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Acabo de regresar de la veterinaria y ya no estas entre mis brazos. Estuvimos juntos hasta el final. Quizás pude hacer algo más no lo sé, tal vez no. Ya para que meditar sobre esto. Esta será la primera noche que pasemos en casa sin ti. Y eso me pone triste amigo Lee.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabas de partir. Casi a las once de la noche de hoy, en el cumpleaños de Héctor, el motivo no lo sé. Tampoco lo quiero averiguar. El caso que hoy ya no estas entre nosotros. Me da pena saber que ya no me recibirás por las noches ni me despedirás por las mañanas como lo hacías desde hace 16 años. Chochera, no sabes las lágrimas que nos has hecho derramar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traté de ser valiente en tus últimos instantes pero el verte sobre la camilla y oír al doctor que fuiste fuerte me hizo sentir mejor. Triste  consuelo. Ya no te dejaré la comida por las mañanas y mas tarde te enterraremos en Campoy, en San Juan de Lurigancho, un distrito que no conoces pero que desde hoy será tu hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amigo ya te extraño, te fuiste y esperaste marcharte las horas que me tomó volver al hogar. Para despedirnos con tu último llanto. Sabía lo que significaba, esta noche ya no habrá pollo ni arroz chaufa para ti, tu plato está lleno y nuestros corazones vacios, Mi mamá te llora y yo también. Adiós compañero y esta vez –quien lo imaginaría- lo diré por última vez… buenas noches, amigo Lee.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-5992786462191456161?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/5992786462191456161/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=5992786462191456161' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5992786462191456161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5992786462191456161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2009/05/buenas-noches-amigo-lee-en-tu-memoria-y.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-2142504726033949007</id><published>2009-03-24T12:40:00.000-07:00</published><updated>2009-03-24T17:04:19.245-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/Sclicf68EhI/AAAAAAAAAFI/VPhj_bIDZ0U/s1600-h/con+la+U.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5316889076832145938" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/Sclicf68EhI/AAAAAAAAAFI/VPhj_bIDZ0U/s320/con+la+U.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;AMORES QUE MATAN, N(U)NCA M(U)EREN&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;Una aproximación a mi fanaticado hinchaje por Universitario de Deportes y las coincidencias entre Juan Reynoso (actual DT de la “U”) y este servidor, a 24 horas de jugarse el superclásico en Matute, estadio de Alianza Lima.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;David Gavidia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;1.- Por la Victoria, soy hincha de la “U&lt;/span&gt;”. &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;No te importó que nos corrieran a balazos, mamá. Ni que tomáramos el primer bus que nos sacara del estadio, menos oír por la radio que en las afueras de Matute, un gran despliegue policial se encargaba de contener la furia de las barras, ¿recuerdas? Tampoco te interesó arriesgar tu billetera, ni los gritos de la gente, solo querías protegerme, “tápate el polo”, me decías y “cuidado con las piedras”, me gritabas… y yo, en medio de la brutalidad de las personas, con mi cabeza gacha entre tus brazos, solo atinaba a decir: “¡ganamos mamá!”… y por dentro pensar: “gracias por hacerme feliz”. Tenía 10 años.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Es la anécdota que cuentas siempre. No hay fiesta ni reunión familiar que no repitas la misma historia. Sí, esa en la que me llevaste al clásico en Matute, la primera vez que pise tribuna y la única que me atreví a decir un carajo delante de tuyo, al ver a mi equipo en la cancha. Fue un domingo 10 de octubre de 1993. Hora: 3:30 pm. Lugar: estadio Alejandro Villanueva. Tribuna: Oriente alta. Equipos: Alianza Lima – Universitario. Fecha 22 del torneo Descentralizado. Un día antes no pude dormir, la noche previa me acosté ansioso, ya vestido para partir. Siempre con la camiseta crema en el pecho. Apuesto a que esos datos te son ajenos, para mi en cambio, se convirtieron en eternos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Fue la primera vez que vi a mis ídolos en un campo de juego. Y aun recuerdo el escozor en la piel y esa sensación de estremecimiento al ver a miles de personas alentar e insultar por pasiones divididas, tan polarizadas como arraigadas. Observé las banderas y el papel picado, los cánticos y las barras, las rabias y las risas. Recuerdas que ese partido lo ganamos 1-o, mamá, y que grité el gol con la furia de un guerrero persa y festejé, como jamás lo hubiera pensado, el gol más agónico de mi vida ¿lo recuerdas?, ¿te lo relato?...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Arco sur. Contragolpe de Universitario. El balón que llega a Nunez, quien da media vuelta y remata, la pelota choca en el palo -la Trinchera ahoga el grito de gol, se jalan los pelos; en Sur respiran aliviados- pero el balón queda picando, se pasea por la línea de meta, Ronald Baroni –ese delantero con bincha y brazo vendado- aparece por detrás de la defensa y cabecea la redonda para que ésta, en slow, se introduzca en la red, pidiéndole permiso al arquero. Qué se estiró, qué gritó, qué se esforzó, pero su frustración fue la alegría de otros. ¡Golazo!. Los jugadores salieron victoriosos con los brazos en alto y la gloria acumulada en la boca. La mitad del estadio celebró, la otra era callada y triste. Después de eso tú, mamá Vicky (ya en casa y pasado el susto de la salida del estadio), hablaste de la fanaticada, de la gente y su contagioso entusiasmo. Aquel tanto signficó de paso acercarnos al ansiado bicampeonato y la alegría de medio Perú ¿Recuerdas? Yo lo acepté y me gustó el vicio del salto y el canto en las barras, desde entonces mi hinchaje creció y coleccioné polos y posters de los jugadores: Nunez y Martínez, Zubczuk y Balán, Baroni y Asteggiano, por su puesto Reynoso, con la número 3. Luego vinieron tus preocupaciones, pues me escapaba solo a la cancha y te sacaba dinero para las entradas, nos peleamos y reconciliamos mil veces. Desde entonces me volví en el fanatizado hincha que intenta meterse a la cancha. Gracias a la Victoria, entonces, que soy hincha de la ‘U’.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;2- Retornos. El potrillo que dejó Matute.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;La anécdota de mi primera vez en un estadio la recordé el pasado jueves, quince años más tarde. En aquella ocasión volví a Matute, no como ese hincha que salió en un camión de pollos en noviembre pasado luego de ganar el último clásico por 2-1 (con goles del ‘vagón’ Hurtado por cierto), sino, como el periodista deportivo que intento ser, al menos por un pequeño tiempo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me senté en la tribuna sur del estadio y Alianza entrenaba en el campo. Un grupo de periodistas especulaba la alineación que usaría el equipo ese domingo y yo miraba hacia oriente, el lugar de mi primera vez.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sonriente le comenté a un compañero la anécdota de mi madre y de mi hinchaje. Me respondió que ni en broma lo cuente otra vez entre “este grupo de colegas”, pues todos andan con el corazón pintado de blanquiazul. No me importó y le insistí qué mi mamá, qué las piedras, qué los insultos. Qué ganamos... ¡Ay carajo!... me fui de boca. Y le mencioné una magnífica coincidencia entre Juan Reynoso y yo. Aquel 10 de octubre de 1993 no solo fue mi debut en tribuna, también fue la primera vez que el actual técnico de la ‘U’ pisó la cancha de Matute vestido de crema, el color del eterno rival. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El ex hijo predilecto de Alianza Lima, el otrora capitán de Matute, el sobreviviente potrillo de La Victoria, salía con la insignia crema sobre el pecho. Los hinchas del rival lo tomaron como una afrenta. Lo juro, jamás oí tantos insultos hacia una persona. Allí comprendí que el amor también se transforma en cólera, que la cólera en odio y por último, que tantos insultos no son capaces de tumbar a un solo hombre. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Esa memorable tarde Reynoso gritó el gol de la ‘U’, besó la camiseta y la Trinchera lo catapultó a la condición de ídolo. Fue el debut de Juan Máximo en Matute con casaquilla crema, fue mi estreno en tribuna con la garganta inflamada de tanto aliento. “Reynooooso, Reynooooso”, grité, y a mi lado, otros desfogaron su rabia: “¡Maldito traidor!”. Presencié aquella escena. Y no la olvidé jamás.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Amores que matan, nunca mueren”, es cierto maestro Sabina. El pasado domingo se jugó el clásico en Matute con el ‘cabezón’ en el banquillo, lo ganamos (lo ganó) 1-0 y al final del partido, despedido entre botellazos de agua y bolsas de pichi, solo atinó a decir: “Hoy me sentí más crema que nunca”. La escena de quince años atrás volvió a mi mente y me llenó de felicidad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Reynoso volvió a la casa que lo vio nacer y gozó con el triunfo . Y yo a un estadio que, cuando llega la ‘U’, me trae gratos recuerdos. Para él significó su debut como técnico en clásicos del fútbol peruano y para mi como cronista deportivo. Tuve que hacerle un seguimiento visual, sus gestos, los insultos que caerían sobre él desde la tribuna. Juan jamás lo supo y no tiene porque, en cambio se lo conté a mi madre quien sonrío y dijo: “espero que hallas escrito sin pasiones y con la verdad”, entonces solo atiné a parafrasear a Jorge Barraza: “El periodista también es hombre, también es hincha”. Ella sonrío. “Ay David”, respondió y yo no supe qué mas decir. Pero quedó el gesto cómplice y el recuerdo bendito. Aquella tarde de octubre de 1993 fue y será una de las más alegres y apasionantes de mi vida. Lo sé Juan Máximo, para ti también. No hace falta que lo digas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;PD: La foto que aparece en este post corresponde al año 94. Observen, Lee, mi compañero, ya aparece desde entonces... ambos de crema en la antigua casa de Habich. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;object height="295" width="480"&gt;&lt;param name="movie" value=""&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;Recuerdo de aquél memorable partido. Hincha crema, porque recordar es volver a vivir cheka y goza.... no lo dudes y grita: llora cagón!!!...&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;En caso no puedas ver el video esta es la dirección en youtube: &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=cBOAQI4yyuo"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=cBOAQI4yyuo&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-2142504726033949007?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/2142504726033949007/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=2142504726033949007' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/2142504726033949007'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/2142504726033949007'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2009/03/amores-que-matan-nunca-mueren-una.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/Sclicf68EhI/AAAAAAAAAFI/VPhj_bIDZ0U/s72-c/con+la+U.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-2662236297085288745</id><published>2009-02-09T13:38:00.000-08:00</published><updated>2009-02-09T14:02:04.471-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SZCi9BiYndI/AAAAAAAAAEw/OevRhuPPcLM/s1600-h/04.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5300915930683448786" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SZCi9BiYndI/AAAAAAAAAEw/OevRhuPPcLM/s320/04.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Un ícono de la capital&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El cochero que soltó las riendas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Luego de 23 años Juan Manuel Arguedas Gonzales (43) dejó la calesa que conducía en la Plaza Mayor de Lima para trabajar en una conocida joyería del pasaje Santa Rosa. Vestido de chalán quiere una entrevista de cinco minutos con Alan García. Como cochero fue extra de novelas y películas. Llevó el féretro de Valentín Paniagua. Fue militar y perteneció a los Húsares de Junín. Solo quiere que su familia sea feliz. Todo un personaje.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escribe: &lt;/strong&gt;David Gavidia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;“Black power” que viste de chalán. Pin de Obama sobre el pecho porque es “grone” como él. Aliancista y salsero. Limeño y chalaco. Hombre chamba que trabaja como negro en tiempos de cholos que viven como blancos (y viceversa). Ex cochero de la plaza, ícono de Lima. “¡Una foto!”, le piden, una placa en la historia. ¡Click! ¡Flash! Sonrisa Kolinos. Es Juan Manuel Arguedas Gonzales, el cochero de la Plaza Mayor. El hombre que soltó las riendas, luego de 23 años. Señor que dejó los corceles y se bajó de la calesa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;–¿Y por qué soltó las riendas?–Bueno, tengo que velar por mi familia. Mis hijos están creciendo y mis necesidades también aumentan… quiero darles un mejor futuro, una mejor educación… me da nostalgia dejar la calesa, pero fue por una mejora económica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;El pasado 18 de enero mientras Lima celebraba su aniversario 474º, con nostalgia don Juan Manuel miraba desde lejos la celebración.&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt; Era la primera vez, en más de 20 años, que no salía en corso con la calesa y los caballos para recorrer la Plaza Mayor, mientras turistas y curiosos alzaban la mano en plan de saludo para recibir de él un gesto de cariño. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Ahora no está muy alejado de esa realidad. Trabaja en el mismo pasaje Santa Rosa donde antes se estacionaba con su coche y los caballos, pero hoy promociona las joyas de la tienda Peruvian Gold. Parte de su nuevo trabajo es andar con la gente. Hablarles. Ellos se toman fotos con él y comentan su vestimenta de chalán. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;“Acepto tomarme fotos porque mi imagen estará en cualquier lugar del mundo. Si hablan de Lima, salgo yo, como si fuera un símbolo de la ciudad. Y espero seguir siéndolo mientras tenga vida y salud”, dice sonriente. Recuerda que sus fotos aparecen en diferentes afiches de promoción de la capital, también en calendarios. Hasta amigos suyos le han comentado que en oficinas de turismo de EEUU aparece su imagen en videos promocionales. Lima, the city of kings. La tradicional imagen de la Catedral, y recorriendo la Plaza, don Juan Manuel saluda, como siempre, a quien lo saluda.&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;“Pero nunca he recibido regalía alguna”, dice medio en broma pero con la ironía de quien sabe tiene los bolsillos estrechos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;Pasado militar&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;En la Plaza de Armas hay una protesta de la CGTP. La policía echa gas pimienta y los turistas corren. Es un día de fuerte sol y quema. Es mediodía y hay cambio de guardia. Se oyen las trompetas, el paso marcial de los Húsares de Junín. Juan Manuel mira hacía Palacio y recuerda que fue parte de ellos. A sus 17 ingresó al Ejército para permanecer allí cinco años. Recuerda que escoltó al presidente García en su primer gobierno cuando prestaba servicio en el antiguo Cuartel de Barbones. Muestra la foto y los recortes de periódicos en los que su imagen aparece como extra en la novela “Luz María”, o en la película Matalaché, en 1984, o en donde vestido de Baltasar recorre Lima como Rey Mago.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;En su viejo álbum de fotos aparecen también tomas con Gaby Pérez del Solar, Pepe Vásquez, Margarito, el Gordo Casaretto, Lucho Barrios y Monique Pardo; también transportando a políticos como la defensora del Pueblo Beatriz Merino u otra en la que posa con el alcalde Castañeda. &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Luego muestra portadas de revistas internacionales en las que su foto y su particular atuendo recorren el mundo a través de aviones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;Personajes ilustres&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;“Anécdotas con alguno de estos personajes, muy pocas. No tengo gustos políticos. Ellos son muy controversiales”. Lo que sí afirma: “Todas las apariciones fueron sorpresivas y felices”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Sin embargo, tiene en el recuerdo un momento triste, don Juan se encargó de trasladar el féretro del presidente Valentín Paniagua. Nunca vio tanta gente junta llorar por un presidente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;¿Un momento alegre? Cuando conoció al director y fundador de El Gran Combo de Puerto Rico, Rafael Itier. Se tomaron una foto, él posó muy sonriente y se sorprendió al ver la calesa en una Lima convulsionada pero aún de estructura colonial. “Esa foto es mi tesoro”, dice, pues el hombre gusta de la salsa dura. Admira al maestro Lavoe y, en sus mejores tiempos, a Oscar D’León. Como buen moreno, dice, tiene que ser bailarín.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Padre de 3 hijos, casado hace 18 años. Ha vivido en el Callao, en La Molina y Barrios Altos, donde reside actualmente. Sus lujos: un televisor en blanco y negro sin cable. ¿Computadora? Never. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Trabaja ahora desde las 9 am. Siempre de pie y nunca de rodillas. Aunque el sol y las piernas terminen molidas al finalizar el día, hay que sobrevivir en esta Lima de gallinazos y plumas. Anda corto de billete. Cría a sus hijos con la severidad y serenidad de quien sabe vive en una zona picante. La vida militar lo ha sabido preparar para la guerra de la vida. Ahora anda con sueños. ¿Quién no los tiene? El suyo es muy sencillo: aprender inglés, leer más sobre la historia de Lima, llegar a ser guía turístico y, por qué no, poner su agencia en un futuro. Para ello requiere ayuda. Y la pide. Quiere una cita con Alan García Pérez. ¡Atención, señor Presidente!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;Mensaje a la Nación&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;“Quisiera que Alan me dé 5 minutos de su tiempo. Hacerle recordar que fui su escolta. Que me reconozca ante la sociedad. Mi trabajo y perseverancia. No pido plata, sino su apoyo, así como lo hizo con Máximo Piñeyro, el hombre del sanguito. Yo quiero seguir pa’ lante. Le he escrito una carta espero que sea bien recibida. Son 23 años que he trabajado como cochero en la Plaza Mayor, eso no lo tiene cualquiera, no lo he visto nunca y en ningún lado. De esta forma quiero darle tranquilidad a toda mi familia, quiero trascender turísticamente, que la gente no me olvide. Quiero que mis hijos saquen pecho por su padre”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Entonces le entra la nostalgia y recuerda momentos agradables, la sonrisa de la gente, los histriónicos y raros personajes del Centro, los caballos, claro, los caballos. Aparece el Charly, el King, la Muñeca, la yegua Petra y el Broncano… la lista continúa. Son 23 años pues.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Sabe, los animalitos están cerca pero él ya no los maneja, ahora ve cómo sus compañeros continúan el trabajo en la vieja plaza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Juan entonces se denomina un “black power” como Obama. “Fuerza negra”, dice y, vuelve a reír. Esta vez con la convicción de saber que él intenta surgir y luchar en estos pagos del Señor. Como cuando con 20 años se inició en esto de ser cochero para solo dejarlo a los 43. Una vida, toda una institución que soltó las riendas de la calesa, de los caballos, pero que aún es postal capital.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;..........................................&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;Datos&lt;br /&gt;Nació. &lt;/strong&gt;Juan Manuel Arguedas Gonzales nació en Lima el 11 de abril de 1965.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;Experto. &lt;/strong&gt;Cuenta que con los años sus reflejos aprendieron a dominar los nervios de los caballos. “El animalito es dócil, pero hay que tener cuidado siempre”, afirma.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;Premio.&lt;/strong&gt; Juan Manuel fue condecorado el 18 de enero de 2008 por la municipalidad de Lima por su contribución al turismo nacional e internacional en la capital. Ese mismo reconocimiento lo espera recibir del presidente Alan García Pérez.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-2662236297085288745?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/2662236297085288745/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=2662236297085288745' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/2662236297085288745'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/2662236297085288745'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2009/02/un-icono-de-la-capital-el-cochero-que.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SZCi9BiYndI/AAAAAAAAAEw/OevRhuPPcLM/s72-c/04.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-784800250458156524</id><published>2009-01-31T10:16:00.000-08:00</published><updated>2009-01-31T13:46:13.494-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5297532805670504946" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SYSeBOv4CfI/AAAAAAAAAEo/OGQG7veUNEE/s320/CON+JUNIOR.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;(H)olas de bienvenidas&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;Llegaste para la boda de tu hermano y para variar seré el gran colón de la fiesta, compadrito. Aunque sin parte de invitación pero con la venia de tu familia estoy a siete días de partir a Trujillo, con boleto de avión ya comprado y la mochila lista (y sin condones- te conté que los boté todos a la basura) iré para cumplir la promesa de asistir al matriqui de Pooll y luego disfrutar de la playita. Se trata de (h)olas de bienvenidas.&lt;br /&gt;Ahora que ya pisaste tierras nuestras hoy por la mañana te fui a buscar como en los viejos tiempos. Aunque malograste mi intención de llegar con el silbido de siempre. Te hallé en la puerta de tu casa, con bvd y short, que notaban tus fácil cinco kilos de más, mientras tu gran viejo discutía con el hombre de la basura por no querer llevarse unos paquetes de tu vecina.&lt;br /&gt;Por todo lo que te conté en la mañana te debes de haber dado cuenta lo mucho que me hacía falta una de nuestras conversas en vivo y en directo. Nada de Webcams, teléfono de mierda, complicado Messenger. Te conté de todo. Decidí quitarme los tapujos, destapar los fantasmas que prometí ocultar y hablé. Disculpa por el egoísmo, por ese monólogo que tuviste que soplarte por casi dos horas ¡¡¡qué bestia….solo un amigo puede aguantar tanto!!!. Necesitaba un consejo y me lo diste. “Sigue adelante”, dijiste. Eso suena a canción cubana, pensé. Te conté de las buenas y malas noticias. La peor del fin de año y la más triste del 2009. Vida, muerte. O un deceso anunciado que no es apta para crónica. Borrón y cuenta nueva, dije. Tú asentiste. Sabes es lo mejor. Borrón y cuenta nueva. Borrón y cuenta nueva. Hay que aprender la lección.&lt;br /&gt;Te vi más cachetón y la buena onda de tus viejos me hizo sentir bien (¡Con jugo de papaya y todo!). Fue un grato reencuentro Junior. Te dije que el tiempo parece no pasa, que las cosas siguen igual, y tu te empeñaste en hacerme recordar eso que suena a chiste cruel, a broma de buen gusto: “La paras cagando”. Lo sé… hay cosas que no cambian.&lt;br /&gt;Me viste más pelucón y con el mismo peso. Recorrimos temas tan sencillos como el pescado frito de Habich, la huaca y los fardos funerarios. De la gente, hasta de “manguera” y los domingos peloteros. No hubo tiempo para conversar de la U, ni del Cristal. Es que, lo siento, todo fue una egoísta auto introspección que presenciaste muy temprano.&lt;br /&gt;Hablé de los amores, de mi disfunción eréctil, de la familia, de los cambios, de la gente que partió como tú y que volvió como tú. Mencionaste que iniciaba tu cuenta regresiva para el retorno. Casi te mando al carajo por chistoso. Sé espontáneo, fue lo único que pude decirte. No hagas números invertidos, mira tú retorno como algo lejano. Esmérate en andar por Lima gastando suela de zapatos madrileños. Observa las cosas que dejaste con la misma nostalgia que cuando partiste. Los que nos quedamos nos hemos encargado de mantenerlas o destruirlas. Bueno, no es hora de filosofar. Por lo pronto, estas en Lima limón. En unas horas será tu cumpleaños y de cajón estaré allí para embriagarnos con los vinos Miranda Carhuayo, lo mismo que hace un año, cuando terminamos sentados en la vereda de tu casa viendo como el sol de febrero aparecía a las 7 de la mañana y después de la gran fiesta de cumple-despedida tuya. Horas después perdí mi vuelo a Tarapoto, recuerdas (sí, la paro cagando)… jajaja…. Bueno, hoy es tu cumple-bienvenida y estoy feliz. Ya se me pasó la pena de la mañana. Ahora oigo al Grupo 5 desde mi compu y me ha levantado el ánimo. No puedo dejar de sentirme extraño por ratos (sabes a lo que me refiero) pero ya pasó. Bienvenido amigo. Un brindis por tú 2010, por tú llegada a Lima, por mis historias de siempre, pero por tú capacidad de ser tan noble, perseverante y oirme sin recriminarme, sin juzgar, solo escuchar y mirar. ¡Carajo, el corazón se me hace pasa!. Para la noche ya estará macerado. ¿Habla, somos unos vinocos? ¡A tu salud!.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;* La foto que aparece en esta speudo carta es del primero de febrero de 2008 a las 7 am en el cumple de Junior que inició a las 10 pm del 31 de enero. Por esas horas ya borrachos, pero con la amistad intacta. De aquel día quedó esa placa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-784800250458156524?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/784800250458156524/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=784800250458156524' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/784800250458156524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/784800250458156524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2009/01/olas-de-bienvenidas-llegaste-para-la.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SYSeBOv4CfI/AAAAAAAAAEo/OGQG7veUNEE/s72-c/CON+JUNIOR.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-5710390955947886060</id><published>2008-11-22T18:26:00.000-08:00</published><updated>2008-11-23T20:15:28.894-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;¡Matemos al Cuy Mágico!&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;Harto de la publicidad exagerada del roedor del BCP, me atrevo a proponer secuestrarlo y cocinarlo. ¿Quién me ayuda?.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;David Gavidia.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Ya me tiene harto ese huevón. Con su voz de maestro Yoda y su capacidad de sacarle la jijuna a Luc Skywalker con la simple jarana de, “anda yo te presto”, les soy franco, me acabo de unir al grupo del facebook que recolecta dinero para comprarle Campeón al Cuy Mágico que da plata. Y les soy más franco aun, en unos instantes me uniré al de “Matemos al Cuy Mágico” y porque no “Saquémosle la mierda al Cuy Mágico”. ¡Maldito roedor!.&lt;br /&gt;Y sabes porque ando con la bilis atravesada y las arcadas revueltas, porque mientras más sales en la teve lorcha, cada diez minutos en cada corte comercial, en cada canal con los dientes salidos y las manos amaneradamente hacia delante, me recuerdas que ando con 20 lucas en el banco, cinco maracas en el bolsillo y que hace unos días pagué más de 800 soles en deudas al maldito Banco Falabella. En suma, ando más misio que el Chavo en Acapulco. ¡Ala mientras!. Si existieras Cuy Mágico, por la Sarita te secuestro.&lt;br /&gt;Ordenemos las ideas. Qué creativo fumeque fue capaz de diseñar cojudez tan chistosa que nadie recuerda el nombre del producto del banco ¿Qué?, ah sí, del BCP. Fue acaso en una noche de copas, fue producto de una alucinación pajera… ¿de dónde nació tal idea?. Fue acaso la suma del pobre Ekeko andino con los budas chinos que llevó al publicista “X” ganarse los frejoles con una idea como esa. O es parte de la explotación del cuy como producto de exportación. ¡Viva South Park!, ¡Qué muera Kenny carajo!, quienes se atrevieron a colocarlo de manera espectacular en uno de sus memorables capítulos.&lt;br /&gt;Ya detesto a quienes incluso se han hecho fanáticos del Cuy Mágico que da plata, del que capacita empresarios, del que baila reggaetón en el youtube, del que tiene su club de fans en el hi5 con la cantidad alucinante de 50 mil ahuevados.&lt;br /&gt;- Cuy Mágico que da plata, préstanos pues.&lt;br /&gt;Ahora que ando más endeudado dime entonces: “Preocuparte no debes”... Pobre animal.&lt;br /&gt;Ayer sábado observaba feliz el partido del Liverpool con el Fulham de Inglaterra por Fox Sport (canal 50). Y que creen, en el entretiempo del partido, aparece el pobre huevón, rodeado de esos dos actores regordetes con cara de estúpidos soñando comprarse su pedazo de tela. “Comprate este”, jure les diría si los tuviera frente mío.&lt;br /&gt;Quiero proponer una hipótesis. Acaso este cuy es estereotipo de los publicitas de looking flower quienes piensan aun que el microempresario es el mismo que ama Dina Paucar y se enciende con las arpas de Ayacucho. Puede que sí, pero se equivocan, la nueva generación (esa la del Grupo 5), de laptos HP sacadas al cash en una tienda por departamento ya piensan más en alucinarse con REM y la Ñ más rock en español. Mal pues compadre. Ingenioso es. Efectivo para la marca no sé cuanto. El creativo ya logró marcar una nueva institución en la publicidad local: un cuy, que deja mal parado al entretenido “Es fin de mes” y ya parece transcenderá como el popular “¡ahhhhh Yungay!”. Pero de allí, ya lo diría Casaretto: “No pasa”.&lt;br /&gt;Un sujeto identificado como Milton Vela en un comentario que hace sobre el Cuy Mágico en la pagina web de El Comercio dice que le dicen lo siguiente. Que Rolando Arellanos, comparte la hipótesis que se maneja en este post: “Se esta abusando del estereotipo que se tiene del empresario PYME porque el cuy será más familiar para la anterior generación que para ésta, que ya transita desde el Mega Plaza hasta Larcomar y si quiere se va Asia”. Golpe bajo para la ingeniosa publicidad. Es cierto, tiene mucho de verdad, también.&lt;br /&gt;Y es que, hasta el Cuy ya se apoderó del google. Más de 20 páginas dedicadas íntegramente al roedor que ya me hace recordar a los prontuariados Quimper y León. Sinceridad: me lo comería chactado.&lt;br /&gt;Harto estoy (carajo, acabo de expresarme como ese jijuna). Acabo de dar clic al grupo del facebook que me hace integrante del grupo que quiere darle vuelta al roedor. Habla, ¿te sumas? Si ya lo hiciste únete a la cruzada y difunde este post y responde al foro: ¿Dónde patiarias al Cuy Mágico?: las opciones son:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;- En la cara de imbecil&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;- En el culo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;- En las manos de maricón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Yo me quedo con la primera. El foro esta abierto. ¿Te apuntaste?. Matemos al Cuy Mágico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-5710390955947886060?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/5710390955947886060/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=5710390955947886060' title='27 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5710390955947886060'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5710390955947886060'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/11/matemos-al-cuy-mgico-harto-de-la.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>27</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-5168781801891190461</id><published>2008-11-15T19:08:00.000-08:00</published><updated>2008-11-15T19:10:43.821-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El suicidio de los años&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;¿Pueden morir los años acaso? ¿Ser suicidas por vocación? Los meses pueden ser cancerberos asesinos de los que muchos llaman ilusión y Virgilio su personaje más inhóspito pues solo brinda un tour gratuito por el infierno sin ofrecer los círculos del cielo, eliminando, claro esta, todo tiempo, segundo o reloj para no dejar rastro de los que alguna vez pasó. El suicidio de los años es posible, solo conoce de personas muertas.&lt;br /&gt;En un mes maté ocho años. En mis 24, asesiné los 23 anteriores, hoy con 25 me resumo en la filosofía Mao: destruir, para reconstruir. Critiquen caviares. Sé que está mal. Se supone debo andar destrozado, con la cabeza gacha y el rabo entre las piernas. Un amigo me comenta que me ponga triste de una vez pues en la noche los sentimientos pesan y los ojos se humedecen. Que el corazón tortura como una resaca por desamor, como una bajada sin comida.&lt;br /&gt;El mismo compañero recuerda que la felicidad es la extensión de la tristeza y caray, cuánta razón tiene. Ahora trato de endurecer este caparazón poliédrico que aparece sobre mi espalda como si me convirtiera en una tortuga o quizás en el animal que Kafka desea me transforme. Lo juro, ya siento como me sale lo baboso del cienpies ¿o el escarabajo?, lo que sea, baboso en fin. Acabo de matar ocho años digo, porque me disparé contra los pies. Maté los que quizás fueron los cinco años más felices de mi vida. Y pronto mataré otros tres que sirvieron para aprender del oficio como de la profesión. Ocho años, cinco más tres, la suma de los términos solo da un resultado: la habitación vacía, la cama solitaria y la puerta cerrada. No molestar, dice el anuncio sobre mi puerta. Hagan caso por favor.&lt;br /&gt;Escribo y notó como se me sale un poco el alma y la refreno, pues sé que si la dejo escupir esta se transformará en dolor. Y el caparazón, como cáscara de huevo, se romperá frágil, para derramar su contenido de dolor. Dramatismo cojudo, digo ahora que leo esto, si pues… lo es. Déjenme serlo por un día. En la madurez, la tristeza dura una noche, jamás un día. Mañana, con la llegada del sol –que saldrá- todo pasará y el error que sé he cometido será borrado, pues las penas se llevan también las reflexiones y todo seguirá como la vida quiere, cada cosa en su lugar, cada persona en su local, cada uno donde desde mañana, debe estar.&lt;br /&gt;En unos días, además me quedaré sin monedas ni acción. Son decisiones que ya están tomadas. Creo que la pena que siento por el tema que me resisto a decir y publicar se convierte en rabia cuando toco lo profesional. Todo, llega a un límite, las cosas también van llegando a su final, solo espero una canasta. Destruir para reconstruir. Sí carajo, filosofía Mao.&lt;br /&gt;Por lo pronto tengo un dolor de garganta y harto moco dentro de la nariz. Ya, la mierda, no quiero escribir más y este nuevo post se convierte en otro tanto frustrado que será publicado y leído sin la mínima cuota de piedad por el lector. Nadie lo comprenderá, qué chucha.&lt;br /&gt;Bueno, en realidad pensé me serviría esto de catarsis pero peor, ni si quiera logré curarme en salud, lo cierto es que por mi culpa alguien no anda bien. Es otra de los errores con lo que deberé aprender a convivir: 2008, año de mierda, solo me dejaste una lección, los años también son suicidas, dejas personas muertas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-5168781801891190461?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/5168781801891190461/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=5168781801891190461' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5168781801891190461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5168781801891190461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/11/el-suicidio-de-los-aos-pueden-morir-los.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-5016195102573520676</id><published>2008-10-14T15:48:00.000-07:00</published><updated>2008-10-14T16:00:23.806-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nació un 31 de agosto de 1929. Murió un 4 de diciembre de 1994&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Un homenaje al maestro Ribeyro&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;Maestro, usted que descansa allá en el cielo, cuénteme, cómo nos ve. A estos personajes suyos, a estos mudos parlantes. Cuénteme maestro, ya que sin haberlo conocido me siento cerca de usted… Y pensar que a han transcurrido casi catorce años de su partida.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escribe:&lt;/strong&gt; David Gavidia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Querido Julio Ramón,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Discúlpeme por estas vagas líneas. Su grandeza, tal vez, hagan de este homenaje un sencillo pasquín, pero no podía ser ajeno a su celebridad, ajeno al mes en el que usted, por terco, se nos fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y le digo terco, porque usted Ribeyro prefirió la tumba a quedarse paralítico de genio (no podía escribir sin cigarro entre los labios), temeroso cáncer de mentes fértiles como la suya Julio Ramón. Pero ello nos costó, nos dolió y golpeó duro aquí en el corazón, por que dejamos que usted sea devorado por aquella musa negra vestida de cangrejo y nos dejara huérfanos de cuento, huérfanos de Ribeyro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y uno que lo conoció desde pequeño y oyó de voces padres oír que Ribeyro era camarada de tertulia, flaco, lánguido y ameno de voz. Aunque su fama de triste lo hayan hecho un literato que gusta. Pocos han logrado lo que usted, Julio Ramón: hacer de Lima, eje motriz de sus historias, capital convulsionada donde “…encontrar a un limeño es un verdadero milagro” y van muriendo los recuerdos de “Las tristes querellas en las vieja quintas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ribeyro, y uno que aprendió a quererlo en las aulas al toparse con “Los gallinazos sin plumas” en las carpetas primarias, “La botella de chicha” en las secundarias y con “Silvio en el Rosedal” en la universitarias, déjeme decirle algo: en realidad con usted se aprende, sí, se aprende a ver “su” vida, “nuestra” vida depositada en aquellas hojas amarillas, todos somos personajes de sus obras, todos hemos crecido como higuerillas en los lugares más amargos y escarpados, donde se aprende de la vida, su dulzura y acidez. Don Julio Ramón, hoy usted nos hace falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si pedí disculpas por estas líneas fue porque esta misiva de investigación no tiene nada, pero si de aquellas cartas que usted, amigo mío recibía cuando en Paris yacía afincado y con la cabeza gacha evitando la fama, aquella que usted tanto odiaba. De usted se ha escrito mucho, y se ha hablado mucho también, pero todos tienen un defecto: Todos creen tener la gran verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Julio Ramón Ribeyro, qué hubiera sido de usted si nos hubiera durado un poquito más. Porque se nos fue como los más grandes… quién lo diría pues, que ese flaco “fumeque”, el mismo que irónicamente cuidaba su salud con largos paseos en bicicleta acompañado, por supuesto, de un cigarro en los delgados labios, logaría en su soledad disfrutar del premio más importante de las letras en el habla hispana: el Rulfo, sueño de los más connotados escritores. Pues sí Julio Ramón, lo ganó y días más tarde nos dejó, ¿Irónico verdad?, o es que usted lo decidió así, largarse de esta tierra para ser recodado como los más grandes… se nos murió usted en los años más felices de su vida, cuando con cáncer y todo era capaz de encender cigarrillos y disfrutar escribiendo frente a su vieja máquina, la misma que no abandonó ni un minuto antes de su muerte, aquella fabulosa que fue el nexo entre su mente y el papel para regalarnos los personajes más entrañables de sus obras, entregarnos Efraínes, Bobys y Albertos en frenéticas luchas con los cholos Gálvez, por que usted fue así Ribeyro, terco, y prefirió dejarnos huérfanos de cuento a quedarse usted viciado de mente, paralítico de credo literario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Julio Ramón, le dejo esta carta bajo el brazo, tal vez no fue mucho, pero la intención cuenta, no quise repasar mayores detalles de su vida, para qué, si usted fue tan discreto. Para qué hablar, para que narrar, sólo le digo algo amigo mío, cuando respiro tranquilo en cama y salta a mi mente las ganas de soñar pienso en usted, creo en su obra y la agradezco, luego maldigo la hora en la que este mundo de mierda nos privó de usted, don Julio Ramón Ribeyro. Seguiré su sendero, ¡Gracias Maestro!.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-5016195102573520676?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/5016195102573520676/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=5016195102573520676' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5016195102573520676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5016195102573520676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/10/naci-un-31-de-agosto-de-1929.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-3154098624904611338</id><published>2008-10-08T18:06:00.000-07:00</published><updated>2008-10-10T13:37:41.246-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SO1cMPXOdfI/AAAAAAAAAEE/stYLHn65UTI/s1600-h/hSOGg2116824-02[1].jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5254957705563370994" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SO1cMPXOdfI/AAAAAAAAAEE/stYLHn65UTI/s320/hSOGg2116824-02%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Del significado de Octubre y sus creencias religiosas&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cristo negro, su hábito y el turrón...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;Porque soy flojo y ando con la cuestión apagada no se me ocurre mejor idea que colocar esta crónica hecha en 2003 cuando trabajaba en el extinguido diario Liberación y tenía 19 años. En su momento tuvo buenos comentarios. Hoy (ya con casi 25) la noto un poco extensa y con muchas comas que deberían ser reemplazadas por puntos seguidos. Al igual de palabras y párrafos enteros que borraría. De todas formas se las entrego ¡Con cariño! Ya, lean y comenten.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escribe:&lt;/strong&gt; David Gavidia .&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Foto: &lt;/strong&gt;Karen Espejo (pirateada sin su permiso del hi5 que poseramente mantiene).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Tuve la suerte de nacer en un mes de tradiciones, una tarde de Octubre, mientras el Señor de los Milagros recorría la avenida Brasil para hacer su típica visita al Hospital del niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre era dada de alta en el Hospital del Empleado y salía conmigo en brazos. Era un recién nacido. No comprendía lo que significa este mes en Lima. Imagino que mi primer contacto con la sociedad fue con alguna señora gorda y fea que le ofrecía a mi mamá Vicky un dije milagroso, con una imagen indescifrable para mi, mientras otra me echaba incienso en la cara para la suerte...por cierto, la tuve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado 19 años y recuerdo haber acompañado fielmente aquella imagen indescifrable en sus inicios y que terminó por llamarse Señor Milagros. Al principio sin saber por qué y hoy con la firme convicción de seguir haciéndolo hasta que me recojan de este mundo. Durante años comprendí lo que significa este mes en el que tuve el privilegio de ver por primera vez la luz. Octubre resultó ser sinónimo de fiesta y fe, donde los fieles siempre miran en dirección a las Nazarenas como los árabes a la Meca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Octubre, además de fervientes muestras de fe significa un atracón de la patada en las principales arterias de Lima. Ojo descuidados y descuidadas. Choros y pirañas abundan. ¡Señor, ten piedad de nosotros!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jamás use hábito. &lt;/strong&gt;Recuerdo que en el año 93, cuando cursaba el tercero de primaria, un amigo llegó al colegio con una corbatita en la que tenía bordada la imagen del Señor, lo primero que pensé fue en tener una igual y llegar a las aulas orgullosísimo y corbatudo, con cara de penitencia y de ser buen religioso. Llegué a casa, le pedí una igual a mi mamá, la respuesta fue negativa: “Tienes que ser devoto”, me dijo, ¿Qué significaba eso?, pensé, en mis escasos nueve años. “Tienes que ser fiel”, me respondió, de seguro intuyendo mi aun tierna ignorancia. Nunca use una igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diez años después de este suceso tan lejano y añorado aun recuerdo a este compañero y me pregunto si seguirá con sus firmes convicciones, como en aquellos años de primaria, cuando incluso se atrevió a darme algún cursillo acelerado para ser “todo un devoto”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya lejos de las aulas escolares y trabajando para este medio de comunicación, aprovechando una comisión, decidí pasear por esa zona morada y entrar un momento a venerar a la Imagen, sorpresa mía, al ver que para ingresar a tocar un cuarto de segundo la efigie, tenía que hacer una cola enorme, toda una procesión. “Ingreso dos de la tarde”, un letrero. Observo el reloj, medio día, era un abuso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una música celestial acarició mis oídos. “Señor de los Milagros... aquí venimos en procesión, tus fieles devotos a implorar tu bendición...” ¿La música vendrá de los interiores de la iglesia?, ¡No!. Sorpresa, el último grito de la moda en venta: el CD del Señor de los Milagros, con todos los temas de la famosa procesión, además la historia narrada por una voz melancólica, preocupada o estreñida, ¿Cual es el precio?, Diez soles joven, es doble. ¿Y el casete?, 5 soles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántos vendes al día?, pregunto confianzudamente a un señor de camiseta blanquiazul. El me responde sin pensarlo siete veces. “Depende, 5 o 6 incluso más".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una Señora que observa la conversación se acerca con un centenar de estampitas, velas y rosarios. Sin que nadie le preguntara algo ella responde a mi inquietud anterior. “Yo puedo ganar hasta 100 soles en los días de procesión, trabajo desde la 6 de la mañana joven hasta las 9 de la noche".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo del turrón en las afueras de las Nazarenas. Siento en la espalda un jalón, mi chompa se estira al máximo. “Tenga cuidado oiga”. Le digo a una turronera uniformada de enfermera. Ella, con el bocado de la muerte en una bandeja de platino insiste. “¡Joven no se lleva un turrón!”. “Suficiente con el tuyo”, quise responder. Noté que le faltaba un diente. “No hay plata”. Respondí con incomodidad, pues 10 vendedoras más se venían al asecho con su mañoseo turronesco. ”Prueba te va a gustar”, insinúa la chimuela. Acepto. Un mordiscón a aquella suave porción de miel y frutillas, sabe bien. Es “Doña pepa, el original”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto caigo en la cuenta que todo los turrones son de Doña Pepa. “Turrones Doña Pepa de Santo Domingo”, “Turrones Doña Pepa, El Milagroso”, “Turrones Doña Pepa Las Hermanitas”, además del antes mencionado. ¿Todos son de doña pepa? Pregunto, “Amigo es que ella es la creadora”, responde con la solemnidad que solo una entendida en la ciencia del turrón puede ofrecer. Continúa, “nosotros somos los originales, usamos fruta y miel de calidad, somos el más suaveciiito”, parece cantarme su jingle. “Eso no es de San José”, increpo. Silencio. “No me malogre la publicidad joven”, (risas). ¿Cuánto el kilo? A doce soles mi amor, el medio a ocho y el cuarto te lo dejo a dos. Aunque sea llévame un cuarto y luego a la cama”. Me quedé frío, ¿La del turrón bravo se me insinuaba? Sonríe, se carcajea, se burla. “Una broma joven, pero gasta dos manguitos. Te has comido como cinco bocados” (carcajadas). Casi hipnotizado por su juego de palabras accedí a comprarle un pedazo del postre de Octubre. Quién puede con el encanto de las vendedoras antipáticas y groseras pero querendonas y sobonas de Lima. Hasta pronto papacito y que el Señor este contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo Lima en el mes morado se contagia de un fervor religioso. Todos, al igual que en agosto cuando le toca el turno a la bella Santa Rosa. Hoy esta Iglesia bajopontina yace polvorienta, lejana y olvidada. A solo media cuadra de la ahora poblada Nazarenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego del heroico escape en la iglesia vecina quise ingresar por un momento a sus pasadizos alejándome del bullicio de media cuadra más arriba. El resultado de esta visita: tristeza total, aquella Santa tan visitada en Agosto y olvidada el resto del año, como nos cuenta el amigo portero, es en estos momentos fiel reflejo de la melancolía al igual que su pozo milagroso, vacío. Los ambulantes van a contar sus monedas y la mercancía con la imagen del negrito crucificado, si un parroquiano ingresa a visitar a la bella Santa los buitres de la informalidad van a su acecho de inmediato, ¡Sobres para el pozo de los milagros!, ¡La verdadera historia de la patrona de Lima!, mientras esconden presurosos la mercancía morena. Todo es negocio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La peregrinación es una historia a parte, estos mercantilistas de la fe se mezclan entre los fieles y te refriegan en la cara el calendario 2004 del Cristo Pachacamilla, rompiendo la concentración y las promesas de sacrificio y el pedido del milagro correspondiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como escribí en los primeros párrafos de esta crónica, mi fiel compañera en estas vicisitudes religiosas de la vida fue mi madre, mi mamá Vicky, quien todos los años era capaz de despertar a su hijo único a las seis de la mañana, y yo, renegando me ponía de pie, pero al darme cuenta que este día de procesión resulta una fecha especial para mi, saltaba de la cama, me vestía con lo más parecido a morado que tenía y salíamos disparados de nuestra casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí en la avenida Tacna, miles de personas se daban cita (como en esta mañana), la emoción de los devotos es contagiante. Señoras de hábito con sus mantillas y sahumerios en las manos. Llorando, caminando de rodillas, hombres a punto del flagelo y niños en los hombros de sus padres sin comprender lo que sucede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adelante la imagen se desplaza lentamente, paso a paso con un movimiento galante, mientras la población en los edificios lanzan globos morados, blancos y papel picado, el momento se llena de un olor a octubre, las cadenetas parecen resistentes al viento, el Puente Santa Rosa cerrado para el paso de los peatones, las palomas blancas pasean por el cielo gris como intuyendo el síndrome de paz que invade el lugar, los fieles parecen estar de luto eterno, forrados de un color sicodélico que nosotros los limeños nos hemos encargado de transformar en tradición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno que Reza, otros que lloran, muchos dirigen su mirada al cielo e inicia sus peticiones acompañadas de promesas, en muchos casos imposibles para los mortales pero no para lo que llamamos Todo Poderoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Señor protege a mi familia, y los que quiero. Cuídame. No me separes de los que amo. Señor libérame de todos los males”. Un hombre paralítico llora, una anciana parece desmayarse en la aglomeración del cine Tacna, Defensa Civil aparece presuroso en su rescate, mientras el equipo de Alianza Lima dejó la vestimenta blanquiazul para forrarse de blanquimorado en signo de sus creencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los vendedores siguen llenándose los bolsillos de fe ajena, sin importar dejar una muladar el lugar donde se colocan a hacer su negocio, picarones, bocadillos de Piura, piedras pómez, chicharrones, y los rateros se disfrazan de creyente por un momento. Medio Perú siguiendo aquella imagen milagrosa, dejando esperanzas por donde pasa y presto para la jarana de la noche que acabará en bronca y con promesas de cambio olvidadas y renovadas para el próximo año, total los pecados serán eternos, así como el negro más querido del Perú, con su octubre criollo, el hábito de gabardina o polyester morado y su turrón de doña pepa, sea la marca que sea, de igual forma siempre tendrá sabor a Octubre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-3154098624904611338?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/3154098624904611338/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=3154098624904611338' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/3154098624904611338'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/3154098624904611338'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/10/del-significado-de-octubre-y-sus.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SO1cMPXOdfI/AAAAAAAAAEE/stYLHn65UTI/s72-c/hSOGg2116824-02%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-4290374693234413609</id><published>2008-09-18T14:48:00.000-07:00</published><updated>2008-09-18T15:32:22.675-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5247484780514847426" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SNLPmwLbKsI/AAAAAAAAAD8/JXdugONaVEo/s320/ESRE170090816G.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SNLPVB0_nlI/AAAAAAAAAD0/0JUwGOnJ72w/s1600-h/ESRE170090816G.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Los niños del pabellón. Infierno en la piel&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SNLPVB0_nlI/AAAAAAAAAD0/0JUwGOnJ72w/s1600-h/ESRE170090816G.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;Esta semana en el diario La República publiqué una crónica sobre niños quemados que inció así: "&lt;em&gt;Es difícil escribir cuando se siente el dolor ajeno. Más complicado cuando se trata de niños que sufren. La dureza del periodista, esta vez, logra flaquear. Por eso, ingresar al Pabellón de quemados del Instituto Nacional de Salud del Niño puede resultar un reto para el corazón&lt;/em&gt;". La siguiente es una historia inédita escrita en 2005 para el diario Expreso. Los editores en aquella ocasión dijeron se trataba de una crónica muy fuerte. Bueno, se lo dejo al criterio de ustedes. Espero les sirva de lección.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Escribe: &lt;/strong&gt;David Gavidia &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Foto:&lt;/strong&gt; José Vidal (*)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;Símbolos del olvido. &lt;/strong&gt;Lucero conoció el infierno. Lucero sigue en él. Por las noches llora, las brasas arden en su piel. Se despierta, grita y su llanto es aullido en la noche tétrica del Hospital del niño. El dolor invade el pabellón de quemados. Ella tiene, apenas, un año 8 meses y, el 25 % de su cuerpo corroído por el fuego.&lt;br /&gt;A pocos días de la tragedia, hace un año, su madre, la internó en el hospital y se olvidó de su existencia, hoy, no se sabe su paradero. Lucero se encuentra abandonada y en su tierna ignorancia sólo juega, camina y corre en el gran patio que es su pabellón, aquél que ya la adoptó y brindó su corazón.&lt;br /&gt;A su lado esta Jeffersón, también las brasas bailaron el su tersa piel, tenía un mes cuando estas hicieron carnaval en su carne, su hogar quedó destruido en Ayacucho, un incendio los dejó desamparados. En su desesperación, la familia lo trajo a la capital, éste tan solo tenía un mes de nacido, no encontraron mejor solución, olvidarse de él. Ahora, Jefferson se ha convertido, junto a Lucero, en los niños símbolos del pabellón. Ambos comparten (triste coincidencia) la misma historia.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;La casa mayor. &lt;/strong&gt;El Pabellón número I del Hospital del niño es un viejo edificio. En el piso 3 se encuentran 29 niños internados, todos con quemaduras de primer, segundo y tercer grado. El caso más crítico es el de un niño de 8 años con el 53 % de cuerpo destrozado. Así, todos transcurren, desde los cero, hasta los 18 años. Todos envueltos en la misma tragedia, todos pobres y sin recursos.&lt;br /&gt;El pabellón ostenta 35 camas, insuficientes en el mes de diciembre, cuando las fiestas de fin de año se convierten en drama y la ignorancia se hace presa de sus carnes: agua hervida, fuego, corriente y pólvora son los principales motivos.&lt;br /&gt;“Existen dos causas por la que se producen estos accidentes. La primera es la miseria y la segunda la ignorancia”, cuenta el doctor Augusto Bazán, quien hace 42 años fundó el pabellón de quemados del Hospital del niño y hace 19 es consultor Ad honorem del nosocomio infantil.&lt;br /&gt;“En 200 pacientes encontramos que la mala vivienda y la miseria fueron las principales causas de sus accidentes. Estos hogares, donde viven en promedio 5.5% de personas no cuentan con las principales necesidades y ningún tipo de servicio. Los llamamos monoviviendas”, afirmaba y con tono más enfático recordó que la ignorancia también juega un papel (antagónico) en esta problemática. “Los padres dejan los depósitos con agua al alcance de los niños y estos los jalan, por lo que caen en su rostro. Aquí encontramos que los más afectados son los menores de 3 años”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El precio del No Saber. &lt;/strong&gt;Y sí pues, tuvo la culpa. El doctor Bazán, acompañado de un grupo de enfermeras nos cuenta que una madre desprovista y su desconocimiento causaron la desgracia. “Un recién nacido, tenía 16 días, lloraba y lloraba, la madre no sabía que hacer. Era primeriza... tanta fue su desesperación que pensó, ´ tendrá frío ´ y lo planchó. Le metió plancha caliente al pecho del bebe, pensó que hacía lo correcto, que el frío cesaría. Triste fue su sorpresa, cuando esta le quitó el polo, la piel quedó impregnada en él, se le notaban las costillas, lo trajeron de emergencia al hospital. El niño, solo había tenido hambre”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;De la inclusión social.&lt;/strong&gt; Una cuna. Una almohada. Un letrero. “Prohibido desatarla”. Un niño, de aproximadamente 3 años se encuentra atado a la cuna. Sus extremidades parecen jaladas por 4 cuatro caballos. “Tiene que mantenerse amarrado, no se puede rascar. Si lo hace pueden quedar cicatrices en su piel o contraer infecciones como la pseudomona”, cuenta una de las enfermeras que cuidan a los niños menores en una de las habitaciones. Todos comen, aquel jueves el menú fue menestras, jugos y gelatina.&lt;br /&gt;“Es difícil mantener a un niño quemado. Tenemos muchas carencias. El estado ayuda a estos niños durante los 10 primeros días. En el undécimo ya no tienen apoyo y los familiares tiene que cubrir los gastos, como son pobres no pueden continuar”, cuenta el doctor Bazán.&lt;br /&gt;Quien oía esto es una desesperada madre, ella tiene cuatro meses en Lima, proviene de Junin y su hijo, de 2 años, sufrió quemaduras en la totalidad de su rostro, es un caso tétrico. La doña, ya lleva cientos de soles gastados, entre curaciones, terapias, cremas, hospedaje y alimento. “Me duele ver a mi hijo así”, dice, solloza y recuerda... “un plástico ardiendo cayó en su rostro”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;De la reinserción&lt;/strong&gt;. Ese es un tema que importa. ¿Cómo lograrlo?.“En el Perú, anualmente requieren rehabilitación más de 20 mil niños. Ellos necesitan de cirujanos, psicólogos, asistentes sociales y terapistas para su recuperación que dura entre 2 y 5 años luego del accidente”, comentaron representantes de la Asociación de Ayuda al Niño Quemado, ANIQUEM.&lt;br /&gt;De igual forma comentó Julia Huayta, directora del Programa De Ayuda a la Vida Para Víctimas con Secuelas de Quemaduras (PAV_VISEQ). “Tiene que tener tratamiento psicológico. Ellos tienen que entender que lo suyo no es un defecto y pueden afrontar la vida sin problemas, tener éxito y evitar la marginación, siempre hay que luchar contra eso. En alguna ocasión el director de un colegio en Los Olivos le negó la matrícula a un niño quemado, no lo quiso recibir por este problema. Luchamos hasta que lo hicimos”, aseguró.&lt;br /&gt;Y así se hace rutina. La marginación, las carencias y la ignorancia. Miles son las prevenciones, conocidas hasta el hartazgo. Qué no dejar líquidos calientes cerca de los niños, qué no encender fósforos cerca de materiales inflamables, qué sino hay luz, qué si no hay agua, tener mayor cuidado. Desechar el Kolinos como crema ante quemaduras (tremenda barrabasada), en caso de estas, sumergirlo en agua fría por unos minutos. Y así pues, se hace rutina, más niños siguen sufriendo, sin tener la culpa, mas fuego los sigue consumiendo y ahora Lucero y Jefferson están olvidados, un albergue será su próximo hogar, no hay ayuda, no hay dinero... los accidentes suceden, es cierto que vale prevenir, pero en estos pagos estamos acostumbrados a lamentar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;*(Extraída de la edición online del diario La República).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-4290374693234413609?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/4290374693234413609/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=4290374693234413609' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/4290374693234413609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/4290374693234413609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/09/los-nios-del-pabelln.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_dU9AGSCSvcI/SNLPmwLbKsI/AAAAAAAAAD8/JXdugONaVEo/s72-c/ESRE170090816G.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-3378536426706757730</id><published>2008-08-30T13:33:00.000-07:00</published><updated>2008-08-30T13:58:36.105-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;strong&gt;Si te contara &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#000066;"&gt;Cuando el amigo Junior se fue sabía lo que perdía. No hay refugios más complacientes que las conversaciones con los mejores patas. Sabes que oirán, callarán, luego opinarán y de seguro, al final de la charla dirán: !Habla,&lt;br /&gt;unas chelas!, qué felicidad. Esa es amistad. Imagínense, si el Dingo lo sabe...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#000066;"&gt;Bueno, eso ya no existe, así que uno comprende que las conversaciones que salen de la vilis o el corazon quedarán estancadas en el charco del olvido, por un buen tiempo al menos. Por eso solo queda callar. Y el silencio es como el cáncer: te come por dentro, te oscurece el alma, te vuelve un ser vulnerable a la compañía. Entonces uno se da cuenta que hay pocos refugios donde cobijarse. Es cierto, uno puede contar cosas a los amigos, pero no siempre con la verdad absoluta. Es mejor tapar ciertas cosas, como el sol con un dedo, que -en lo metafórico- sí es posible.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#000066;"&gt;Ocultar ¿porqué?, Y es que no hay una voz cómplice que te diga: "eso esta bien", sin juzgarte, o "la cagaste", sin ser criticón. Es cierto, muchos dirán que tengo una bonita compañía siempre y la pregunta caerá ¿Por qué no ella? Fácil, la voz del carnal se extraña. No es lo mismo contarle "algo" a un hombre que a una mujer, por lo menos yo entiendo así las cosas. Hay conversaciones por cada género. No es machismo, ni feminismo, es&lt;br /&gt;cuestión de complicidad. Como decirle a una mujer, por ejemplo, que te jode que Z se enamore de Y, que Y se vaya bien lejos y vuelva con N. Qué N es una variable universal, que más que un número significa cantidad, que resulta siempre mucho, como los cariños que se extinguen con cada botella de licor. La culpa entonces, sin querer, es de A y B. La pregunta es, dónde aparece D. Todo un enredo. Cómo contar entonces que un día te fuiste de parranda y llegaste a una barra de a Sol en la Colmena con las mismas ganas de morir que tu amigo, hermano y compañero de trabajo. Las ganas de recibir un balazo en la nuca y ser enterrado un día despés. Las mismas ganas de morir que a veces se apagan cuando vez, a las seis de la mañana, un cuasi cielo azul tornasolado. Raro, en una Lima gris. Es eso o el exceso de marihuana. No lo sé... Ahora te comprendo Vallejo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#000066;"&gt;Hay veces que uno amanece con ganas de llorar y eso se oculta con las mismas licencias que tuviste las noches en que quisiste matar o que te maten. Ayer tuve esas ganas, de naufragar solo. Y es por eso que, una vez culminada mi cita con una amiga de la vida, decidí dejarla sola, en un bar del Centro de Lima en compañía de su (otrora, o actual) enamorado para caminar. Reconocer las locetas mojadas del Jirón de la Unión y el olor a basura fermentada que nace de la esquina del Mc Donalds, o los freaks en busca de marimba o coca bien pateada. No sé. Solo reconocer, es siempre bueno la soledad. Qué rico es caminar pensando en la gente que se va.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#000066;"&gt;- "Oye Junior, te fuiste y te jalas gente en estampida". Esa no te la conté, entre ellos la china Mariela y amigos de los que nunca te hablé pero que de haberte quedado seguro te hubieras enterado. ¿Qué hacen todos por allá?. Haciendo patria seguro. Hay veces amigo, que uno se siente como un paria. ¿Cómo jode verdad?. Se Abren más silencios. Uno por aquí otro por allá y te vas convirtiendo en un mudo. Espero no terminar como uno de los personajes de Ribeyro. No me cae el papel de perdedor, eso es lo que creo. Silencios, dudas, preguntas ¿Qué hubiera pasado si te hubiera contado? "Ta mare, eso no lo sé". Hace unas semanas odié a todos. Y fue por que te enseñé las fotos del bautizo, y descubrí besos, amores que se fueron tiñendo de negro para quedar enfundados en lutos eternos. Sí, pongamosle humor. Mi odio hacia la gente fue porque andube con el negro encima, jaja. Y te lo aseguro, cómo dolió. Pero es extraño, a uno se le mueve el piso y comienza a detestar a la gente. Incluso discutí con mi mamá. Imaginate el grado de consternación en el que andaba.&lt;br /&gt;Quería, una vez más, salir a la calle y buscar matar a alguién, era la excusa, quería que me chanquen, para, como el fénix (es el único animal que me vino a la mente) renacer del polvo (cómo me gusta esa palabra). No me golpearon, tampoco chanqué a nadie, pero sí tengo por seguro que destrozé unos corazones. No todo es decepción por amor, sino todo pasó por mi actitud molestosa. Sí, fantasmas que salen de ninguna parte. Ahora parece que vuelven, lo sé, solo por unos días pues ando de vaciones y el viaje a Cajamarca y la soledad me harán recapacitar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#000066;"&gt;Ayer almorcé con una nueva amiga de ojos grandes y cabello rizado y le prometí (como mil veces he hecho&lt;br /&gt;delante de tanta gente) cambiar desde el lunes. Y como parte del cambio de piel esta en volver a las letras, actualizar el blog e intentar sacar los demonios. El papel sí que lo aguantará. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#000066;"&gt;Junior, esto ya parece ir tomando tono de carta, te cuento, he tomado la decisión de partir. De irme. Pronto espero darte noticias. No creo ir a visitarte, mis rutas son latinoamericanas. Espero eso sí, pronto verte, en pocos meses han pasado mil cosas: conocí Huacho... oye cabrón, cuentame tu viaje a Roma. ¿Es tan bonito Venecia?, eso ya suena a canción.Prometo volver a escribir. También tener una actitud más positiva. Por lo&lt;br /&gt;menos ya no odio tanto a la gente. El roce con otros cuerpos ya no me exaspera tanto. Mejoré mi actitud con mi mamá y ando tan confundido como cuando me quitaron el tapete y caí de cabeza sobre el suelo. Ya pasará. Solo pido unos días.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#000066;"&gt;Mientras seguiré escribiendo. Eso de hacerlo con la cabeza gacha sí que da resultados. No hacía bien ni una nota de prensa por miedo al papel en blanco. Ya no más, prometo cambiar. Eso sí, solo desde el lunes. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;color:#000066;"&gt;Pd: La compu ésta esta jodida, disculpa las fallas y los errores ortográficos que si son mios de mi, pero la premura hizo que el texto salga así. Esta publicado tal cual, sin corregir. No lo tomo como una falta de respeto, sino como un texto honesto. Espero no te joda. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;color:#000066;"&gt;alonso david.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-3378536426706757730?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/3378536426706757730/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=3378536426706757730' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/3378536426706757730'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/3378536426706757730'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/08/si-te-contara-cuando-el-amigo-junior-se.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-4278213224113124636</id><published>2008-06-19T23:52:00.000-07:00</published><updated>2008-06-20T00:01:16.200-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Constante decepción&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/SFtU7WGYzkI/AAAAAAAAACo/MRMwHPCUDwQ/s1600-h/photoblog%20Eliminatorias%20Sudafrica%202010%20Farfan%20y%20Jayo%20salen%20avergonzados%20del%20campo%20(Chile%202%20-%20PERU%200).jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5213854372132867650" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/SFtU7WGYzkI/AAAAAAAAACo/MRMwHPCUDwQ/s320/photoblog%2520Eliminatorias%2520Sudafrica%25202010%2520Farfan%2520y%2520Jayo%2520salen%2520avergonzados%2520del%2520campo%2520(Chile%25202%2520-%2520PERU%25200).jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Quiero dar mi protesta luego de la derrota contra Uruguay. No pido la cabeza de nadie, solo comprendan la posición de un hincha que mata por su equipo y espera que los jugadores, hagan lo mismo por el Per(ú).&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escribe:&lt;/strong&gt; David Gavidia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;El sábado último rompí una promesa. Después de doce años siguiendo a la selección, cada vez que jugaba en Lima, no asistí al estadio. Hice cosas imposibles por ir siempre a los partidos de mi adorada Blanca y roja. (¡Carajo, qué defraudado estoy!): Me escapé del colegio en el año 97, le robé 50 soles a mi mamá para comprar una reventa contra Brasil en 2001, e incluso empeñé mi DNI para adquirir un boleto y asistir a un partido contra Chile en la misma eliminatoria. Siempre a Norte, en mi querida popular. Pero el último fin de semana, contra Colombia, nada. Recordé entonces que tenía plata pero no ganas. Era un efecto rebote. La decepción del buen hincha. La tristeza del que se siente defraudado.&lt;br /&gt;Ya lo dijera Nietzsche: “Es que nada hay tan difícil como cerrar por amor la mano abierta y avergonzarse de su generosidad”.&lt;br /&gt;Nunca le fallé. Se los juró. Partido amistoso en Lima, ¡Presente!, partido de preparación en el Monumental, ¡Presente!, en el Nacional ¡Presente!… para qué más.&lt;br /&gt;La última vez que pisé el estadio para ver a la blanca y roja fue contra Brasil. Ese gol de Vargas lo grité tanto como uno de la U. Pero finalmente un triste empate. Luego de aquel partido sucedió el show del Hotel Golf los incas, cayó Pizarro, Mendoza, Acasiete y Farfán con la facilidad que Masías se resiste a disculparse con los ciclista de Larcomar (“¡Nos detuvieron por Cholos!”, La República, 13 de junio de 2008).&lt;br /&gt;Entonces vino la debacle. Expulsaron a esos jugadores, supuestamente los de mayor calidad (sigo dudando de Pizarro y Mendoza) y vino lo bueno (es un eufemismo): España nos metió dos, México cuatro, Colombia uno y en el colmo de la barbarie Uruguay seis. Nuestra boca se infló de gol en solo dos ocasiones. (Cómo duele perder así). Ya no lo pudo describir mejor Abelardo Sánchez León: Se trata de “La balada del gol perdido”. La clasificación quedó de la siguiente forma: últimos del continente, con solo tres puntos en el bolsillo y menos doce goles “a favor”. Qué ironía. ¡Humillante!&lt;br /&gt;Me pregunto: ¿Es acaso tan difícil defender una casaquilla que representa un país?. ¿Tan complicado, por último, saber que, no eres tú (Mariño, solo por decir uno) sino esa casaquilla representa a tu mamá, papá, hijos, abuelo, tu …¡!!!HISTORIA…!!!.&lt;br /&gt;¡!!NO TODO ES PLATA MIERDA.!!!&lt;br /&gt;La pregunta me la hago como hincha que gusta de fútbol y lo aseguro, mataría por mi equipo. ¿Qué pensará Cueto de todo esto? ¿Dirá algo el “nene” Cubillas?, Maestro Challe, no me jodas, esto es un mal lúpulo…. ¡No pasa!.&lt;br /&gt;Ayer los trabajadores de Construcción civil realizaron una marcha rumbo al Congreso y no sé cómo se consiguieron un póster tamaño natural del “Chemo” del Solar (Sigo siendo tu hincha José Guillermo, pero por tu bien… renuncia). Al llegar al Parlamento lo quemaron y pidieron su cabeza. Hicieron lo mismo con Burga. ¿Vive el doctor?. Sí, se fue a mermelandia.&lt;br /&gt;Mientras, el hincha recibía a huevazos al ex equipo de todos. Les gritaban maricones y hasta cáscaras de plátano les mandaban. Esa es la sensación del verdadero hincha: decepción. Por eso preferí no ir al estadio el pasado sábado rompiendo con eso mi promesa de niño.&lt;br /&gt;¿Es tan difícil sudarla por la tierra que los vio nacer?. ¿Es tan complicado salir a la cancha y decir: Hoy, por ti… la vida?, los aseguro que no. Personalidad, por la puta.&lt;br /&gt;No hablemos de cambios. Para eso están los especialistas. No hablemos de manzanas podridas porque, ya sabemos por donde sale el gusano. ¿Dónde esta mi fútbol?, me pregunto ahora. Este domingo vuelve el apertura y dejaré que nuestro nivel doméstico nos siga engañando mientras la prensa deportiva-amarilla nos siga vendiendo papas por camotes. Yo seguiré alentando a mi equipo (Por siempre ¡Y dale U!) y, aunque nunca pude jugar en una profesional, seguiré dejando mi garganta en la tribuna como deseo que mis jugadores dejen los huevos en la cancha.. Quiero seguir engañado. Que somos los mejores. Entonces iré al estadio o prenderé el televisor en CMD, y cuando mi equipo gane, compraré todos los periódicos deportivos y los coleccionaré, y cuando pierda, olvidaré que hay una selección que lleva una franja roja sobre el pecho y que me hace llorar. Solo allí, le robaré la frase al Búho tevé, y con pena: apagaré el televisor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-4278213224113124636?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/4278213224113124636/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=4278213224113124636' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/4278213224113124636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/4278213224113124636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/06/constante-decepcin-quiero-dar-mi.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/SFtU7WGYzkI/AAAAAAAAACo/MRMwHPCUDwQ/s72-c/photoblog%2520Eliminatorias%2520Sudafrica%25202010%2520Farfan%2520y%2520Jayo%2520salen%2520avergonzados%2520del%2520campo%2520(Chile%25202%2520-%2520PERU%25200).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-4059520537594783848</id><published>2008-06-04T12:08:00.000-07:00</published><updated>2008-06-04T12:35:47.770-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/SEbuUQkvv-I/AAAAAAAAACg/Xo_u5LtuPPU/s1600-h/images.jpg"&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;200 años entre los vivos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Lugar de reposo de presidentes, escritores, héroes y religiosos, Cementerio Museo Presbítero Maestro cumple un especial aniversario con problemas y esperanzas. Crece el turismo nocturno en su interior.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Una crónica de: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;David Gavidia. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;¿Cómo andar entre las tumbas y de noche sin temor alguno? Cuando los nichos se hacen más profundos y los mausoleos más grandes. Cuando la oscuridad llena cada espacio y la luz solo aparece a lo lejos, como luciérnagas en el bosque. No hay ruidos y la muerte es compañía. ¿Cómo caminar entre las tumbas con tanta vida muerta?&lt;br /&gt;La pregunta se la trasladamos a José Izaguirre, panteonero del Museo Cementerio Presbítero Matías Maestro. Está habituado a absolver ese tipo de dudas. Hace ocho años que trabaja allí y su experiencia le hizo llegar a una conclusión: para ver difuntos o sentirlos, hay que tener un don especial. "No cualquiera puede". Es de noche. Casi las siete. Los rincones del panteón están vacíos y le queda toda la madrugada por delante. ¿Cómo evitar el miedo?&lt;br /&gt;"Simplemente no lo hay", dice.&lt;br /&gt;Entonces, no puede evitarlo y relata esas historias que fascinan, y ya por esas horas tocan los nervios. Primero, que durante las noches, compañeros suyos oyen ruidos de adentro de los nichos. También, que han visto aparecidos e incluso, los difuntos, han pedido una oración de salvación. "Sucedió alguna vez en la segunda puerta del cementerio. El guardián de turno oyó ruidos. Entonces, se le apareció alguien y le dijo: "Quiero que me salven… recen por mí". Luego desapareció, desde ese día, se hace una oración por el alma". Todo lo cuenta en un ambiente tétrico, donde las siluetas de estatuas se levantan sobre las tumbas y parecen recorrer un eterno peregrinaje.&lt;br /&gt;Son las 7.30 pm.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;UN POCO DE HISTORIA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El Cementerio Presbítero Maestro fue abierto el 31 de mayo de 1808. Hace doscientos años. Rompió con la costumbre de enterrar los cuerpos en hospitales, conventos y parroquias para que al fin descansen en un espacio público. El mismo que ahora pisamos, antorchas en mano.&lt;br /&gt;Ha llegado público y el recorrido solitario que iniciamos con José Bocanegra, historiador y guía del museo cementerio ha culminado. Ahora toca conocerlo en grupo. Han llegado 500 personas. Inician "Noches de Luna Llena", recorrido por el Presbítero Maestro que se realiza los últimos jueves de cada mes. Siempre de noche. En él, también participan, Luis Repetto y Gubén Chaparro.&lt;br /&gt;Allí se explica que la construcción del camposanto se inició un 23 de abril de 1807 bajó la dirección del sacerdote Matías Maestro. También se destaca que fue por órdenes del Virrey Abascal y se inauguró un día como hoy hace doscientos años con el traslado de los restos del Obispo Juan Domingo Gonzales de la Rivera.&lt;br /&gt;En el ambiente se respira una carga espiritual fuerte. A veces alimenta, otras agobia. Quedarse solo por los recovecos estimula el corazón, las emociones son fuertes. Es producto de las más de 850 tumbas, monumentos y mausoleos. También, de los más de 220 mil nichos que hay en el lugar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;HABITANTES ILUSTRES&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En el Presbítero habitan peruanos ilustres: José Balta, Manuel Pardo, Felipe Santiago Salaverry, Abraham Valdelomar, Ciro Alegría, Ricardo Palma. Los héroes caídos en la Guerra del Pacífico y hasta santos populares como el niño Ricardito. Pero, así como su belleza histórica, también –en palabras de Luis Repetto– el cementerio tiene los mismos problemas que la ciudad: falta seguridad, hacinamiento, agua, contaminación.&lt;br /&gt;Allí se ven estatuas sin manos, ausencia de dedos, monumentos de bronce robados. Dicen que chamanes y delincuentes comunes ingresan por las madrugadas e intentan saquear el lugar, que tiene más de 20 hectáreas. Rituales, falta de cultura. Todo en una suma de complejidades. "Imagínate, una estatua de bronce de 150 años vienen, la roban y la venden a diez soles", dice resignado Bocanegra, rodeado de niños y adultos que escuchan su explicación. El recorrido dura dos horas. Es el momento de partir.&lt;br /&gt;Entonces el panteón queda solo y los guardias también. Además de los historiadores quién mejor que ellos para conocer este bicentenario Presbítero Maestro. Ese que nació en los extramuros de Lima y hoy es centro de la historia nuestra, con sus bellas estatuas neoclásicas y estructuras funerarias europeas del siglo 19. Allí, donde la muerte no es el fin, sino, como dicen, una simple continuación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#000066;"&gt;* (Crónica publicada en el diario La República el sábado 31 de mayo)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-4059520537594783848?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/4059520537594783848/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=4059520537594783848' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/4059520537594783848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/4059520537594783848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/06/200-aos-entre-los-vivos-lugar-de-reposo.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-2884315066032979559</id><published>2008-05-29T14:01:00.000-07:00</published><updated>2008-05-29T22:10:16.937-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La huaca, el barrio y los arcos &lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206030706582333090" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/SD-JWEudpqI/AAAAAAAAACY/zyLnWJmL06U/s320/08.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;em&gt;No es acaso una cancha de fútbol el ring de las amistades. Todos se disputan un balón. Presente desde niño en la Huaca Palao, aquí un pequeño recuerdo a la canchas de pampas nacidas en SMP&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Por: &lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#333300;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;David Gavidia. (Habla Talen!!!!!)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;A la gente brava de SMP.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Aún recuerdo la primera vez. Recién mudado y con siete años. Todavía se observaba grass en los alrededores y encima suyo, una huaca que desde entonces ya era habitada por locos y malditos: le llamaban Palao.&lt;br /&gt;Sus arcos no son los de hoy. Estaban clavados en la tierra y su madera lucía apolillada. Las redes eran de pescador y estaban rotas por el medio y los costados. En la cancha, doce jugadores se disputaban un balón de cuero marrón, al lado, una doña “curaba” a un jugador con la ceja rota. De su seno brotaba un líquido transparente y este caía sobre la herida abierta. El “10” tendido sobre el suelo gemía su dolor, la miseria de un golpe en el orgullo, el drama de un gol fallado. Goles son amores, y su error, le había costado duro… sangre por los suelos.&lt;br /&gt;Allí quedé impactado. Ese panorama de golpes y goles, de oles y amores. Todos vestidos de polos y pantalones cortos. Algunos usaban vinchas, otros llevaban las medias hasta las rodillas. Jugadores uniformados. Mediocampistas sin polos. Defensas asesinas. Arqueros de mangas largas y guantes para el frío. El romance con la huaca llegó de inmediato.&lt;br /&gt;Para emular a esos jugadores de pampon hacía falta un uniforme. La camiseta de la U fue mi primer regalo (hoy tengo 10). Luego la pelota y la confianza de mi madre para salir a jugar. Era feliz. Me hice de amigos y al fin de un barrio. Ya había con quien pelotear. Una cancha, camiseta y amigos. Nadie puede ser más feliz. Tras un balón, siempre hay esperanzas. Y qué mejor cuando niño.&lt;br /&gt;Víctor Hugo y Roberto Permufo en su libro Hablemos de Fútbol en el capitulo cuatro dedicado a El juego definen al deporte rey como “una esperanza diferente de todas las esperanzas porque se vuelve real cada vez y cada domingo”. Y no le falta razón, pues, en el caso nuestro, la ilusión se renueva al sétimo día, desde hace 17 años. En aquel tiempo, corriendo de dos a seis. Y ya de viejos, solo de cinco a seis, cuando cae la tarde y la noche oscurece la pampa. Allí donde no se ve pero se es capaz de seguir para darle vibras al espíritu. Para ganar, para no perder, para empatar si se pierde, para saber que fuiste el mejor, aunque sea, por siete días más.&lt;br /&gt;En la Huaca se han dado los mejores encuentros. Todavía es memorable los campeonatos de antaño en la que barrio enteros llegan a disputar un trofeo (a veces “trafeo”), pero siempre con el orgullo de saberse ganador. Uno se hace de amigos para la vida. Uno se hace de un balón para compartir. Uno se hace de triunfos para recordarlos. Y el barrio, se hace de historias para vivirlas en cada reunión. Cerveza en mano.&lt;br /&gt;La huaca Palao es entonces ese conjunto de toques que forman amistades y rivalidades. Los odios que se forman en sus canchas mueren allí. Por eso, cada domingo se forman nuevos compromisos con la finalidad de unirnos, con la excusa de saber qué nos ocurrió esta vez. Qué el trabajo, qué la flaca, qué los libros y el licor. Carajo, qué es acaso la amistad, no es por cierto una excusa para sostener una familia centrada en una esquina. La Huaca, en nuestro caso, siempre fue el patio trasero.&lt;br /&gt;Ya se acaba el tiempo y hay que recordar que el texto lo escribo casí por encargo y luego de una borrachera en la que prometí escribir del Pampon. Aquella ocasión, recordé una jugada eterna: esa que nos hace cracks por un segundo. Esa que nos hace los 10 que nunca fuimos en una profesional. Osvaldo Soriano, aquel escritor argentino muerto lo describe así: “Le amagué una gambeta y toqué la pelota de zurda, cortita y suave, con el empeine de botín, como para que pasara por ese paréntesis que se le abría abajo de las rodillas. El narigón se ilusionó con el driblin y se tiró de cabeza aparatoso, seguro de haber salvado el honor… pero la pelota le pasó entre los tobillos como una gota de agua que se escurre entre los dedos”.&lt;br /&gt;Es entonces que uno celebra como niño, en la cancha que sea. Es entonces que uno comenta las jugadas después del partido, qué la cagaste, qué te la comiste, qué el golazo, qué el jugadón, solo, qué la sudaste. Pues: “Así son la novelas de fútbol: risas y llantos, penas y sobre saltos. Gonzales corrió con los brazos en alto a saludar la memoria de su padre. Llevaba lágrimas en los ojos y sus compañeros lloraban con él. De esa pasta están hechos los goleadores. Fantasmas que salen de ninguna parte”. (Soriano, dixit).&lt;br /&gt;Y esos fantasmas no son los que asustan, sino los que salen del ricón de las almas perdidas (¡Gracias El Veco!). El fútbol, la huaca, los arcos que tenemos que sacar cada domingo. Cómo jode, pero cómo gusta.&lt;br /&gt;Los domingos se acabaron para mi. Por ende, no pisaré la huaca en buen tiempo. Dicen que para vivir un sueño hay que sacrificar otros. Yo ando en esa etapa. Por ello la pena. Por eso las ganas de patear una pelota y querer macar en ese arco. La última vez prometí meter cuatro y fallé cinco. Cosas que pasan. Mientras, seguiré escribiendo sobre esa primera vez grandiosa en la que la Huaca Palao se convirtió en centro y vórtice de nuestra cultura. La de los ajos y cebollas, los de diamantes y pedernales. La que tuvo inicio, y a la que le llegó (solo por un tiempo y para mi) su fin. Los amigos comprenderán, ya tantas ausencias juntas olvidan a la nostalgia, aunque aveces quede uno: “Triste, solitario y final”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-2884315066032979559?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/2884315066032979559/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=2884315066032979559' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/2884315066032979559'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/2884315066032979559'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/05/la-huaca-el-barrio-y-los-arcos-no-es.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/SD-JWEudpqI/AAAAAAAAACY/zyLnWJmL06U/s72-c/08.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-7085106560139017445</id><published>2008-05-21T13:23:00.001-07:00</published><updated>2008-05-21T13:25:38.853-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Chino hizo click con trampa &lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#330000;"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Columna del divertido y entretenido diario Trome. Publicado en la segunda página del diario bajo la firma de la Seño María. Aquí, una entretenida opinión para quienes no son seguidores de la Seño. ¡Ah…! les recomiendo leer con fruición al Pico Tv, en la contra portada de dicho diario.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;                                                                                  Dedicado a los tramposos. Ojo, tramposas.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;El Chato Matta llegó al restaurante por su lomo a lo pobre con huevito frito encima. María, me llamó el 'Chino' del Callao para contarme su increíble historia. "Chato, el viernes estuve con Pancholón en una mesa del Marina Park  y me confesé ante mi maestro.  'Dios es grande, papá. He encontrado a mi otra mitad y se llama 'Sally'. Por años la correteé y hace poco la encontré en la 'Ley'. La vi seriecita en una mesa y cuando me vio se puso a llorar de emoción. Nos reencontramos después de cinco años. Bailamos pegaditos 'y hoy te vas, te vas, te vas, te vas' y ¡click!, nos enamoramos al estilo 'Tula' y Carmona. Lo que no pasó en años, sucedió en un segundo. Hace dos semanas que nos vemos todos los días, salimos a pasear, nos vamos al cine, a comer pizza y ya hablamos del nombre que le pondremos a nuestro primer hijito". "'Chinito', estoy arrepentida del tiempo que he perdido al no estar contigo. Ya tengo edad para ser mamá y tú eres el hombre ideal. Profesional, trabajador y buena gente". Mi maestro me miró sorprendido, no podía creer lo que le estaba contando y me pidió que le permita hacer una llamada para meterla a la 'computadora' a la traviesa. Al instante su cara cambió. "Hijo, esa chica tiene kilómetros de recorrido y siempre estuvo enamorada del zambo Jackson. Él la llama a cualquier hora y sale corriendo, de mañana o madrugada. Él es el duro. No vas a competir con un negro chibolo de metro ochenta y pura fibra. Debes saber que a tu edad, ya no te puedes enamorar. Tampoco vas a encontrar a la mujer de tu vida en un salsódromo. No seas sano, eso del click es para los tarados  porque el amor no nace con una mirada o una rumba. Parece que muchos hombres han olvidado el 'Decálogo del tramposo' que tanto sacrificio me costó y por ellos es que voy a lanzar nuevos apuntes que quedarán para la historia. Me da pena ver tanto gilazo que cree que la 'manzana podrida' va a cambiar.   &lt;br /&gt; PARA TU LIBRO:&lt;br /&gt;1. Nunca embaraces a una trampa, porque te arruinará la vida y, menos, si recién la conoces. Usa preservativos y por siaca, ten la pastilla del día siguiente en el bolsillo y tú mismo dásela en la boquita como caramelo.&lt;br /&gt;2. El varón tiene que ser podrido. Jamás aceptes los 'tangos' que 'no puedo tener hijos', así te enseñen certificados médicos. Tú mismo llévala al doctor y ponle la T de cobre. Lo recomendable es un par de salidas y bye, bye.&lt;br /&gt;3. El tramposo no tiene corazón en la calle. Los sentimientos son para la casa. Eso que hicimos ¡click! son idioteces y para los sanos.&lt;br /&gt;4. Evita problemas. En una dile a la jugadora que eres casado, amas a tu familia y ella no tiene ninguna posibilidad. Ella, igualito, va a aceptar salir porque es pecadora por naturaleza.         &lt;br /&gt;5. Recuerda que las chicas de la calle no se enamoran, además billetera mata galán.&lt;br /&gt;Pucha, al final resultó que la enamorada del Chino tenía más batallas que Napoleón y sólo estaba buscando un punto. Pobre Chinito, todas lo engañan". Pucha, esos amigos de Pancholón son muy mujeriegos. Me voy, cuídense.  &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-7085106560139017445?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/7085106560139017445/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=7085106560139017445' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/7085106560139017445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/7085106560139017445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/05/chino-hizo-click-con-trampa-columna-del.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-8770655306374012036</id><published>2008-05-01T16:41:00.000-07:00</published><updated>2008-05-01T16:48:34.582-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;¡Meta cumplida!&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;Un mes en silencio valió la pena. Aquí las razones de mi desaparición, el agradecimiento a quienes confiaron en el éxito venidero y la explicación del post anterior: La espera que desespera.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El regreso de&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;David Gavidia.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Bueno, escaparé un poco de la euforia que me invade el cuerpo y trataré de escribir rápido y feliz. Estuve de vacaciones desde el pasado 15 de abril y al llegar el nuevo mes no me queda más que volver al diario donde trabajo (La República). La novedad es que llego con una sorpresa, cumplí una de mis metas: ingresé a la Maestría de Literatura Peruana y Latinoamericana en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. De eso se trataba el “resultado” del que les hablaba el pasado martes en el post “La espera que desespera”.&lt;br /&gt;Valió la pena y hoy estoy feliz. La sensación de sentirse orgulloso de uno mismo no siempre es frecuente en mí, diría que es la primera vez que siento esa satisfacción conmigo mismo. Es extraño cuando uno se dice ser una persona que se tiene mucha confianza y fe en uno mismo. ¡Va!, la espera que desespera.&lt;br /&gt;Los últimos dos días (desde el martes que me enteré del resultado) no he sabido más que sonreír y profanar ese cristianismo mío que a veces es visto como posero o poco creíble para algunos fulanos que me ven con cara extraña al ver una señal de la cruz mía frente a una Iglesia, como las Nazarenas, por citar un ejemplo. Bueno, han corrido (pocos pero felices) litros de alcohol por mis venas y celebraciones que, pensé serían más alocadas como cuando mi bachiller o mi titulo en Periodismo en la Bausate, pero esta vez, nada, preferí el relax de sentirme bien conmigo mismo y entregarme el regalo que tanto ansiaba. Solo quise dormir.&lt;br /&gt;Es la primera vez que logro algo dedicado a para mí: el Bachiller se lo regalé a mi mamá, el Titulo a mi papá y la Maestría en Literatura es a mi nombre. ¿Por qué?, porque siempre fue mi primera gran opción, pero las necesidades me llevaron por el gran camino del periodismo, ahora, después de casi 9 años, me encuentro con lo que siempre quise frente a mí. El lunes comienzo en la Decana de América, ya mi nombre esta inscrito en sus claustro universitarios.&lt;br /&gt;La celebración fue desde una parrilla con mamá, acompañado de una jarra de sangría, hasta un pan con jamón del norte en el Queirolo de Lima, junto a mis dos primos y enamorada luego del (¡CARAJO!) gran triunfo de la “U” en el clásico. Hasta ahora me duele la garganta de gritar los goles, en especial el segundo del “Malingas”, y de mofarme en la cara de un hincha aliancista que, fue capas de gritarme un gol a mi oído en el estadio, luego de su efímero empate. Mejor corolario para las vacaciones, lo dudo. Doble triunfo, doble celebración.&lt;br /&gt;Ahora ya no hay más preocupaciones, solo la de pagar la maestría y esperar que mis horarios del trabajo se terminen acomodando a la de mi segunda carrera. La pena es que no podré comprarme el Play Station deseado. Aunque veremos la economía y porque no… hacer una nueva locura con su adquisición. Total, creo me lo merezco. En este sentido, también los mantendré informados e invitaré a futuros y alocados torneos de FIFA 2008.&lt;br /&gt;Mientras, me voy a dar un duchazo con agua caliente. Ya hay que prepararse para el trabajo. Que espero se multiplique en ingresos. Este post, de paso, es para agradecer los buenos deseos de aquellos pocos que sabían del examen de admisión que estaba por dar y que, en sus buenas intenciones hasta prendieron velitas por mi ingreso. Esa es amistad. Entregar buenas vibras, eternas razones de fe que demuestran que esta no solo es terrenal, sino que trasciende lo espiritual. A todos los que con sus deseos me dieron las fuerzas que necesitaba: solo les entrego un eterno ¡gracias!: ¡¡¡¡Les debo un pisco carajo!!!! A los que no andaban enterados, espero no se me resientan. En mi familia solo mi mamá y primo sabían del examen que vendría.&lt;br /&gt;Bueno, la noche cae. Es hora de enviciarme con la tele y los Simpson. ¿Hoy es jueves?, veremos un nuevo capitulo de Nip/Tuck por Fox. Me caería bien. También, como no, la repetición del Clásico y su debida resaca futbolera. Gente, los dejo. Y juro que la temática del blog continuará, solo que, en una ocasión como esta, preferí escribir sobre mí y haciendo pública mi propia Correspondencia Ajena. Tenía ganas de expresarlo a través de las letras.&lt;br /&gt;¡Ah!, les recuerdo también que la frecuencia con la que actualizaré el Blog volverá a ser la misma. (Todos los miércoles). Tuvo que ser interrumpida por un mes debido a que me encontraba estudiando para el examen. Los compromisos vuelven chicos, y suelo cumplirlos, más que mis propias promesas. Los dejo, y como siempre, espero sus comentarios: Graciela y allí los vidrios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-8770655306374012036?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/8770655306374012036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=8770655306374012036' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/8770655306374012036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/8770655306374012036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/05/meta-cumplida-un-mes-en-silencio-vali.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-4139088466204339424</id><published>2008-04-29T11:08:00.000-07:00</published><updated>2008-04-29T15:39:51.478-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La espera que desespera&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Incertidumbre. Acabo de salir de dar un examen y siento todo me ha salido bien. Lo primero que hago en estas tensas horas de espera es escribir. Como refugio, metido en una cabina de Internet en Miraflores. Hay que aguantar. Hay que hacer tiempo. Son varias horas en las que divagaremos, para que al fin, si la gracia esté llena de mí o conmigo, me toque y logre, al fin, uno de esos bien preciados sueños.&lt;br /&gt;Que la espera desespera es cierto. Más cuando sabes que ya nada depende de ti. Que todo lo que estuvo a tu alcance lo hiciste, y solo queda ver como pasa el reloj, a veces lento, otras furioso como si el tiempo dependiera de nuestro estado de ánimo. Y ya van cuatro horas, y ya van doce horas. Ya hasta pasó un día. Y nada. Ya siento cómo el rostro se me enciende de rubor y no puedo controlarlo. Pienso en otras cosas, en el Clásico que se viene, en el Barcelona – Manchester que será en unas horas, pero nada. ¿Sudas?, cuidado. El corazón te puede traicionar, porque corre, se estruja, se vuelve chiquito y vuelve a crecer. Sientes que la sangre sale como un fuerte chorro a través de las venas, después de creer que se ha congelado en el “friser” que por estas horas ya es tu cuerpo.&lt;br /&gt;Ahora tienes esa extraña sensación de tener hambre y no querer comer. Es momento de mostrar cara de tranquilidad ante el resto y decir, “bueno, las cartas ya están echadas. Que sea lo que Dios quiera”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suena el F… mejor canción para este momento lo dudo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;em&gt;“…no era bombero y el dejó en esa calle en que te vi sus veinte años y sus sueños aquella noche de abril/ pero subió hasta el sol y no volvió a su casa, y arriba se quedó un corazón en llamas”.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Si pues, en llamas porque arde. ¿Rara sensación verdad?, ¿Cómo se apaga ese fuego?. Quizás más tarde con cerveza, ¡Ojala!.&lt;br /&gt;El texto lo escribo rápido con esa sensación de creer que el tiempo pasa más rápido si agilizo los dedos. Si hago cien palabras por minuto. Si escribo con las vísceras enredadas.&lt;br /&gt;Sigo oyendo al F, ese Daniel es de los bravos. Logra entregar paz, y disminuir la ansiedad. Por el momento no me queda más que contarles que ya compré mis entradas para el partido del miércoles, fui al Lolo Fernández y tuve que hacer gala de viejos trucos para conquistar a una revendedora abusiva, asesina de la ilusión (la frase es del F) y jugar con la ansiedad venidera de la gente. Ya no por un resultado, sino por un partido, que, por Dios, también esta hecha de ¡Resultado!. Ganar o perder. No se puede empatar. Ya no.&lt;br /&gt;En la cabina miraflorina pongo la web musical Atevip.net y paso por Sabina y Serrat. Más paz. Sigo esperando, con un hambre creciente. Me atolondro, las palabras se me atropellan, creo ya no puedo escribir. Acabo de dar un importante examen y no sé qué ocurrirá. Los mantendré informados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-4139088466204339424?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/4139088466204339424/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=4139088466204339424' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/4139088466204339424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/4139088466204339424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/04/la-espera-que-desespera-incertidumbre.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-7256264291745194651</id><published>2008-04-23T17:02:00.000-07:00</published><updated>2008-04-27T20:30:46.106-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;¡Tengo un video en You Tube!&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;Canto a la huachafada. Un intento de emular a Chocano y su Blasón: “soy el cantor de América autóctono y salvaje”. Lástima, solo quedamos en “si soy un chichero no más”, al mejor estilo de Tongo y su Pituca in spanish.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Un canto de&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;em&gt;David Gavidia.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Quiero ser un Super Star. Un Play Boy cholo. Un indio “fashión”. Tal vez así me vaya mejor. Colocaré tinta amarilla sobre mi cabello, le meteré harto gel al pelito paradito y gritaré: “¡Tengo un video en You Tube!”.&lt;br /&gt;Entonces los medios se fijarán en mí. En mis ojitos celestitos bambarén y cortesía Visión Center, en mi respingada nariz al estilo Jhonny Deep y mi peeling cortesía Morillas. Obvio, mi vestimenta chillona Pepito Jeans. Usaré dos aretes, pintaré sobre mi brazo un tribal y bailaré Colegiala moviendo la pelvis y caderas. Quizás así me vaya mejor.&lt;br /&gt;Y luego insultaré a mi patas, sus formas de vestir, los demandaré como atorrantes y gritaré: “Son gays”. Criticaré su moda chichera y para ganar portadas denunciaré: “ay Dios, me quisieron ¡violar!”, me taparé el cacharro, fingiré llorar, ¡flash, flash!, cámaras a mi. “¡Me abusaron el ortíz!”. Tendré pantalla abierta, los programas de espectáculos se pelearán por mi, me pedirán una exclusiva. Más picante la declaración, mayor la nota. Entonces me abrirán sus puertas diarios como el Popular, tendré portada en El Trome y me aseguraré 15 minutos de fama en Magaly Tv: “Caso: chichero es separado por acoso sexual”. Luego repetiré en el programa de Beto Ortiz, Miyashiro se alucinará periodista y aseguraré: “Me hacen daño. Tengo una imagen que guardar”.&lt;br /&gt;Quiero ser un figuretti, besar a Florcita Polo e insultar a su mamá. Repito, quizás así me vaya mejor. Ganar más dinero, que las flacas se arañen por mí… “Hazme un hijo David…”. Tener esa fama de la cual no gozo, ni gozaré, que en la combi pongan mis canciones y polemicen por mi: “¿es o no es?”. Quiero que me imite el Vidaurre, salir en los Chistosos, que me entrevisten en QTM. Verle las tetas a la Borlini, posar con las vedettes, que los chacales me sigan en los telos, y me ampayen en la avenida La Marina. Quiero ser un Play Boy Cholo. Quizás así me vaya mejor.&lt;br /&gt;Sentirme el Raymond Manco del Periodismo. Ganar un dineral y soñar con el PSV, aunque a veces me gane el PBC. Dejar los sueldos magros y el estrés constantes. Huevear y gozar. Quizás así me vaya mejor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-7256264291745194651?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/7256264291745194651/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=7256264291745194651' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/7256264291745194651'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/7256264291745194651'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/04/tengo-un-video-en-you-tube-canto-la.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-184547206752507017</id><published>2008-02-28T21:13:00.000-08:00</published><updated>2008-02-29T08:30:13.735-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Adicto al Hi5&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 51, 51);"&gt;La nueva red social de la Internet. Adictivo para muchos, ha logrado capturar políticos, artistas e hijos de vecinos. El Hi5 es un fenómeno mediático que ha sido fundamental en investigaciones periodísticas, ampays a tramposos y cupido de parejas. Aquí, una oda al nuevo vicio del siglo 21.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Por&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;David Gavidia&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Poseros y figurettis. Púdicos e impúdicos. ¿Quién no es víctima del Hi5? ¡Qué levante la mano! Florcita Polo tiene el suyo, Tula Rodríguez también. No escapan los políticos: En el Hi de Luciana León se la ve montando bicicleta, debatiendo en el Congreso, aguantando a Mulder y Giampietri. Entre sus contactos, el hijo de Alan García, Alan Simón. Tanto fue el acoso que el engreído de Palacio tuvo que desactivar su cuenta. Su perfil de un día para otro se vio saturado de gente desconocida que le decía: ¡Osito, osito!”… “! Tu viejo el tetón!”.&lt;br /&gt;Si “investigamos” un poco más hallamos a la ministra de comercio exterior, Mercedes Aráoz, y descubrimos que se considera divertida y conversadora, que le gusta la gente “Buena Vibra”, que vive o vivió en Magdalena y que es amante del buen rock y el Jazz. Gusta de series como Friends. Lee a Vargas Llosa.&lt;br /&gt;Sin ir muy lejos y aterrizando pata, este pechito se considera un adicto al Hi. Si tuviera la paranoia de Ruben Feffer, en Mi novia Polly, seguro tendría la siguiente estadística: ingreso tres veces por día. Cada sesión dura 120 minutos, diríamos que paso seis horas diarias, 42 a la semana, si calculamos que ando metido en este vicio desde el 2006, fácil llegaría a los siete días fisgoneando entre fotos y videos, comments y recortes. ¡¡¡¡Dejando mensajes!!!. ¡!!qué desperdicio de vida, caray!!!!...&lt;br /&gt;Y no se trata de un pecado original. Lanzo la pregunta, sin temor a equivocarme. ¿Cuántos de ustedes tienen un Hi5?, quien diga no por favor dejar de leer de inmediato. Lo aseguro, no hay persona menor de 30 años que no ande metido en este vicio. La red social de la Internet. Esa donde expones tu vida para gozo de sátiros y vecinos, de amigos y bandidos, de novios y afanes, de agarres y amantes. La gran vía de la información personal dispuesta a los ojos de cualquiera atorrante.&lt;br /&gt;Usurpemos alguno:&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bienvenido al hi5 de “X”:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Leamos su &lt;strong&gt;Acerca de mi:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;“Soy una chika SuPer Chvr, amiera y ReilonA… Hablar de mi??? uhmmmm dificil, solo que me gusta conocer nuevos amios, cero paltas chikos :),&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Revisando un poco más se pueden hallar tanto sus debilidades como sus fortalezas. Así como su preferencia sexual: Heterosexual, y descubrir que no gusta del cigarro ni del alcohol (solo en compañía).&lt;br /&gt;Entonces, conocer, odiar o enamorarse resulta tan fácil y platónico que uno nunca se da cuenta cuándo se involucró, terminó y perdió. Una amiga de mi amigo conoció a su actual pareja por el Hi. A los tres meses eran NOVIOS, a las cuatro esperaban un BEBÉ y al año ya eran papá y mamá. Y cuentan su historia con orgullo. “Lo conocí viendo sus fotos, le dejé un mensaje, me respondió, luego yo le respondí, le dejé mi correo, quedamos para salir, cuando nos vimos nos gustamos, chapamos y estuvimos… y así hasta ahora, somos felices”.&lt;br /&gt;Cuántas historias parecidas. El gusto por la foto, el mensaje afanador: &lt;em&gt;“Uy … que guapa mi amiita, sales regia” &lt;/em&gt;o los más aberrantes comments como:&lt;em&gt; “No sabía que había ángeles en la tierra” &lt;/em&gt;o los más mandados: &lt;em&gt;“Hola preciosa, habla cuando salimos”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y así se van denigrando hasta llega al típico: &lt;em&gt;“Hola mi amor, tu pic esta linda, te dejo un besito pes, y haver si me agregas: &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="mailto:davidtequiere@hotmail.com"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;em&gt;davidtequiere@hotmail.com&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;em&gt;”. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Ya queda en quien agregar, activar o rechazar. En mi caso soy buen pobre: acepto a todos, me creo Roberto Carlos y su millón de amigos. En realidad solo tengo 245 contactos que me han dejado un total de 185 comentarios en sus 232 visitas. ¡Carambas!, y eso que me esfuerzo por tener un buen Hi5. Mis amigas más simpáticas llegan a cifras alucinantes: una de ellas, Cristal, alcanza las 20 mil y los escalofriantes 7 mil mensajes. Todos quieren su correo, una respuesta, ella con mucho caché no responde uno y acepta a todos. ¡Pendeja!, le increpé hace unos días. Se cagó de risa.&lt;br /&gt;Y ya acabando con tanto rollo. Se han dado cuenta de la evolución del Hi. Hace unos meses, qué nos íbamos a imaginar de que podríamos ver a quienes estaban el línea, que los mensajes podían ser musicales, que podías colgar un video clip, tapizar tu perfil, ¡!!AGREGAR UN ARTILUGIO...!!! Innovaciones que han aumentado el síntoma “Pásame los 5”, Hi5. Ese que ya rompió barreras para hacer de cada perfil un book artístico personal. Un block de anécdotas, una bitácora de los recuerdos surfeando la Internet, con sus perfecciones y defectos, con sus alegrías y frustraciones.&lt;br /&gt;Y es que cada uno en esa página se ve reflejado y encuentra la oportunidad de conocer más al pata, la amiga o amigo cuero, mensajear y conversar, además de alimentar ese complejo vivo de querer ser modelos por un día. Ponemos las fotos en la playa (“Este cuerpo decadente”), en reuniones, sonrientes y cheleras. Será por eso que posamos, ponemos las manos en la cintura, ponemos los cachitos al chochera, inventamos nuestra mejor sonrisa y brindamos para aceptar comments como este: “tsss borracho como siempre”, “oe, ese es fulbito o full vaso”, para rematar con mensajes avispados: “esa noche fue lo mximo… espero se repita amios… los kelo muxo…”.&lt;br /&gt;Y posamos, seguimos posando… y aceptamos mensajes y más mensajes. Y que no les quede duda, siempre es así, sea quien sea. Ya lo saben, Luciana León, Mercedes Aráoz, Tula Rodríguez o Florcita Polo, todos andan en el vicio del Hi5, pues es para poseros y figurettis, para públicos e impúdicos. No se sientan mal chicos si al leer esto se sienten identificados. Solo para alimentar su desazón les pregunto entonces: ¿Quién de ustedes y delante de una cámara, alguna vez, no ha posado pensando: esta va pal´ Hi?.&lt;br /&gt;Señores, ya tienen la respuesta. Malditos adictos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-184547206752507017?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/184547206752507017/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=184547206752507017' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/184547206752507017'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/184547206752507017'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/02/adicto-al-hi5-la-nueva-red-social-de-la.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-3475649149978825713</id><published>2008-02-27T21:37:00.000-08:00</published><updated>2008-02-28T22:16:17.368-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R8ejJ1b1F5I/AAAAAAAAACQ/gqaNxSGMMmE/s1600-h/DSCN4393.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5172282086416258962" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R8ejJ1b1F5I/AAAAAAAAACQ/gqaNxSGMMmE/s320/DSCN4393.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Crónicas populares&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tarjeta recibida, tarjeta pagada&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;Le llaman “actividad”. Y esta ausente toda clase. Chacalón es el rey y las navajas sus siervos. El pollo es el ingrediente especial. Imposible no conocer alguna. El mundo se rige bajo su cultura. Señores, el mundo chicha a sus pies. “! Apoya pe!”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribe: David Gavidia.&lt;br /&gt;(Texto publicado en el diario Liberación en agosto del 2004)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Charito se pinta la boquita. Pronto el Pepe la vendrá a recoger. Hace una semana su mejor amiga, la Carmencita, tuvo un accidente, no tenían cómo pagar los gastos del Hospital, y pronto la echarían. Charito, bondadosa ella, organizó la actividad. Una pollada, ¡quiii buiiiina! Con su sonrisa coquetona y el viejo truco de tarjeta recibida, tarjeta pagada. Se armó la jarana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El barrio se puso de pie. La actividad se organizaría en casa de la interna. Sonia, su madre, estaba feliz por el apoyo brindado. La pollada sería todo un éxito, la “gente” había prometido secar el bar, que, como siempre, estaría surtido de la deliciosa cerveza y las gaseosas bien heladas y habían hecho el juramento de bailar “La Culebrítica” y “Pedro Navaja” al estilo J.Lo toda la noche. Claro, siempre acompañados por el sonido del potente equipo estereofónico. El donativo: 6 luquitas. La fiesta del pollo prometía diversión y era por una buena causa: el sanar a Carmencita, “como estaría sufriendo la pobre, tan alegre ella”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Hospital le habían exigido a la familia Lara pagar los costos del internado, alimento y medicinas. Ellos, provenientes de “una familia humilde” no tenían un real para pagar sus desgracias. El padre era gasfitero, quien se quejaba del abuso de los tributos e impuestos y del alcalde desgraciado que no lo deja trabajar. La madre, la abnegada ama de casa, renegaba pues su novela “El clon” fue cortada en sus capítulos finales. Mil oficios suspendido y Jessica Tapia se veía regia, ella no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Pepe, con sus mejores ropas llegaba a la casa de la Charo, ella mondonguda y anestésica, aparecía misma quinceañera por su escalera, el jeans apretadito parecía romperse. Era perfecta para el Pepe bodeguero y con estudios de diseño gráfico incompletos en el instituto Riva Agüero. “!Prométeme!, ¡Júrame!, que no harás escándalos José, por el amor de Dios”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algún amigo me contó que las polladas son las mejores fiestas del mundo. Y no se equivoca. Hay de todo: Cervezas, cigarros, música y mujeres. Siempre tienen un fin social y demuestran solidaridad. Las anticuchadas, las picaronadas, las frejoladas y todas las terminadas en “...adas” eran derivadas de la reina de las actividades, donde la excusa de ayuda se refleja en un pollo bien sazonado. Él lo sabía bien, Mónica Zevallos lo bautizó como el Rey de las polladas, tenía autoridad para dictar cátedra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea de “actividad” en los distritos villamiseria ha sido despojada, estas ya se han globalizado y forman parte de la llamada cultura chicha, conformada por la cultura combi, y el hacer o deshacer las normas. Ahora, estas fiestas populares uno las encuentra por doquier y lo único que suele variar es el precio, puede llegar hasta 10 soles en el más pituco de los casos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tía Pochita había sido la encargada de aderezar, echar los ajos, la pimienta, el vinagre y el toque secreto del sabor, su compadre Juan fue el encargado de hacer el contrato con la cervecería para abarrotar el bar y la sufrida familia de la accidentada se contentaban con “poner” el local. La inversión en la compra de los 50 pollos había sido de 200 tarjetas proyectadas a recuperar el dinero y ganar alguito con lo que puedan curar las heridas y el trauma que habrían dejado como secuelas el choque perverso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debe ser que en toda fiesta popular nunca faltan los alaridos espantosos y cánticos chillones de las mujeres, esta no era la excepción. Cuando llegaron Pepe y Charo, tras una caminata de dos cuadras, la humilde casa era una carpa Grau con los últimos hits de moda. La fiel amiga llegaba del brazo con su novio adorado, era hora de marcar tarjeta: el 056 doña Gertrudis, ésta lo hace con un plumón sobre cartulina amarilla, observa, casi todas estaban vendidas, era las 6 de la tarde, faltaría más pollo, la cerveza se acababa, eran felices, esto significaría que ya estaban ganando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas fiestas hacen un clima especial en los alrededores de la casa, muchachos jugando pelota hasta altas horas de la noche, bien vestidos y con los zapatos de estreno, las tiendas abiertas hasta que finalice la reunión, no falta quien extremadamente alegre se ponga a bailar con la chica que siempre quiso en plena vereda, mientras esta le sigue el juego y el hombre fiel a su instinto sexual empieza a recrear imágenes malignas en su mente, “se me hizo, ya me ligo” y los amigotes haciendo la barra respectiva. El otro se agacha en el suelo y cree bailar bonito, no sabe que hace el ridículo, es el centro de atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Charo preocupada de la organización logra sacar cuentas, pronto su amiga estaría a su lado para confesarle que ella estaba embarazada y necesitaría una pollada parecida para el tratamiento, “nunca para el aborto mi amor”, la carismática organizadora no puede tomar y sus gestos se hacen extraños, parece haber recordado que hace dos meses no reglaba y que el Pepe no la amaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto Carmencita, tumbada en una cama de sabanas blancas frías, se da por enterada: “La pollada es todo un éxito, pronto saldrás de tan feo lugar”. Sus estudios los había suspendido por un tiempo, o por falta de dinero y unos días antes del accidente se reunió con su mejor amiga planeando como se llevaría acabo una reunión entre los amigos no mas” para pagar la mensualidad de su instituto, donde estudiaba computación y administración de empresas, tenia un sueño: el negocio propio. Los planes habían tenido que cambiar, el festín ya no seria para pagar el mes si no su tratamiento. Charito ya dudaba: un día después se enteraba que tendría un hijo dentro de siete meses y a sus escasos 21 años. Ese día la desgracia le toco la puerta dos veces: su amiga estaba convaleciendo, se moría. Una pollada sería la solución. Ahora era todo un éxito&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La familia Lara se divertía como nunca a pesar de la desgracia. Los Caribeños retumbaban las paredes al ritmo del Me enamoré de ti y qué. En ese instante, Chicho por fin se le mandaba a Fiorella, la respuesta: afirmativa. Un beso para festejar y dos más para celebrar. La nueva pareja del barrio, es típico comentan, falta la pelea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una suma rápida y las cuentas ya excedían los dos mil soles. Cifra exorbitante. Y seguía llegando gente, ahora era el turno de los amigos del instituto de la herida, llegaron en el momento exacto, la fiesta estaba en su clímax. Habían venido de diversos distrito, todos en el mismo auto, un StationWagon blanco, arrumados uno encima del otro, mujeres cargan a los hombres, “al revés no corre chicos, y si hay baches en el camino”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocho de la noche. Hora digna para los buitres nocturnos, cazadores de doncellas tímidas y algunas guaraperas. La Charito apretadita ya no aguanta más, quiere vomitar. El pollo mal sazonado le había provocado nauseas, esa fue la excusa. Pepe presintió algo malo, fue en su búsqueda, no es pollo, ni la juerga, vas a ser papá. Mal momento para una discusión, el escándalo estaba desatado, una bofetada en la boquita pintadita y un desesperado grito: “ese hijo no es de mí”.&lt;br /&gt;- “Era de esperarse esta fiesta siempre acaban en pelea” exclama un espectador, pues esta trifulca ya se desataba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carmencita ilusionada por que pronto saldría de ese hospital de miércoles no se daba por enterada. Los padres presentes de Charito sufrían una decepción, el barrio entero tendría un tema para chismosear en la mañana, mientras el enfurecido y temeroso Pepe escapaba de la pelea, se daba a la fuga, jamás lo volverían a ver, aquella noche tomaba el primer viaje a Trujillo. Ese mismo día la Carmen era evacuada del hospital y la abandonada Charito, triste y sola se enfrentaba a un mundo distinto, sin apoyo y rechazo, era la hora de planificar otra pollada y acceder a la solidaridad de los amigos de toda la vida. Tarjeta recibida, tarjeta pagada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-3475649149978825713?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/3475649149978825713/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=3475649149978825713' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/3475649149978825713'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/3475649149978825713'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/02/crnicas-populares-tarjeta-recibida.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R8ejJ1b1F5I/AAAAAAAAACQ/gqaNxSGMMmE/s72-c/DSCN4393.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-7135588557899918622</id><published>2008-02-19T22:36:00.000-08:00</published><updated>2008-02-20T11:50:35.972-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R7vOWSdmYEI/AAAAAAAAABw/OpXWwThhTzg/s1600-h/chespirito01.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5168951879646208066" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R7vOWSdmYEI/AAAAAAAAABw/OpXWwThhTzg/s320/chespirito01.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Chespirito, el poeta de la vecindad&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#003333;"&gt;&lt;em&gt;Sentido homenaje a Roberto Gómez Bolaños en el día de su santo (mañana jueves 21). Llega a los 79 años, 37 de ellos vividos como Chespirito, el Shakespere de la comicidad. Aquí les presento un paseo por sus personajes, frases y su grandioso significado en América Latina. ¡Híjole Chavo…!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Una semblanza de&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;David Gavidia.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;Lima. Avenida Abancay, cuadra 5.&lt;/strong&gt; Un grupo de personas forma un sólido cerco frente al local de Hiraoka. Pensamiento uno: Protestas (¡Exigimos reposición!). Pensamiento dos: súper ofertas (precios más bajos, ¡Siempre!). Pero las carcajadas aclaran las ideas. Casi 40 personas, todas apretadas, comparten los chistes de antaño. En la pantalla, un niño pobre, de camisas remendadas y pantalones hasta los tobillos recibe un coscorrón: ¡Toma…!, pipipipipi… una imagen sepia expulsa la nostálgica figura: es el Chavo escondiéndose en el barril y llora su pobreza. En Lima, todos ríen y ya van 37 años, tres generaciones. ¿Quién no creció viendo a Chespirito?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Qué bonita vecindad.&lt;/strong&gt; Cuesta creerlo, pero, cómo ese niño nos robó el corazón. El Chavo del 8, con sus necesidades, sentido práctico de la vida, en el que resalta el amor sin vanidad, la ingenuidad y nobleza pudo capturar, primero la señal del canal 8 de México para luego ser parte de esa gran estirpe que va dejando huella en América Latina. El peruano se refleja en el Chavo, el ecuatoriano también, el chileno, boliviano y colombiano, todos dibujados en esa vecindad donde se mueve su mundo, entre la miseria y la pituquería; entre el desempleo de don Ramón y las lágrimas de La Chilindrina; entre el enamoramiento de La bruja del 71, lo sangrón de Quico y la buena voluntad (exagerada y hasta ignorada) del Señor Barriga. Tres generaciones riendo con los mismos chistes, que cosa rara, no aburren, tal vez, por que cada uno mira en esos niños-adultos el pedazo de bondad que se esconde en la corteza de la adultez. Pues sí, el Chavo, fue concebido para grandes y terminó por cautivar a los chicos. Finalmente, quien no gozó con sus disparates y locuras. “¡Bueno pero no te enojes….!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Chespirito, el genio creador.&lt;/strong&gt; Futbolista, boxeador, cantinflesco. Dicen que intentó de todo y llegó a la actuación. Antes pisó el papel de las letras, fue poeta, guionista y escritor. Nunca antes actor, pero su vena venció, lo terminó por tumbar. Cogió papel y lápiz y comenzó a trazar las primeras figuras de lo que fueran su primeros personajes, en Los caballeros de la mesa cuadrada, pasando por el Chapulín colorado (ese antihéroe, más noble que una lechuga); el doctor Chapatín (un crítico furtivo a las negligencias médicas en México), para recorrer por el mundo del lumpe del Botija y el Peterete y continuar la línea del tiempo a través de Chaparrón y Lucas, dos esquizofrénicos (dígame licenciado. ¡Licenciado!. Gracias, muchas gracias). Para llegar a su obra maestra, en 1971, el Chavo del 8.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lima. Local Hiraoka. 6. 00 pm.&lt;/strong&gt; El círculo ha crecido y ahora el Chavo del 8 abraza a La Chilindrina, estrena traje nuevo y las manos del Chavo inauguran el vestido con un gran abrazo en la espalda. La Chilis , viendo la mugre de su vestido, abre lo brazos en forma de alicate, los cruza con fuerza a la altura del abdomen y “Hueeee, hue, hue, hue, hue…”. Más risas, Lima se paraliza y los oficinistas se olvidan del tumulto, el peligro y la noche que se avecina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, qué es lo que hace del Chavo, o Chespirito, ese hombre entrañable e inigualable de creación: Su genio, su escasa estatura (1.60) y la simpleza con que maneja sus personajes. Chespirito es el máximo creador de la comicidad en la historia de Latinoamérica. Supo romper los conflictos internos de nuestras sociedades convulsionadas y supo reflejar con cada uno de sus personajes el defecto punzante, doloroso y que supo maquillar con la parodia de ser uno mismo. Aceptar nuestras virtudes, complejos y fobias para regalarnos sonrisas francas y lágrimas tiernas. Jamás hubo momentos mejores, que el de compartir junto a Chespirito aquella maratón de una hora que América televisión no duda en bombardear desde hace más de 20 años. Pues, como negarle horario a quien se tatuó en el corazón, a quién supo aguar los ojos cuando se quedaba solo en su querida vecindad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Ramón se ganó un pasaje a Acapulco, los sangrones de doña Florinda y Quico imitaban el viaje y doña Cleotilde se colaba en busca de su amor imposible (ron Damón). Chavito, te quedas solo, se esconde en su barril y don Barriga lo salva. Nos vamos todos a Acapulco…. Eso esoesoesoesoeso….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capítulo memorable, digno de un domingo en la tarde después del fútbol. Digno Chespirito que imitando a un Shakespeare en miniatura y latino no dudó en hacer lo que más sabe con el papel: humor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto. Hubo problemas y distanciamiento al final. La vecindad dejó de ser la de uniones y Quico terminó por separarse del grupo, dicen que por envidias, luego le siguieron los pasos otros personajes y el Chavo dejó de grabar, que más da, todos los capítulos que queríamos ver ya estaban hechos, así duren 30 años, así sea eterno. Así este grabado y distorsionado por el VTR de tanto uso. Allí quedaron frases, quedaron señas, canciones y musicales… Somos Cursis; Pero sacasacasaca la petacataca, cri cri y el inmortal, ¡Qué bonita vecindad!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentos aparte, la vecindad, ese mundo de barriles y piletas, cuerdas y escaleras, donde las puertas del 14 o el 71 eran abiertas para alimentar la imaginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lima, 7 pm. Avenida Abancay cuadra 5.&lt;/strong&gt; El avance informativo de América noticias pone fin al capítulo del Chavo. El público se dispersa, se toman los bolsillos y caminan con dirección al Parque Universitario. El frontis de Hiraoka se despeja y la calle sigue su rumbo. Puede ser que un niño avance por esas calles, solo. Puede ser que ahora, como el Chavo solo se esconda en un pozo de desagüe. A él nadie le regala una risa, nadie le regala un queco. Nadie le regala un desayuno. No hay un Don Ramón que se atore con su saliva al ver su pobreza. Busca un espacio y sigue mendigando. En ese niño Chespirito vio reflejado al pecoso y huérfano niño de 8 años que conquistó los canales de televisión, sin imaginar lo que pronto sería: El niño más pobre y conocido del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabemos que lo hiciste sin querer queriendo don Roberto Gómez Bolaños, y que en alguna de tus palomilladas como guionista se te chispoteó la idea. Y que aunque no lo supiste explicar, te enredaste en tus frases y atinaste a decir que “así como digo una cosa digo otra”, o una de esas célebres frases que hiciste legendarias con el Chapulín Colorado: “el que no se arriesga jamás su tronco endereza… digo, digo… árbol que crece torcido no cruza el mar… no, no… dime con quién andas y te enderezo el tronco…ehh… Bueno, ¡la idea es esa!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, tomando palabra en este asunto don Roberto, le digo: ¡Que ideota, Chavo!. ¡Qué ideota Chespirito!, ¡Qué ideota Roberto Gómez Bolaños! Imagino que su genio jamás imaginó que sus comediantes fueran a significar iconos en la vida de sus seguidores. O tal vez sí, solo que prefirió tomarse una pastilla de chiquitolina y escabullirse de tanto barullo. ¡Yo puras habas!, dijo y como no, prefirió irle al Necaxa. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-7135588557899918622?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/7135588557899918622/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=7135588557899918622' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/7135588557899918622'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/7135588557899918622'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/02/chespirito-el-poeta-de-la-vecindad.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R7vOWSdmYEI/AAAAAAAAABw/OpXWwThhTzg/s72-c/chespirito01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-8823248150203485911</id><published>2008-02-12T19:44:00.000-08:00</published><updated>2008-02-12T19:55:23.404-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R7JqAidmYDI/AAAAAAAAABo/WtAKCyMyP-o/s1600-h/san.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5166308280030879794" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R7JqAidmYDI/AAAAAAAAABo/WtAKCyMyP-o/s320/san.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Tengo a San Antonio, que me ha puesto de cabeza&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;&lt;em&gt;En medio del día del amor y la amistad, me atrevo a dar un comentario sobre lo que siento en este día que tanto me gusta, pero a la vez que tanto estresa.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Un regalo de&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;David Gavidia&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Me enamoré por primera vez cuando tenía cinco años en el primer día del Primero de primaria. La chica se llamaba Katty y, luego de soñar con ella por una semana, en la clase de educación física me desencanté al descubrirle una cicatriz en el hombro. Por aquellos años- como ahora- el amor se dibujaba con un gusto y desfiguraba con un defecto.&lt;br /&gt;Mi primer beso fue el mismo año a una chica del mismo nombre en el balcón de mi casa y con la excusa de jugar al papá y la mamá. ¡Lo juro! No sabía lo que hacía. No comprendí como pronto terminamos desnudos y debajo de la cama de su tía. Yo descubriendo su cosita y sin entenderlo, como aparecían mis primeras erecciones. Era puro instinto, cualquier contacto entre los dos era resumido como “se siente rico”. No hacíamos más que tocar nuestros cuerpos blanditos. Obviamente, no había copulación. Sin embargo, nos creíamos novios y no sabíamos que andábamos descubriendo nuestra sexualidad. Todo lo tomábamos a juego e imitación de novelas como La loba herida, que transmitía canal cuatro.&lt;br /&gt;Desde entonces quedé embrujado y perturbado de todas las chicas y mujeres cuyos nombres inician con las letras “C” o “K”. Entonces aparecieron las Katys, Katerines, Karens, Carlas, Carmens y Carolinas. ¡Un suplicio, caray! Vaya rutina la mía. Sin embargo, con todas, y sin excepción, soñé en algún momento pasar el resto de mis días. Vivir un San Valentín: invitarles su gaseosita, darles su canchita en la boquita. Era la fecha ideal para manifestarles mi más sincero amor. Por lo menos eso entendía por aquellos años.&lt;br /&gt;Pasó el tiempo y me volví un romántico de Radio A, oyente fiel del Club de los gatos enamorados y admirador de la voz de Héctor Felipe. Oía sus consejos de amor con la fiebre de Florentino Ariza en el Amor en los Tiempos del Cólera y remataba recitando las canciones de Gian Marco como si fueran versos escritos por mí.&lt;br /&gt;Desde entonces perdí la cuenta de cuantas chicas aparecieron y desaparecieron en mi vida, sobresaltaban mi corazón, aceleraban sus latidos, iluminaban mis ojos. Como todos, sentía un temblor en las piernas, un cosquilleo en el estómago, la sensación de felicidad absoluta en un minuto al verla aparecer y la depresión inmediata al siguiente segundo al mirarla desaparecer. Todo era mágico. La aparición fugaz de la chica significaba en mi la oportunidad de quererme pulir, sobreactuar, y lo aseguro, en el caso de todos los hombres, dárselas de bacán, achorados y lisurientos. En realidad, un CSM (disculpen la abreviación y, por su puesto, la lisura).&lt;br /&gt;Siempre que me quería lucir la terminaba fregando y las pocas veces que me atreví a dar un paso más allá comprendí que las mujeres se sentían humilladas al vérseles descubiertas con un gesto de correspondencia. Se sentían estúpidas al verse infragantis, y luego, por más que buscaban entregar su indiferencia sentían cagarla más al creer que el rostro se les encendía al verlo pasar. Las amigas, ¡Ay las amigas!, siempre se encargan de embarrarla más, llamando por el nombre al pata enamorado, señalando con el dedo acusador a la chica descubierta que, no le queda más que esconderse, gritar y hasta cachetear a las delatoras.&lt;br /&gt;Pero volviendo al tema, por aquellos años me preparaba para San Valentín como ahora lo hago para una entrevista. Así anduviera solo. Si estaba con enamorada programaba una visita guiada por el parque, regalaba un Sublime e inventaba mi repertorio de mejores chistes que eran mi mejor regalo a mis escasos años. En caso de andar solo, enumeraba las cosas que esperaba hacer durante ese día:&lt;br /&gt;- Comprar una Coca Cola.&lt;br /&gt;- Esperar la visita de alguna amiga calentona.&lt;br /&gt;- Ver televisión.&lt;br /&gt;- Dormir toda la tarde.&lt;br /&gt;Hechos que cumplía a cabalidad y marcaba, al final del día, con un check todo lo cumplido según la lista escrita un día anterior. Y así anduve hasta que me creció la edad. Y así hasta que San Valentín se volvió rutina y fui perdiendo lo romántico por lo punk. Cambié Arjona por Sabina y preferí más a Silvio que a Montaner; lo que me hizo pisar tierra y no andar como cojudo creyendo que el amor es estar EN LA CIMA DEL CIELO. No hay nada más ¡!!!! FALSO!!!!!&lt;br /&gt;Enumeremos: Cuántas parejas de enamorados viven hoy estresados al saber que llegó el 14 (aun no es quincena, o sea no pagan) y se hallan más misios que el Chavo. Cuántos se rompen la chimba en pensar el mejor regalo y en imaginar que es lo que recibirán.&lt;br /&gt;Los precavidos ya separaron restaurante, los otros no. Entonces, salir a buscar dónde cenar resultará, por lo menos hoy, un verdadero suplicio. Los que quieren un trago no hallaran un bar libre, los que buscan caminar hallarán las calles repletas e inundadas de vendedores que, uno, te ofrecen rosas, dos, tarjetitas, tres, caramelos. Cuatro: “No le regala una flor a su bonita novia”. Claro que dan ganas de decirles: ¡no mierda, no!. Los más misios ofertan Hortelas y los desesperados buscan hotel. ¡Ingenuo…! Acaso crees encontrarás telos libres. No hagas esfuerzos, tirar en este día resulta tan complicado como pasar logaritmos a los letrados y hacer entender qué coño es un diptongo creciente a los matemáticos. Si no has reservado cuarto, mejor no hagas el intento, papá. Claro, si aun vives con tus padres. Y si no, anda intenta conseguir un condón: “solo nos queda Piel…”. ¡Ta mare!.&lt;br /&gt;Mientras, los precios de los cuartos se disparan: habitación simple/sin baño: 30 soles. Habitación con baño, agua caliente y TV: 50 soles. Habitación con baño, agua caliente, TV/cable/porno por dos horas: 70 soles. Con jacussi (sin cambio de agua) las tres horas: 100 maracas. Un fiasco.&lt;br /&gt;Es por eso que hoy recuerdo con tanta nostalgia esos primeros amores donde la inocencia triunfaba. Donde ahorrábamos toda la semana para ir al cine, en el que un chocolate Princesa valía más que un Peluche de Rosatel. Un minuto juntos era la vida para nosotros. Claro que hay parejas que andan en esa honda y son felices (me incluyo, creo). Los admiro, han hallado la simpleza del amor. Esa que se resume en una sonrisa, en un gesto, en una caricia. Esas que solo piensan en pasar un rato alejados del estrés del 14. Qué se yo, viendo una película en el cable (cien veces repetida), oyendo música, conversando y rescatando los defectos y virtudes de su amor.&lt;br /&gt;Una plática: “Recuerdas esa vez que…” o “Imagínate si no hubiera ido a…” para terminar con un “qué sería de nosotros si…”. La charla es el mejor remedio para una relación. Oigan, con esto no me alucino una Rampolla, pero creo decir una verdad universal.&lt;br /&gt;Bueno, ya la hice muy larga y no sé come terminar. Quizás confesando que ando misio y con deudas y que solo se me antoja un trago de la selva: Jodido pero contento. Aunque pudiera ser reemplazado por un Levántate Lázaro o un Siete Veces Sin Sacarlo, cuyo valor es solo de 3 soles. Lo cierto es que ignoro que pasará mañana, jueves 14. Este día siempre ha resultado una verdadera caja de Pandora para mi, espero que, como en años anteriores, los demonios no me revienten en la cara y, termine siendo un bonito Día de San Valentín, claro, sin tener a un San Antonio puesto de cabeza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-8823248150203485911?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/8823248150203485911/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=8823248150203485911' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/8823248150203485911'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/8823248150203485911'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/02/tengo-san-antonio-que-me-ha-puesto-de.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R7JqAidmYDI/AAAAAAAAABo/WtAKCyMyP-o/s72-c/san.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-1089530866083774647</id><published>2008-02-06T22:16:00.001-08:00</published><updated>2008-02-06T22:16:30.969-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Al amigo “Chugo”…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Oe Junior, por la Sarita que ayer casi me haces llorar. Pero no pudiste. ¡Eres una baaasssura! Pues te nos vas. Y claro, puedo sonar exagerado o maricón, pero cuando un amigo se va, te quedan esas ganas de quererte ir, aunque sea un toque con él. Es la aprensión que tratamos de evitar cuando lo tenemos cerca y buscamos aflorar cuando sabemos que se acaba. Algunos lo resumen como ingratitud, qué más da.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y te  lo digo porque eres un pendejo. Siempre te lo hice saber. Por algo te hiciste mi amigo. Te vas por un futuro mejor. Te espera la Madrastra Patria y te toca conquistarla. Hazlo igualito que los españoles con el Perú, huevas. Pero hazlo por ti, por tu familia y por la patria, jamás por la plata. Pero no nos hagamos los tarugos. Esa es una de las tantas razones por la que te vas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Oe chochera, y ahora, a quién le contaré mis enredos? “Instálate el skype”, me dijiste y te seguí la corriente. “Se baja del google”, recuerdas que te contesté, pero pensé, “ta mare… no será lo mismo”. Ahora nos tocará estar frente a una PC. Tú por allá y todos por acá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Junior, discúlpame la molestia y que joda tanto con lo mismo. Pero a uno le da pena pues. Tanto que mi mamá te llamó a felicitar: por el viaje, por tus logros, por tus éxitos. Cerebrito resultaste pues. No, me equivoco, pendejito. El mismo de la Guaraná en la tienda de Beto, cuando teníamos 9 y 10 años. El de la combi en  el Santo Toribio, el del Galván, el de los partidos de fútbol, el de los goles fallados y los tantos anotados. Y ya que entramos en el tema de la nostalgia: Recuerdas las tardes de bicicleta por Los Olivos, las conversas a las cinco, los amores de siempre: los frustrados y logrados. “Ta mare”, junior, y ahora con quien conversar. A estas horas debes andar cruzando el Atlántico y uno debe estar entrevistando damnificados en Ucayali. Somos dos ramas diferentes. Cada uno feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más me alegra de que te vayas es la posibilidad de que regresarás. La posibilidad de la partida siempre abre otra de bienvenida. Y me comprometo desde ya en organizar tu fiesta de llegada. Esta vez si no faltará el show, la barra y las bailarinas. Por mi marecita, te lo juro que si… Mientras acá seguiremos pasando los días, viendo como nos crece la barba, como nos sale la guata, mientras que tú debes evitar te salga ese horrible acento español. ¡Joder!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos vemos pues amigo. Desde ya tengo asegurado un techo donde caer cuando visite Madrid. No te olvides de mi camiseta del Real, ni de la italiana en mi honor. Nada más te pido, qué más puedo querer si fuiste tú quien me ofreciste tu amistad, un día en el que necesitaba con quien conversar, charlar. Muchas gracias por todo y … Allí los vidrios…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu amigo,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-1089530866083774647?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/1089530866083774647/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=1089530866083774647' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/1089530866083774647'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/1089530866083774647'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/02/al-amigo-chugo-oe-junior-por-la-sarita.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-6978090787242800786</id><published>2008-02-06T21:05:00.000-08:00</published><updated>2008-02-06T22:00:58.841-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R6qSMwSL1PI/AAAAAAAAABM/f9nQeNC--_Y/s1600-h/vallejoqueirolo01.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5164100670550955250" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R6qSMwSL1PI/AAAAAAAAABM/f9nQeNC--_Y/s320/vallejoqueirolo01.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La calle de Quilca.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;De Vallejo a Queirolo...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;Con cariño, al estilo Davis Orozco (y no porque tenga su look), les ofrezco mi primera crónica, escrita en mayo 2003, cuando llevaba el curso de redacción interpretativa en la Bausate y Meza. Siempre la consideré una de mis mejores historias. Aquí sin mayores retoques, la versión original de lo que considero el inició de mi romance con mis propias letras.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;br /&gt;Caminando por las calles del centro de Lima sentí un olor a tradición, no dudé en detener el paso y sentarme al lado de una mulata espectacular, una pizarrita de “Inka Cola” me brindaba el suculento menú: “Porción de anticuchos, un nuevo sol”. Acomodado ya, comprendí el comentario de mis vecinos comensales, tenían razón “aquella morena tenía más trastienda que un bodegón”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encantado quedé, y no estimado lector por la trastienda, un sueño se me hacia realidad... ¡Cenar con César Vallejo! Sí, lo vi, en su pose habitual, mano sobre el mentón y mirada perdida (aunque medio bizco). Sonreí al verlo retratado inmenso en aquella pared ¡Ocupa toda una esquina!, ¡Te da la bienvenida! Y parece recitarte de manera “cachacienta” que está hecho de piedra negra sobre piedra blanca. Pregunté a la mulata, así como quién no quiere la cosa, ¿Cómo se llama ésta calle? ella devolviéndome la mirada respondió: “Ésta es la calle de Quilca”. No dudé un instante, el boulevard y porque no la morena, me daban la bienvenida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Estás en la segunda cuadra, es chiquita, 50 metros no más, sigue de frente y verás La Noche de Lima, antes pasarás por el bar Queirolo, ¡Ten cuidado!, hay mucho loco y borracho por allí”, dijo la mulata de nombre Maritza. “Te invito un vinito que haga juego con tu piel”, quise decir, pero el desaire era inminente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pagué el sol y aún con ese sabor tan limeño y tan “anticuho” en mi boca, me puse de pie y di el primer paso a ese nuevo mundo, el de la contra cultura, el de Vallejo y Queirolo, el de la bohemia y el trago de “luca”. “Pie derecho, pie derecho” pensé, y ya estaba en avanzada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mirada rápida a aquella pequeña cuadra y noté que los faroles amarillos se encendían, la noche nos tomaba por sorpresa y la mini aventura se prestaba para encender un cigarrillo. Recordé a un amigo y su frase célebre al darle la primera piteada “A mi me han dicho que David la lanza y no la pone, que es lo peor de todo” sonreí. Había llegado la hora de lanzarla y ponerla, que es lo mejor de todo. Y fue así que me mandé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto me hallé dentro del bien llamado “Boulevard de la Cultura”, tierra de piratería y la literatura, sus amplios pasadizos llenos de clásicos y contemporáneos, de mitos y leyendas “Todo baratito amiguito pa’ que lo lleves...” decía una doña a un joven, preguntando por el “Huerto de mi amada” de Alfredo Bryce Echenique, tal vez el escritor más pirateado y más vendido del lugar. Un teatrin al final del corredor mostraba a un joven poeta en plena declamación, mientras un espectador, en su silla plegable, leía atentamente “¿Quién se ha llevado mi queso?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí del boulevard y el frío en la calle, ya era de temer. Al lado, una casona vieja hacía las veces de librería antigua, “Todo x un sol” decía un letrero, libros de fotografía, de cocina criolla, de derecho penal, la historia completa del Perú hecha por Basadre, biografías, diccionarios, Atlas, en fin libros de mucho valor y poco precio, para muestra un botón: “Utopía” de Thomas More, primera edición en castellano. “Ocho soles joven, ya llévatelo a siete y no se diga más”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partí de aquella covacha de 3 x 10, agradecí a Dios de no haberse caído el techo en mi cabeza, y en esas andaba con Padre nuestro y todo, y ¡Oh! Señor líbranos de todos los males, pues el Averno estaba frente a mí. El pecado me llevó a él. Crucé la pista, toqué la puerta esperando me abriera Caronte y ser guiado por algún Virgilio por aquella casona de quincha y adobe, pero nadie hizo caso, mi hora aún no había llegado. Me contenté con observar la pared inmensa de aquella casona multicolor, que nos muestra deseosa su niña de la lámpara azul, sin tul, hecha toda una vedette para diario chicha. La cantina de al lado todo un espectáculo: chela o ron al ritmo de una canción y llorosos los ojos de algunos borrachazos, mientras un niño con peine y chapita en mano termina una canción de amor. ¡Por ellas hermanito, por ella!, ¡Salud!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Quilca la música tiene un lugar especial, el verdadero emporio del rock nacional, encontramos lo más destacado y lo más “subte” de todo el Perú, donde un tipo llamado Galicio te puede atender, embriaga y culturizar con esas producciones de Leusemia, Rafo Ráez y los paranoias, La Sarita, Ni voz ni voto, Uchpa, Campo de Almas, entre otros se me presentaban en cada puesto de CD’s.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como típica calle limeña el olor a berrinche no me sorprendió, la basura en la pista no me impactó, mucho menos aquel maricón que me gritó “¿Cuándo nos metemos un reventón?”. Las paredes inundadas de graffitis, propagandas políticas, mensajes a la conciencia y demás. No faltó el vendedor de libros de parasicología, ni la seudo gitana que me quiso leer el tarot, “No gracias señito, pero no me lance una maldición.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Turistas entran y salen encantados de tanto desorden e informalidad, diciendo un no sé qué en su inglés frígido y castellano masticado. El perro del barrio pasea por allí, con su bolsa de huesos en el hocico, se recuesta bajo un puesto de postales y estampillas para protegerse de la tenue garúa que azota Lima, mira celoso si algún congénere hambriento o un loco vendrá a disputarse su cena con él, y yo, cruzo por el puesto de un vendedor de monedas y billetes antiguos para al fin llegar al otro extremo del nuevo mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a Queriolo, casona vieja de amplios ventanales y telarañas, posada de poetas, escritores, políticos y actores, turistas y limeños, locos y cuerdos, parejas y solteros. Me provocó su mitológico vino, deseé no estar solo. Decidí lanzarme. Dudé. Las dudas matan, recordé. No entré. El olor a viejo me llamaba, me invitaba a ingresar, pero solo, ni hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto las palabras llegaron a mi mente “Te invito un vinito que haga juego con tu piel”, volví la mirada, di el primer paso decidido y volví a buscar aquella diosa de ébano que abrió un nuevo mundo para mí, un mundo de novela, un mundo de historia, un mundo de comedia y tragedia; el mundo delimitado por Vallejo y Queirolo, por la poesía y la bohemia... el mundo de la contra cultura, el mundo de Quilca. Iré y volveré con musa en mano como Dios manda y con voz en cuello gritaré: “¡Señor mozo! Traiga un vino pa’ celebrar que una nueva historia está por comenzar...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escribe: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Alonso David Gavidia Castro.Mayo/Junio2003&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-6978090787242800786?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/6978090787242800786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=6978090787242800786' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/6978090787242800786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/6978090787242800786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/02/la-calle-de-quilca.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R6qSMwSL1PI/AAAAAAAAABM/f9nQeNC--_Y/s72-c/vallejoqueirolo01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-8995100442696745058</id><published>2008-01-30T00:14:00.000-08:00</published><updated>2008-01-30T00:17:42.613-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R6AyjQSL1OI/AAAAAAAAABE/BLXcYiTyBbE/s1600-h/untitled.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161180754214638818" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R6AyjQSL1OI/AAAAAAAAABE/BLXcYiTyBbE/s320/untitled.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Adiós, melancolía…&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Para aquellos que se marcharon. Para aquellos que dijeron adiós. Esta columna toca un tema universal: las despedidas, el sentimiento más noble.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escribe:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;David Gavidia.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;En los últimos días, y porque no, en los últimos meses, la palabra despedida resulta un término frecuente. “Todos se van”, suele acompañar la frase. Y siempre un halo de melancolía inunda el momento. Pero, como para bajar las tensiones, se suelta con ironía un “pero todos vuelven” que alegra la tristeza, que hace menos dolorosa la partida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ¡vamos, por qué tanto preámbulo!. Para ser sinceros y haciendo matemáticas simples: en los pasados 7 días asistí a 3 fiestas de despedida y un funeral. Dije cuatro veces adiós y brindé palmadas y besos a quienes decidieron ir a mejor vida. Incluso en uno de mis sueños me vi partir. Una enorme ola me tragaba. ¡Increíble!, observé mi propia muerte. Entonces, uno que está en la cúspide de su vida se pregunta: ¿vale la pena abandonar todo y comenzar de nuevo?, partir de cero para enrolarse en el ejercito de salvataje de una nueva existencia o, es simplemente un principio de incertidumbre. En fin… divagar no vale la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justamente, hace unos días, conversando con un amigo que decidió partir encontramos una respuesta conjunta al adiós: no es dolorosa la partida, es el simple proceso de saber que te vas y no poder hacer nada para remediarlo es lo que hace más triste el momento. ¡Carajo, las lágrimas tienen que caer!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las parejas cuando rompen suponen que deben regresar, el tiempo termina por darles la contra. Los viajeros cuando parten, intuyen que no volverán, las experiencias terminan por confirmar su intuición. La propia muerte resulta ingrata pero es la más franca, sabes que te vas para no regresar. No tiene complejos en ocultar tu existencia y refregarte en la cara que eres mortal. Para variar, y reitero, las lágrimas siempre acompañan el instante y se suele maldecir el momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A modo personal, detesto las despedidas. Odio los aeropuertos, evito los entierros. Es tomado como un acto de bajeza el no despedirme, dar la espalda y decir: “seguro nos volveremos a ver”. Nada más falso, la peor forma de arrugar la tristeza es inventando frases cursis y metódicas. “Envías fruta”, es una clásica. Por qué ocultar los sentimientos entonces, por qué hacerlo con una sonrisa fingida, los ojos enjuagados y la voz entrecortada. Sonreír es el acto más puro y sincero, pero se marchita cuando se fragua para apaciguar un tumbo en el corazón, un tirón en los nervios, una patada en los huevos. Duele marcharse y hay que aceptarlo. No seamos maricones y lloremos ante la partida. Y es cierto, duele saber que ya no estará (s), entender que se fue. Imaginarte sin ella, saber que tu vida se acabó en él. Por que es cierta la frase esa: “una parte de mi murió contigo”. Ridículo, tal vez, cierto, en su totalidad. Se muere parte de la vida con un adiós, las nostalgias son almas en pena que buscan un rincón para llorar, un bar para beber o un prostíbulo para el intercambio de amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta columna, sin sentido para muchos, nada coyuntural para otras, es sin duda una dedicatoria a quienes se marcharon y se seguirán yendo. El 2006 fue el año del adiós. Este 2008 se vine con sorpresas. Y todo esto se hizo más sentido cuando entré en conciencia que la única forma de encontrarme con la gente que quiero es en funerales (o matrimonios, que es la misma vaina). Si pues, la forma más digna de encontrarse cara a cara con la eterna despedida. Y de paso sentirse más viejo. Aunque la vejez no siempre esta relacionada a la muerte, a la partida, que es una forma de crecimiento de dos personas o más, pero que siempre debe ser llevada con estoicismo hasta el final. Total, las despedidas siempre duelen y el dolor es parte de la vida. Entonces, qué vengan más adioses, que siempre habrá vino para brindar y ojos para llorar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-8995100442696745058?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/8995100442696745058/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=8995100442696745058' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/8995100442696745058'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/8995100442696745058'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/01/adis-melancola-para-aquellos-que-se.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R6AyjQSL1OI/AAAAAAAAABE/BLXcYiTyBbE/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-8822022744087828939</id><published>2008-01-29T23:32:00.000-08:00</published><updated>2008-01-29T23:48:23.775-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R6AqiASL1NI/AAAAAAAAAA8/HyjbjiJwW8Y/s1600-h/NINA.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161171936646780114" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 237px; CURSOR: hand; HEIGHT: 162px; TEXT-ALIGN: center" height="170" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R6AqiASL1NI/AAAAAAAAAA8/HyjbjiJwW8Y/s320/NINA.jpg" width="246" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#000066;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#000000;"&gt;&lt;strong&gt;‘‘Estoy vivo porque Dios estuvo a mi lado’’&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#000066;"&gt;Richard Nina, el sobreviviente de La Victoria. Estas fueron las primeras declaraciones del único sobreviviente de la caída de un muro en construcción, en La Victoria. Cuenta cómo vivió las trágicas horas que permaneció enterrado vivo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Una historia de &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;David Gavidia.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#000000;"&gt;Foto (cortesía):&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt; Roberto Cáceres. La República.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No hay que llorar. No hay por qué, varón. Sonríe, levanta esos ánimos. Y ahora que está vendado, con las heridas cicatrizando por todo el cuerpo, es increíble verlo tan recuperado. Sonriéndole a la vida y agradeciéndole a Dios. El ser omnipotente, que, según afirma, le salvó la vida y le permite respirar el aire que ahora goza y que el fatídico miércoles 12 de diciembre se le acababa al caerle encima toneladas de tierra y piedra. Este es su testimonio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ya estoy saliendo de lo peor. Recuperándome. Mi alegría es inmensa por salir vivo de ese derrumbe, pero también me siento un poco adolorido por todo lo que ha pasado y apenado porque mis compañeros de trabajo fallecieron".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Richard Nina Paucará, de 27 años, está sentado en una cama de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Dos de Mayo. Lo rodean sus amigos, curiosos, gente que lo saluda, le dan ánimos y hasta no falta un carajo que nunca está de más cuando se trata de dar temperamento, ganas de mirar con desprecio a la adversidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Lo que más me alegra de estar vivo es poder ver la luz del día, estar con mi papá, mi mamá, junto a ellos y mis amigos que vienen y me dicen: "Richard, ya todo pasó, tú tienes una fortaleza y esto de acá (mira de reojo su brazo mutilado) no te va a derrumbar. Estamos orando por ti, me dicen, y eso me da ánimos". El padre de Richard, lo oye. Imaginamos que con cierto orgullo, también con mucha preocupación. Y más cuando el hijo cuenta la historia que le tocó vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;"VI TIERRA POR TODOS LADOS"&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;"Todo fue tan repentino. Trabajábamos con mucho apuro cuando vimos que de pronto todo se desmoronaba. Entonces solo vi el concreto que caía. Tierra que estaba por todos lados. Tuve suerte que tres grandes piedras me aprisionaron, pero también me protegieron. Fue una milagro que no me aplastaran. Una cayó a mi derecha, otra a mi izquierda, otra al centro. Solo una cayó sobre mi brazo y lo perdí, pero eso ahora no importa, es mínimo, si ya logré sobrevivir", dice, con convicción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de un silencio en el que se le parece quebrar la voz y sus ojos se van nublando de lágrimas, se recompone, sonríe. Se soba las heridas y recuerda las más de diez horas que pasó enterrado en vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Bajo tierra tenía una gran fe en Dios. Él me dio fortaleza para soportar. Cuando estaba entre los escombros nunca perdí el conocimiento, siempre estuve lúcido esperando a que viniera la máquina que escarbaba, pero pasaban las horas y no escuchaba nada. Cuando ya habían pasado más de diez horas, sentí que mi cuerpo se derrumbaba".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;"NO VEÍA LUZ EN EL CIELO"&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;"Oré con toda mi alma y me despedí de Dios, de mi padre, de mi madre, pedí perdón por mis pecados y cuando cerré los ojos para buscar la luz en el cielo, no la hallaba. Entonces le pregunté a Dios: ¿Cuándo encuentro la luz para irme a tu lado, contigo? Tanto tiempo estoy acá y no aguanto, le dije. Allí sentí que alguien estaba a mi costado, imaginé que era Dios y me daba fuerzas. Seguramente tenía algo para mí, creí poder salir en algún momento… Allí fue cuando escuché la excavadora".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La imagen fue captada por un canal de TV. La pala mecánica sacando la tierra de los escombros y de pronto una cabeza. Era Richard. "¡Esta vivo!, ¡Esta vivo!", gritaban los bomberos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los mismos alaridos los oyó el joven constructor que, recuerda, sintió desvanecer el cuerpo faltando tan poco para su rescate. "La tierra ya había envuelto todo mi rostro. Le dije a Dios, con un poco de cólera, me vas a recoger después de haber aguantado tanto tiempo. Si esa es tu voluntad qué se va a hacer". Con el último suspiro que le quedaba gritó: "¡Ayudaaaaaa!..." fue allí que movió la cabeza. Los bomberos lo salvaron. Fue un final feliz.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PIDE BRAZO ORTOPÉDICO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Ahora más recuperado, Richard piensa en el futuro. Quiere trabajar en su profesión: computación e informática. Pide a las ONG le donen un brazo ortopédico. Pide también que en el futuro no lo discriminen y encuentre trabajo. Sobre su brazo mutilado le resta importancia, porque asegura que vive de milagro. Esa pérdida recién la está asimilando.&lt;br /&gt;En su lecho del Hospital Dos de Mayo afirma que el caso suyo y el de sus compañeros no debe quedar impune, sobre todo con los familiares que perdieron a sus seres queridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Refiere que el lunes lo visitó el hijo del dueño de la empresa constructora. Le pidió (en un mensaje subliminal) que no "maleteara" mucho a su padre cuando hable con la prensa. Pero no puede evitar denunciar cómo se trabajaba all: No contaban con medidas de seguridad. Solo les dieron un casco para protegerse. También refiere que muchos obreros sufrían heridas en su labor, pero nadie se animó a renunciar ni a denunciarlo por temor a perder el trabajo. Allí permanecían 10, 12 horas, o más. El único objetivo de los contratistas era acabar como sea el edificio, ese que acabó con la vida de ocho obreros, ocho de sus amigos. ¿Y él? El único sobreviviente, el que puede contar lo que sucedió. Regresó a la vida, sí, y Dios estuvo a su lado. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-8822022744087828939?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/8822022744087828939/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=8822022744087828939' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/8822022744087828939'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/8822022744087828939'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/01/estoy-vivo-porque-dios-estuvo-mi-lado.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R6AqiASL1NI/AAAAAAAAAA8/HyjbjiJwW8Y/s72-c/NINA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-5798772241580760544</id><published>2008-01-29T23:01:00.000-08:00</published><updated>2008-01-29T23:31:15.576-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R6AlmgSL1MI/AAAAAAAAAA0/28G207-3M2w/s1600-h/lucuma.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161166516398052546" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R6AlmgSL1MI/AAAAAAAAAA0/28G207-3M2w/s320/lucuma.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;El artista que dejó los puñales&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Luis Cueva Manchego, alias, LU.CU.MA. Ex bandido, pendenciero y putañero. Los siete pecados capitales reunidos en un hombre que encontró en el arte la liberación de sus fobias. Si un día mató, hoy lo retrató.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Una crónica de&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;David Gavidia&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fotos (cortesía):&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Virgilio Grajeda. La república.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#000066;"&gt;Primero nos dice que se parece a Chacalón. Que sus iniciales LU.CU.MA, no eran más que la abreviatura de su nombre: Luis Cueva Manchego. Que pinta, que dibuja, que se halla plantado. Primero desconfía, no quiere conversar. Dice que declararle a periodistas le trajo problemas. Que su familia lo rechaza por lo que fue y por lo que es. Que no lo comprenden. Que si fue un bandido se debió a cosas del ayer, que si mató, robó y se drogó fue cosa del pasado. Ya está plantado, no quiere más problemas. "No por las huevas me comí 23 años en prisión".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#000066;"&gt;&lt;br /&gt;Y ahora no vale desconfiar. Pese a su mirada cómplice, pese a que viste como militar, pese a que detrás suyo se alza pintado un Cristo chuceado, tatuado y con dolor. LU.CU.MA –ese hombre que hizo de sicario en el campo– expone sus obras en el Centro Cultural de la Escuela de Bellas Artes. Allí se retratan asesinatos en los Andes, guerrillas en la selva, la vida en los penales. Todo parece una exageración. Un exceso o una oda a la violencia, pero nada, Chacalón lo justifica diciendo que solo dibuja la vida dura, lo horrendo que hay en el mundo. Y todos, con ese tonillo chillón de cartel cumbiambero.&lt;br /&gt;LU.CU.MA se muestra parlanchín. Ya entró en confianza. Pero nos pide un sencillito. ¡Aguja!, le decimos. Entiende. Conoce de miserias.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;Heridas del ayer&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"Estuve en prisión por homicidio, asalto, lesiones y por huevón. Ahora hago pinturas sobre el dolor. Mis cuadros hablan de los maltratos, violaciones, cosas horrendas. El sufrimiento de los presos en la prisión, trato de dar a conocer el mundo real de los penales", dice con la autoridad que le da haber pasado más de dos décadas encerrado.&lt;br /&gt;Tras un breve silencio, continúa su relato. "Entré por primera vez al penal en 1969. Fue en Maranguita cuando tenía 16 años. Por una bronca, le rompí el hocico a un fulano. Luego, me internaron en el Larco Herrera, me volví a escapar y me fui a vivir a Mendocita en La Victoria. Allí anduve con mi compadre el Loco Jano, el Loco Malambito. Aprendí el mundo del hampa, a agarrar chaveta, a bronquearme y a drogarme. A los doctores del Larco Herrera les robaba heroína, morfina. Luego le entré al LSD, marihuana y pasta. Un día, cuando salí de prisión todo duro me encomendé a Dios y le dije: Si realmente existes, quítame este vicio, mira que tengo una hija. Nunca más volví a drogarme". Quizás por eso, el Todopoderoso es un personaje frecuente en su trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su historia retumba en las paredes. La oyen, ahora, los turistas, los visitantes de la muestra, los jóvenes de Bellas Artes. Lo rodean, algunos la comentan. Otros negocian su obra, la que asegura, como la biblia, puede romper el corazón pues "la palabra de Dios penetra más que dos espadas hasta los tuétanos y discierne los pensamientos y corazón".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LU.CU.MA usa dos relojes, como buen "bandido", afirma. Vive en Iquitos, tiene 55 años y se dice fuerte y poderoso. Asegura le gusta la chicha, paraba en la carpa Grau y anduvo por el Cerro San Cosme, desde allí nació el apelativo Chacalón, por su parecido físico. Entre quienes lo ayudaron en el mundo del arte estuvieron Gustavo Buntix, Christian Bendayan e incluso –afirma que pese a las maleteadas iniciales– la misma Magaly Medina le tiene respeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;De los penales&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En sus obras también se retratan diversos personajes. Todos marginados. Tampoco están fuera la política, la corrupción, la deslealtad, el terrorismo, los íconos populares: Sarita Colonia, lo "cholo", las armas, la sangre. "Siempre uso sangre", detalla.&lt;br /&gt;Para sus cuadros usa esmalte sintético, por lo que un cuadro suyo puede durar años. Recuerda –a cada rato– que no tiene plata, que nació en la pobreza pero que saldrá de ella por su arte, pese a que acepte que sea difícil por sus chuzos y tatuajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que LU.CU.MA, este ex tísico, tuberculoso y de pulmones destrozados, no se anda con vainas. Ya piensa volver a Iquitos el mes próximo, allí, donde nadie lo jode. Ahora nos dice que ‘nos arranquemos’, que ya se cansó, que tiene que ir a vender unos cuadros. Otra vez nos insiste con el sencillo. Le repetimos ¡Aguja! Parece entender. De cargoso le mencionamos la palabra reincidencia, y él responde: Nooo, desde que salí de la cárcel ya no hago cojudeces. Solo pinto. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-5798772241580760544?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/5798772241580760544/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=5798772241580760544' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5798772241580760544'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/5798772241580760544'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2008/01/el-artista-que-dej-los-puales.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/R6AlmgSL1MI/AAAAAAAAAA0/28G207-3M2w/s72-c/lucuma.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-2614911767200328935</id><published>2007-07-07T13:13:00.000-07:00</published><updated>2007-07-07T13:51:03.924-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/Ro_8j34WV2I/AAAAAAAAAAc/vEd2kxdkHdw/s1600-h/cultura-img-1.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5084560197550495586" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/Ro_8j34WV2I/AAAAAAAAAAc/vEd2kxdkHdw/s320/cultura-img-1.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Historia de los goles anulados&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;En el barrio se formó un equipo de fulbito que nació para ser grande y se abortó en el camino. En medio, una historia de amor entre los niños de ocho y doce años que se fermentó. Aquí, una historia con mucha ficción, pero con otro tanto de verdad y desilusión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Al Oporto, sus integrantes y a los amigos domingueros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escribe:&lt;/strong&gt; David Gavidia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Luego de haber bailado perreo, pasear por el parque y patear el balón de los niños hace dos domingos, déjenme contarles una historia. Es de esas llenas de nostalgia. Sí, de esas que transcurren cuando uno todavía se pela las rodillas jugando al fútbol con los amigos en las calles y también, de aquellas en las que cupido, ciego o borracho disparó, la flecha sin dirección y la perversa cayó, como no, en el despistado que transita por las calles y, pucha, tenemos la mala suerte de ser el blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dardo para mala suerte ya había caído sobre mí. Caminando primero por las calles del barrio, y luego hundiéndose más mientras llevaba a la niña de mis ojos en un paseo interminable en bicicleta, el día que nos presentaron. Ella tenía ocho y yo doce. Ella tenía los ojos verdes y yo pardos. Ella tenía la piel pálida y yo tostada por el sol. Ella desde entonces se llevaba mis pensamientos, despertares e insomnios. Y yo le enfermedad que García Marquez la llamó cólera con los síntomas del amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo confesar que vivía para ella. Me gustaban las canciones de Gian Marco y soñaba con deleitarla con Una Canción de Amor, parado debajo de su ventana, con la guitarra incendiaria recibiendo las caricias de mis dedos. Pero como era un inepto para la música, el único talento justificable con la que podía hacerme de sus ojos era mediante el fútbol. Jugaba en el medio campo con el trajín de un defensa y por aquellos años, tenía la puntería certera de un cazador de presa frente al arco. Todo lo veía gol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por aquellos años el barrio se hizo de un equipo de fulbito. Institución pendenciera que buscaba el sueño del título distrital. Yo no dude en probar suerte con ellos, quería ser futbolista profesional y quizás en uno de esos partidos de la liga podían descubrir mi pierna zurda con lo que podría firmar un millonario contrato por la U. Jugábamos con unas camisas verdes, entrenábamos con unas celestes y nos auspiciaba una pollería que tenía un cocodrilo como eslogan. No sé si los casi 22 jugadores que conformábamos el equipo -en sus diferentes categorías - nos sentíamos orgullosos de entrenar por sus colores, pero lo cierto que lo hacíamos, todos los días, desde las seis de la mañana y con las legañas en los ojos. Era el verano de 1996.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esos años, como les dije, andaba enamorado y otra de las motivaciones por las que me uní al equipo era para cumplir con una sencilla fantasía: meter un gol en el minuto final del partido decisivo, ir a la tribuna, sacarme la camiseta y entregársela a Vanesa, la niña por la que, ya les expliqué, era capaz de hacer lo que sea. Y un gol, por esos años, era lo más sublime que podía entregar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo malo era que Vanesa odiaba el fútbol. Pero aun así, a diario pasaba con mi pelota bajo los brazos o dándoles botes sobre la vereda para que ella sintiera los golpes del balón y saliera por su ventana, aun que sea, como un día me fije, por entre la cortina, la ventana y la pared, mostrando solo un pequeño ojo feliz. Con ese pequeño gesto de intimidad me conformaba por parte de ella, aunque la atrevida luego de dos meses de rehuidas, miradas cómplices y mensajes indirectos entre nuestras primas (amigas ellas) hacia nuestros oídos, ella se atreviera, al fin, a salir de paseo con sus patines por el parque, mientras yo entrenaba a los penales o tiros libres. Su presencia, se convertía en mi ausencia. Fallaba todos los disparos y mi entrenador renegaba, me puteaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y al técnico no le faltaba razón para amargarse. Estábamos a dos días del debut ante el Sporting Estudiantil. El se hallaba tenso, mordía con más frecuencia los lápices con los que diseñaba la estrategia para el primer encuentro. Yo sería titular, usaría la banda de capitán y… ¡Carajo.. Otra vez fallando, desahuevate pues Gabriel!, me gritaba al ver como enviaba un balón por encima del arco y se perdía por entre los árboles. El entrenador era un tipo bajito y regordete. Tenía unos bigotes que terminaban en punta, las piernas blancas como leche y usaba medias de vestir con un short de drill. Más que un técnico de fútbol parecía un turista americano pero con los pelos canos alborotados y la cara desencajada por el estrés. La noche antes del partido le escuchamos decir: “Estos cojudos no le ganan a nadies”. Estaba borracho, así que debía decir la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no le presté atención. Andaba preparando mi estrategia personal: ¿Cómo romper las barreras que me separaban de Vanesa? Antes de llegar a ella debía sortear a la tía, la prima y la madre que jugaban voley frente a la puerta de su casa, mientras Vanesa las observaba y un rayo de luz amarillo caía sobre ella. Era la iluminación artificial del parque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El motivo de acercarme a ella era invitarla al partido inaugural en el Real Amistad, donde marcharíamos, juraríamos por el juego limpio y habían prometido la presencia de César Cueto, para tal ceremonia. Para esa mañana podría matar dos pájaros de un tiro: regalarle mi camiseta llena de amor a Vanesa y sorprender a un viejo y glorioso futbolista. Para mi mala suerte no pude hacer la invitación: la pandilla me había dejado solo en la esquina de la casa de Vanesa a unos cuantos metros de su puerta. Ella me había observado y se escondió tras su puerta. A sus ocho años era lo inmadura que se pueden imaginar, así que de la rabia me fui a casa y lloré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente me desperté con los ojos hinchados, la moral por los suelos pero asistí al partido inaugural. Llevé la banda de capitán, con el uniforme límpiecito y juré Por Dios y por la Patria, honrar el juego limpio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperamos dos horas para iniciar el encuentro. Lo jugamos al medio día de un domingo y para sorpresa de todos, hasta del mismo barrio que había llegado a la cancha del Real Amistad para vernos perder, ganamos el partido por 3 a 2 en lo que fue considerado el mejor choque de la primera fecha. El encuentro se resume en un inicio con mucho vértigo por parte del Sporting Estudiantil que a los 20 minutos del primer tiempo ya nos ganaba por dos a cero. La historia y las apuestas les daban la razón: el multicampeón distrital debía humillar a ese equipo nuevo y con jugadores recién sacados de las pistas. Pero luego de una puteada de padre y señor mío que se mezcló con las lágrimas de El entrenador, reaccionamos, marcamos el primer tanto a los cuatro minutos del segundo tiempo, cinco minutos más tarde empatamos con un gol de chalaca de Joselito que quedó para la postal de aquel año por el tremendo salto que dio para conectar el balón ante la sorpresa de los defensores rivales y el balón se coló por entre las piernas del arquero que atónito recibió los reclamos de medio estadio por no salir con el puño limpio a quebrar al delantero rival que había logrado el empate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el fútbol tiene esas cosas raras inexplicables para la ciencia y solo entendibles por el corazón. Faltando cinco minutos para culminar el partido tomé el balón en tres cuartos de cancha rival. Hasta el momento mi participación en el partido había sido calificada hasta mediocre. Tenía un dolor en el vaso del estómago. Ganas de vomitar y la tristeza de no hallar entre la tribuna a Vanesa. Por esos minutos ya había pedido el cambio y el Técnico, sabio él, decidió no hacerme caso bajo el argumento que me comportaba como una niña y que si no me desahuevaba me sacaría del equipo para toda la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo en mi contra tuve que seguir en la cancha. Y fue entonces que recibí por última vez el balón. Era el minuto 40. Toqué hacia la derecha rápido y me desmarqué del defensa rival. Desde entonces solo recuerdo que Joselito, quien había recibido la pelota, envió un centro venenoso al corazón del área, y la última sensación que tuve fue el sentir tres golpes: el primero, de la pelota pegando en mi frente; el segundo el grito estruendoso de la tribuna festejando el gol del triunfo, pues la pelota se metía por el ángulo, y el tercer y golpe final fue el puñetazo del arquero que haciendo gala de su piconería de perdedor estampó su guante sobre mi sien cuando la pelota ya inflaba la red. Caí seco, como un saco de papas sobre la cancha de tierra y no desperté más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al recuperar el conocimiento tenía la camiseta manchada de sangre y recostado sobre la banca de suplentes con una toalla húmeda sobre mi frente. Cómo es lógico pregunte sobre lo que había ocurrido y me contaron lo narrado, más el argumento de un tremenda bronca que se armó en la cancha. Hubo varios expulsados, el partido finalizado por faltas de garantías pues las barras de ambos barrios se habían agarrado a piedrones en plena cancha. César Cueto se había marchado decepcionado y con resguardo policial pues las barras ya se estaban robando las zapatillas, vaciando el kiosco, las cervezas y los cigarros. No faltó un disparo al aire y yo aun seguía privado por el golpe. Una vez restablecido el orden, sacaron a los hinchas de la cancha, se reinició el partido y jugamos los tres minutos sobrantes. Ganamos bien y para respetar el juego limpio los dos equipos nos dimos la mano con el odio en los ojos. Teníamos los primeros tres puntos en los bolsillos y la celebración del barrio asegurada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para esas horas y con una costra sobre mi cabeza ya había planificado buscar a Vanesa. Ella nunca se enteró del triunfo, la pelea y la huída de Cueto. ¿Quién es ese? Me habría preguntado Vanesa de haberla encontrado. Y yo me habría esmerado en explicarle que es el poeta de la zurda, el mejor jugador de la historia del fútbol peruano y lástima, aliancista. Pero ni la conversación ni el encuentro se pudo dar. Vanesa fue recluida en su casa aquella tarde pues al siguiente día comenzarían sus clases en un colegio fiscal por lo que, sabía, no la vería hasta el verano siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia de triunfo ya no se pudo repetir los domingos siguientes. Perdimos el segundo partido por 3 a 0, el equipo de mayores recibió una paliza histórica de 15 a 0 y las subsiguientes fechas recibimos las catanas respectivas, anunciadas e incluso apostadas. Regresábamos siempre al barrio con la cabeza gacha y la eliminación a cuestas. En cuanto a mí. No volví a anotar. Me expulsaron hasta en dos ocasiones y terminé siendo el peor jugador de la temporada. Eso ya no me importaba. Vanesa ya no estaba. No podría dedicarle un gol en el minuto final de un partido definitorio y regalarle mi camiseta llena de amor…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora, dos domingos después de haber bailado perreo, haber paseado por el parque y pateado el balón de los niños, los recuerdos de aquel verano bendito vuelven a la mente. Años después me mudé, los futbolistas de antes ya no son los mismos de ahora y solo queda escribir esta historia, alejado de Vanesa (recluida hoy en una Escuela de Policías). Entonces, una pregunta ronda por mi mente. ¿Qué hubiera ocurrido la noche previa al partido inaugural?, Sí, si la hubiera invitado. Quizá ella tendría la misma historia que contar: el gol, el puñete, la tribuna, mi camiseta. O talvez una muy diferente: las derrotas posteriores, las tarjetas rojas y el nocaut que un día recibí solo para perderme la huida de Cueto y el escape de un amor como el de aquellos años que se me fue de las manos. Sí, como el gol no celebrado, y los muchos otros anulados. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-2614911767200328935?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/2614911767200328935/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=2614911767200328935' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/2614911767200328935'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/2614911767200328935'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2007/07/historia-de-los-goles-anulados-en-el.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/Ro_8j34WV2I/AAAAAAAAAAc/vEd2kxdkHdw/s72-c/cultura-img-1.gif' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-8289484685377081166</id><published>2007-07-07T13:06:00.000-07:00</published><updated>2007-07-07T13:41:32.918-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/Ro_zjH4WV1I/AAAAAAAAAAU/8bZKzhEVRGI/s1600-h/adolescente-estudiando.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5084550289060943698" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/Ro_zjH4WV1I/AAAAAAAAAAU/8bZKzhEVRGI/s320/adolescente-estudiando.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;También estudié en una Pre… &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Al guerrazo, primera prueba de este blog. Con datos anticuchos, pero que muestra algo de lo que será.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escribe:&lt;/strong&gt; David Gavidia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Se ve nice. Y en su lenguaje media estofa no deja el apego por el chévere-pajita-pulenta. Y es que Natalia, que a sus 16 parece de 23, se escurre en la noticia, aflora su vocación indefinida y tiene en mente un futuro universitario. Bravazo. Ya no quiere ser la chica Cimas, menos ser un monstruo en computación, odia la administración de Cesca y habla su espanglish acholado, es decir, con mote al cono norte, acento miraflorino e ingles de colegio estatal. ¡It was awesome!, ¡It was fuckin' great!.No tiene vocación, hablemos con la verdad, pero tiene ganas de superación, lo que sociólogos y estudiosos de esta nueva sociedad llaman emprendedores. La Nata, que en su barrio la conocen como chola power y en el cole la cebolla china (puro rabo) esta fuerte y tiene talento. La hace de flight hostess – le dicen sus amigas-, otras le aconsejan seguir secretariado ejecutivo o corte y confección. Pero ella, que gusta de la radio, ama a David Bisbal y anda pendiente al top ten de Okey Tv, el canal interactivo, no tira la toalla, advierte su instinto comunicativo y pese a ser parte de ese 90% de alumnos sin vocación (según Sota Nadal y su Ministerio de educación) sigue pa’lante, gira, blasfema y ahora nos sale con el chiste que quiere ser comunicadora. ¡Horror!, diría el padre Martín, al unísono los niños del Hogar de Cristo chillarían e Iberico (así como van las cosas) pediría reelección.“Comunicadora comunicadora lo que es no…. Pero sí famosa, salir en la tele y ganar bien. Además de conseguirme un novio churrazo a lo Christian Meir en La Tormenta, así de troglodita e insolente”… pobre ilusa, dirían los entendidos.El caso, y sin medias tintas, la flaca, risueña, potona, curvilínea y chibola se tiene fe. Aprendió de Gastón Acurio: “querer es poder” y ella quiere y puede. Por eso anda con la moda de David Fischman, ha leído completo y sin pestañear Tus zonas erróneas, Padre Rico, padre pobre y de acá a un tiempo repite las frases de Deepak Chopra, poco le falta para unirse a la comunidad Cristiana del Espíritu Santo, allá en Breña, en el ex cine City Hall.De las chicas Pre.Entonces, que la Nata y su mancha se unen, caminan de Wilson a la Arequipa, invaden la ciclovía, se empujan, se joden, “se aruñan” y gata fiera que indagan por la mejor academia Pre. Esa institución que te ubica en el limbo de ser y no ser. No es colegio, menos universidad, es un apartado hueco que te señala de manera solapa la intención de ser algo por la vida pero sin ser nada en realidad. Eres un ex colegial y te falta mucho para el nivel universitario, eres un mocoso angurriento con sueños pero relajado, más pesan las legañas que los libros y las fiestas como el licor. “Te rompo la molleja, toma. Reviéntale el buche”, toma. La perroteca no falta, El Tumba ta’ cerca, el caso: estas en nada, tienes más libertad pero dependes de tus padres. Tienes más vida social, pero el permiso sigue restringido. No hay plata, hay tareas y el Break se convierte en punto de encuentro de giles y gilas que más están para la Boutique que para admisión (algunos ya tienen 3 en cartera). Conchudas, quieren San Marcos y Villarreal, pero sus separatas en A5 yacen vacías y sin ideas.En el hallazgo esta la primera intención: Qué la Pitágoras, qué la Trilce, qué la Pamer, qué la Sorbona, qué el APRA apoya, qué UPP, también. Muchas ganas poca intensión. La cosa es tapar el agujero e intentar seguir una profesión para dejar de ser tan misios, cumplir con los viejos o, también los hay, lograr una meta. Pocos, pero lo son.Homus brutusLos chicos pre, esos individuos ubicados en el medio de la bacanería, el acné y la confusión se ven torturados en el verano. Estudiar de 7 a 3, de 8 a 2 o de 9 a 6. No playa, no Dragon Ball, no fulbito.Te inundan separatas y –profesores complejo Freddy Ternero- te hacen creer que sí se puede. El champazo es legal, no quitan puntos por error y al menos uno ingresa debido a la fortuna. Seamos concientes, difícil, casi imposible que con un sistema educativo arcaico, profesores desaprobados en un 80%, escaso presupuesto (el 97% dirigido al pago de planillas) se logre un alumno capaz de seguir estudios superiores, intelectuales o científicos. Uno de cada 10 comprende un texto y seamos más drásticos, de 10 alumnos solo uno resuelve bien una ecuación. ¡Horror!, repetiría Martín. Auxilio…. SOS, Arjona.No a la pre. Conclusión, difusión.Uno. La Academia preuniversitaria es un mal menor pero necesario que se requiere debido a la mala preparación de los estudiantes, aquellos que se ufanan con ser el futuro del Perú sin imaginar que son el presente.Dos. Que la Nata esta buena no se niega, pero su fijación por ser un producto televisivo más no un difusor de cultura e información la descalifica para el puesto por lo que, esa falta de dirección hace profesionales mediocres, sin brújula y poco competentes. O sea, estamos jodidos.Tres y propuesta. Que los colegios se dejen de vainas y se abastezcan con una currícula propia de nuestra realidad sin copiar sistemas ajenos. No el modelo chileno, menos el cubano, sino uno que cubra nuestras necesidades: capacitación del profesorado, desarrollo en la capacidad lingüística y en su aptitud matemática.Cuatro (con yapa incluida): Mientras, las chicas pre siguen siendo punto de atracción, los chicos se engalanan de pirañería y la cosa nostra sigue de mal en peor. Así, patas arriba, mente cerrada.La yapa. Un día le pregunté a mi amigo Idel Vexler, viceministro de educación, “¿Cómo se puede mejorar la educación si el 97% del presupuesto se lo gastan en pagar sueldos?”, él, suelto de huesos no contestó a la duda pero me regresó a las oficinas del diario en una Mitsubishi Montero año 2005. Allí comprendí el kit del asunto. Bajé y recordé que no domino la tabla del 3, es un infierno la del 7 y la 9, además de que logaritmos me suena a Chisito o Kusi kusi. Y estudié en una particular. ¡Ja!.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-8289484685377081166?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/8289484685377081166/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=8289484685377081166' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/8289484685377081166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/8289484685377081166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2007/07/tambin-estudi-en-una-pre-se-ve-nice.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/Ro_zjH4WV1I/AAAAAAAAAAU/8bZKzhEVRGI/s72-c/adolescente-estudiando.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4759631618023777002.post-2864639603217084045</id><published>2007-07-07T13:00:00.001-07:00</published><updated>2007-07-07T13:39:19.157-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/Ro_xXn4WV0I/AAAAAAAAAAM/vIvA9QnZTpY/s1600-h/sombra.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5084547892469192514" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/Ro_xXn4WV0I/AAAAAAAAAAM/vIvA9QnZTpY/s320/sombra.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:130%;"&gt;Porque también la vida es Sueño&lt;/span&gt; &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3582/3634/1600/sombra.0.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Segismundo en La vida es sueño se atrevió a mirar un mundo más allá de sus posibilidades. &lt;/span&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3582/3634/1600/David%20borracho.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Entonces recitó:&lt;br /&gt;"Yo sueño que estoy aquí&lt;br /&gt;destas prisiones cargado,&lt;br /&gt;y soñé que en otro estadomás lisonjero me vi.¿Qué es la vida? Un frenesí.¿Qué es la vida? Una ilusión,una sombra, una ficción,y el mayor bien es pequeño:que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son".&lt;br /&gt;Entonces si Segismundo desde aquella infame prisión se atrevió a pronunciarse a hacer de su vida un sueño, por que no hacer de este espacio, un lugar para mirar la vida de manera lúdica y glúfica.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;David Gavidia.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4759631618023777002-2864639603217084045?l=davidgavidia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidgavidia.blogspot.com/feeds/2864639603217084045/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4759631618023777002&amp;postID=2864639603217084045' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/2864639603217084045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4759631618023777002/posts/default/2864639603217084045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidgavidia.blogspot.com/2007/07/porque-tambin-la-vida-es-sueo.html' title=''/><author><name>david gavidia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05319998763078958145</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_dU9AGSCSvcI/Ro_xXn4WV0I/AAAAAAAAAAM/vIvA9QnZTpY/s72-c/sombra.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
